My golden life capítulos 49-50

Bueno, de no saber que desastre estaban armando durante los juegos de invierno, esta semana los capítulos de My Golden life me resultaron ágiles y con propósito.

Espero que a Don Do no le termine saliendo el tiro por la culata, porque no siendo solo a los tele videntes a los que dejó preguntándose a qué estaba jugando; sus congéneres dentro del drama también se enteraron tarde y mal de cual era la jugada de póker que se traía entre manos.

El rifi rafe empresarial le sirvió para dejar en jaque a los No. Más no en jaque mate, que le habría estado mejor. Consiguió adjudicarse por derecho y al derecho la cúspide de la empresa y cuando madre y abuelo se las veían triunfales les dijo que nanaí que de eso rien de rien. Qué el puesto era suyo con amplio poder y que se fueran despidiendo de sus vanas ilusiones. Qué ellos ya están en época de disfrutar de una jubilación y que la empresa necesita de aire fresco que le ventile el apolillamiento y el rancio olor a naftalina.

Hablando con su amigo Gi Tae, se sincera y concreta que quiere dejar el grupo y las altas finanzas en manos capaces y profesionales y él quiere dedicarse a la creación y desarrollo, ya que de verdad le quedó gustando ese aspecto del mundo laboral y en el cual pudo incursionar con anterioridad –todo esto con miras y con certeza de que Jian va a estar ahí acompañándose mutuamente.

¡Fiu! Si salió y aprendió una cantidad ingente de cosas, y yo lo juzgué mal por tres capítulos de mierda que metieron de relleno.

Lo que pasa fue que al vejete No no le hizo jaque mate y el cretino ya estuvo medrando para darle una estocada más a Jian. Es verdad que mejor las cuentas claras y el chocolate espeso, pero hay verdades que mejor estuviesen veladas porque no sirven ningún propósito más allá de dañar. Enterarse de la vejación a la que sometió No el Inmundo a papá Seo, fue una canallada bárbara. Máxime cuando ya todo el mundo sabe que él está realmente malito y con una expectación de vida ínfima. Todo y sea que el tratamiento de la enzima y la vida campestre que mencionó mamá Seo les haga el milagrito.

Veremos como resuelve Don Do el tema con Jian, porque según concluyó el capítulo 50, ella está reprochándole amargamente su falta de generosidad para con ella. No tenía que haberla enamorado a sabiendas de lo inmunda que era su familia y como se iban a ensañar con los Seo.

Pero es que los No, no aprenden. Hécate evade cualquier responsabilidad por mala conducta y cree que el mundo le sale a deber constantemente. Me parece mucho que se va a quedar íngrima en esa casona con su soberbia por única compañía –bueno y con su padre; que a ese de lo medroso, ni el averno le quiere abrir las puertas de la rosticería. Ya papá Choi le presentó los papeles del divorcio y la esbirro la mandó a freír espárragos mientras ambas agarradas de las greñas revolcándose como gorrinas, la ex ama de llaves le contaba como era el derecho de las cosas.

Hyuk, expedito resolvió de un plumazo la mojigatería de Jisú que fue otra que tuvo un episodio absurdo en los tres capítulos infames. Y los panaderos también como que vuelven a lo que eran originalmente, así que nos queda ver como desarrollan estos próximos dos de clausura.

Sin embargo para la tercera hija de los Choi las cosas parece que se le quedaron estancadas en una educación demasiado rígida, me dio penita que no supo abrirse con su padre y eso que él lo intentó. Lástima que su arco de desarrollo que prometía haya tenido que quedarse en agua de borrajas por darle demasiado espacio a otros personajes que no se lo merecían tanto 🙁

Por lo pronto el 49 y el 50 a mí me resultaron de lo más entretenido.

Comentarios

  1. Mariceli dice:

    Ay Maggie, papa Seo me da una penita terrible, ¿como es que le hacen esto después de sufrir tanto? Yo espero que el milagro de verdad se de. De Jian y Don Do no se ni que esperar, ella está tan dolida (y con razón) que no veo el perdón muy cercano, creo que aquí nos meten pa’l de años de por medio para subsanar heridas. La chiquita de los Choi es otra que me da mucha pena, la niña no sabe ni como querer, pobrecita mía, espero que se quede con Jiho y mande a su horrible familia a las ventas del infierno, esa madre y ese abuelo se merecen quedar solos. Ya veremos que nos espera en los últimos dos capítulos y como enderezan el entuerto (si es que tiene arreglo).
    Un abrazo Maggie y como siempre gracias!!! 🙂

    • Maggie Bee dice:

      Por ahí leí no hace mucho que como es fácil ser cruel y herir sin darse cuenta; hay que optar por siempre ser amable, ya que eso sí lo podemos hacer a conciencia (¡Claro que el viejo y su engendro escogieron mejor ser crueles a conciencia!). Yo supongo que Jian cuando se serene del golpe tan bestia que le asestó el vejete se va a dar cuenta que Don Do no la enamoró –porque aparte de todo “hacen falta dos pa’l tango” sino que fue una progresión natural para ambos y en algún momento sabrá separar el trigo de la paja.
      A ver que nos trae esta última semana

  2. gracias por su trabajo!

  3. Ay, casi muero de nostalgia anoche con el 51 y el “Romance anónimo” que se marcó papá Seo con la guitarra…

  4. Maggie Bee dice:

    Si de acuerdo, la guitarra estuvo genial 🙂

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