Are you human too? – KBS1 (2018)

Are you human too?

RESUMEN

Nam Shin (Seo Kang Joon) es el hijo de una de las familias más ricas de Corea del Sur. Después de un inesperado accidente, él cae en coma. Su madre Oh Ro Ra (Kim Sung Ryung) es una de las autoridades en Ciencia cerebral e inteligencia artificial. Ella crea un androide llamado Nam Shin III que luce exactamente como su hijo Nam Shin. El androide pretende ser Nam Shin y allí conoce a So Bong (Gong Seung Yeon), la guardaespaldas de Nam Shin.

Resumen extraido de Wiki Drama

Nº de episodios: 36 de 30′

NUESTRO COMENTARIO

ESTE COMENTARIO CONTIENE SPOILERS

El título sugiere que se va a utilizar la existencia de un robot con apariencia humana (un androide) para explorar cuáles son esas cualidades que diferenciarían a un humano de una máquina, pero el dilema se afronta de manera muy superficial, lo que consigue algo positivo, que sea un drama entretenido y uno malo, que no se discuta nada de interés.

En una historia más sobre ambiciones de poder y dinero en el marco de una lucha societaria y corporativa, se introduce el elemento robótico que permite que el actor protagonista Seo Kang Joon, al que solo había visto de personaje insoportable en “Cheese in the trap” dar un recital de interpretación en el que consigue que pienses que el robot y el humano al que copia en apariencia son personas distintas, que lo hace muy bien vamos, convirtiéndose en lo mejor de la historia.

Esta experiencia de ver cómo un actor despega y se convierte en algo más que un chico guapo (guapura que, en este caso, hago constar que le sobra), ya la viví con Park Yoochun aunque él no sea un chico guapísimo, como ya hemos comentado millones de veces, sino que tiene ese nosequéquequéseyo. Park Yoochun no era un guaperas, pero en sus primeras interpretaciones era únicamente un chico famoso metido al mundo de la interpretación hasta que llegó a su papel en I miss you, donde creció como actor y estuvo estupendo.

Seo Kang Joon tiene todas las papeletas para ser un petardo, es miembro de un grupo de música y es guapo, lo que no auguraba nada bueno para que hiciera un papel protagonista. Sin embargo, como he dicho más arriba, borda su doble papel, por lo que a partir de ahora también habrá que seguirle a ver qué hace. (Me agoto solo de pensar en todos los que sigo).

Más allá de la interpretación, la idea de que un robot pueda sustituir a un humano se ha explorado mucho en la ciencia ficción, y aquí apuntan un poco las reglas de funcionamiento, que no llegan a ser ni tan complejas ni tan bien pensadas como las “Tres Leyes de la Robótica” que inventó Isaac Asimov ni, algunas ocasiones, se cumplen, lo que a la vez hace a nuestro robot menos interesante, pero también más humano.

1. Un robot no hará daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.
2. Un robot debe cumplir las órdenes dadas por los seres humanos, a excepción de aquellas que entrasen en conflicto con la primera ley.
3. Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la primera o con la segunda ley.

Como he leído en otro sitio, el caso es que el/la guionista de este drama no tenía ninguna obligación de seguir las reglas de Asimov, precisamente por eso, porque son de Asimov y no suyas, pero mientras que las reglas de Asimov eran claras y sus robots las seguían a rajatabla, dando lugar a paradojas que eran el tema de algunas de sus novelas, nuestro androide tiene “un set” de reglas que, no por ser desconocidas para nosotros, consigan ocultar que se las salta a cada momento.

En este caso, el conjunto de leyes internas que gobierna al robot son, a veces, excusas para que haya escenas de esas encantadoras de abrazos y besos que nos gustan tanto, pero no explican nada más, lo mismo que no se discute ni se habla de cómo es posible que un cerebro informático desarrolle emociones, que en los humanos se han desarrollado como consecuencia de la evolución y que, en ocasiones, dependen de sustancias químicas que se segregan, en el cerebro y en otros órganos que un robot, por razones obvias, no tiene.

Históricamente, nuestro robot fue construido por una señora, un genio de la IA (inteligencia artificial), que vive escondida en la República Checa escondiéndose de alguna manera de su suegro, un señor malísimo que le ha robado a su niño, aunque no se sabe bien para qué quería el señor al nieto, viendo cómo le trata y lo poco que le quiere.

Yo no es por ponerme tiquismiquis, pero pensar que el abuelito maligno, dueño de una empresa en Corea, tiene los tentáculos para perseguir a una científica hasta Europa es un poco grandilocuente. Quizá es que yo soy muy ingenua, pero no me creo que el poder de Corea del Sur llegue a tanto. Quizá es que me imagino que los espías coreanos serían como los españoles, más parecidos a Pepe Gotera y Otilio o a Mortadelo y Filemón, que son agentes un poco de chiste (a lo mejor estoy equivocada y los espías españoles son la pera limonera :-)). Tampoco me creo que la madre, que en Corea no puede mover un dedo por el poder del abuelito, siendo tan famosa y tan importante y viviendo en Europa no pueda entablar ningún recursos legales para que le dejen ver al niño y tenga que vivir como una reclusa. Es lo malo que tiene vivir en la Unión Europea, territorio del Estado de derecho por excelencia, que el cerebro me dice que hay cauces jurídicos para solucionar según qué cosas, y no me llego a creer que sea necesario tanto misterio y tanto drama.

Pero le estoy buscando tres pies al gato, por lo que debemos aceptar a la República Checa como refugio de genios de la ciencia. Claro que la señora ha llevado toda su investigación en secreto, como si un adelanto de semejante magnitud se pudiera llevar a cabo en medio de la nada, y una sola persona, sin más laboratorio que un ordenador, pudiera crear desde el cerebro hasta las reglas de funcionamiento pasando por ojos, músculos, piel…artificial parecida a la humana. Y entre todos los aspectos que podía haber elegido, la señora elige la forma humana igual a la de su niño, para acentuar el patetismo de la madre exiliada exterior e interiormente.

El drama empieza cuando los malos intentan asesinar el hijo de verdad, un malaje maleducado, desagradable, desabrido y amargado, momento en que le sustituyen por el robot, para que nadie sepa que el heredero del fortunón tiene un pie aquí y otra allá.

Nuestro robot solo es igual al humano Nam Sin en el aspecto, en todo lo demás es encantador, cariñoso y bueno. Por un tema un poco enrevesado, una chica que es hija del dueño de un gimnasio y que ahora es un poco cínica por sus experiencias pasadas en las que le hicieron unas trampas tremendas y la despojaron de un título que le pertenecía, acaba siendo su guardaespaldas, creyendo que es el humano Nam Sin en vez del robot Nam Sin y con toda la intención de espiarle por cuenta del malo.

Como le está espiando, es la primera que se da cuenta de la suplantación, momento en que, de manera un poco forzada, pasa de tratar al robot como a una cosa a estar enamorada de él.

Seré sincera, a mí encantan los enamoramientos, como digo siempre soy adicta al romance, y cuando digo adicta quiero decir ADICTA, como creo que he demostrado con las cosas que me inyecto en vena solo porque tienen un poco de amor. También soy adicta a los chicos guapos, y si son coreanos soy doblemente adicta…pero es que no me acabo de creer este amor, o sí me lo creo pero le auguro un porvenir color de hormiga.

Para empezar, el robot no envejece y la chica sí. Aunque el hecho de que sea un robot es una ventaja en comparación con otros dramas en los que hay amor con un ser inmortal (Goblin por ejemplo, o Black Knight), porque en este caso el robot no se da cuenta de que te salen patas de gallo o se te descuelga todo, y si se da cuenta no le importa…pero precisamente no le importa porque el robot no siente atracción sexual, que es el problema gorrrrrdo que yo le veo a este amor. Me pregunto incluso si anatómicamente el robot tiene lo que hay que tener, aunque no lo sepa usar y no le funcione…Ya ven que el amor tremendo de esta pareja no ha llegado a distraerme de las pasiones más terrenales.

Aunque la historia en sí me ha tenido entretenida, y la belleza del chico más todavía, hay un aspecto un poco molesto en este drama, que es lo tontas que parecen todas las mujeres, aunque sepamos que son muy listas.

Para empezar, la madre del cordero, es decir, la madre de los dos chicos, el de carne y el mecánico. Como verán, no digo el “humano”, aunque es la expresión que utilizan en la historia todo el tiempo, precisamente porque el quid de la cuestión, that is the question, es que el chico mecánico tiene las características que serían deseables en un humano, aunque no todos las tengamos. A lo que iba, la madre, la genio de la IA, solo es capaz de retorcerse las manos y sufrir, pero no es capaz de tomar ninguna decisión que valga, y ni siquiera es capaz de explicarse, y ya no les digo controlar a esa bestia parda que tiene de hijo.

Toma una decisión absurda, como es cargarse al androide en cuanto el otro se recupere del coma, porque cree, que con rázón, que al chico de carne no le va a gustar tener un doble que es, además, mejor en todo que él, por mucho que el doble mecánico se esté haciendo pasar por él para ayudarle.

Aunque te expliques que el Nam Sin original esté que trina, el chico es tan inmaduro y tan maleducado que te cae mal. Nam Sin es un pobre niño rico, con una familia monster, pero hay algún momento en que uno tiene que dejar de echarle la culpa a los padres de todo lo que nos pasa, estado al que Nam Sin no ha llegado y razón por la que resulta tan cargante.

La genio de la señora opta por la eliminación, cuando tiene una opción mucho más sencilla que su amigo llega a sugerirle…cambiarle el aspecto al androide. En la historia llegan a decir que por qué va a renunciar el androide a su aspecto cuando es una persona distinta al Nam Sin original, pero es una tontería porque, para empezar, el aspecto del androide sí que es una copia de Nam Sin, y segundo porque, después de todo, al androide le importa un pito su aspecto, porque su personalidad, su sentido del yo, su conciencia, no van unidos a un aspecto físico en particular, algo que solo nos pasa a los humanos de carne. Por no estar, el androide ni siquiera es una cuestión de costumbre, porque Nam Sin III no ha crecido con ese aspecto, no ha evolucionado ni se ha desarrollado, sino que su aspecto es un producto de un laboratorio, en un minuto tenía uno y cuando salió de la reparación de chapa y pintura tenía otro. En fin.

Por las mismas, la madre, que es la única que sabe desconectar el interruptor de la muerte repentina, ni siquiera se acuerda de quitar el dispositivo, aunque le sobra tiempo para ello, y luego pasa lo que pasa.

La segunda lista que parece tonta, aunque al final es la más capaz de todas las mujeres, es la hija del malo, enamorada de alguien que no la quiere y con el que intenta casarse en contra de su voluntad, aprovechando que el chico está desvalido y no puede defenderse. Seo Ye Na es la más astuta de todas, y al final de cuentas sí que es fiel al amor que le tiene a Nam Sin hasta el último momento, pero ese amor tan irracional me molesta un poco.

Y por último, tenemos a nuestra heroína, de la que uno pensaría que es luchadora profesional por algo y que la vamos a ver repartiendo estopa a diestro y siniestro…pues si lo pensaban, como yo, están equivocados. Desde el momento en que se enamora, Kang So Bong se convierte en una llorona cebollera, no hace más que llorar y llorar y no hace nada útil. El caso es que tanto lloro tiene explicación, porque cada vez que suelta una lágrima el chico la abraza. Si a mí me abrazara semejante maromo también me plantearía lo del llorar hasta deshidratarme, pero como personaje es un poco soseras.

En las últimas escenas, incluso se pone burra porque no quiere que Nam Sin III ayude al Nam Sin real, escenas que utilizan para poner de manifiesto la diferencia entre el comportamiento humano egoísta y el comportamiento del androide totalmente altruista.

Final increíble pero feliz y, aunque esta historia tenga fallos lógicos garrafales, es bastante entretenida y, para mi gusto, está por encima de la media.

REPARTO

Seo Kang Joon como Nam Shin / Androide Nam Shin III
Gong Seung Yeon como Kang So Bong
Lee Joon Hyuk como Ji Young Hoon
Park Hwan Hee como Seo Ye Na
Kim Sung Ryoung como Oh Ro Ra
Yoo Oh Sung como Seo Jong Gil
Park Young Kyu como Nam Gun Woo

Fundación HR

Choi Duk Moon como David

Grupo PK

Kim Hye Eun como Nam Ho Yeon
Seo Eun Yool como No Hee Dong
Kim Won Hae como Kang Jae Sik
Kim Hyun Sook como Reportero Jo
Oh Hee Joon como Jo In Tae
Cha Yub como RoboCop

Equipo de conducción autónoma del grupo PK

Chae Dong Hyun como Go Chang Jo
Cha In Ha como Hwang Ji Yong
Jo Jae Ryong como Secretario Park
Choi Byung Mo como Choi Sang Guk
Oh Ui Shik como Cha Hyun Joon
Oh Han Kyul como Robot A.I. Nam Shin I
Lee Joo Chan como Robot A.I. Nam Shin II

Cameos

Hur Young Ji como Go Sae Hee Ep. 1

Comentarios

  1. Aún no la veo, pensé que era una temática parecida a Im nota a Robot.

    Por otro lado encontré una joyita, “Solomon’s Perjury”, una serie de misterio, aunque transcurre en el preuniversitario. Va bien. Esta en Netflix

    • Hola Nanette, esa ya la he visto y está el comentario por ahí. Bss

      Y ésta no es igual, ni siquiera parecida, a I’m not a robot, aquí el robot es un robot y la chica se enamora de una máquina. La discusión está en si uno puede enamorarse de un humano que no está hecho de tejido biológico y que no es resultado de la evolución, sino que lo ha creado una persona.

  2. Marta H…, los “humanos” damos para todo!!!!! Y si para vos estar enamorada es estarlo de un “ser” “perfecto” y que no existe en nuestra especie, y bueno, qué mejor que un robot … Y respecto al sexo, espero que NO me malinterpreten, pero no hay una SOLA manera de obtener placerrrrrrrrr y complacer a una mujer, je, je, je. Al robot se le enseña y “a los bifes”, ja, ja, ja.
    Desde que el mundo es mundo, perversiones es lo que sobra, y considero además, que un robot está mil veces x encima de una muñeca “inflable” de la que muchos “hombres” llegan a enamorarse!!!!!, según leí en ciertas noticias. Besos!!!!

    • Sí, por lo menos al robot solo le falta lo que le falta, pero en todas las demás cosas sí parece una persona (o es una persona y no solo lo parece). Mucho mejor que una muñeca, dónde va a parar…

      Pero aunque le enseñes, la pregunta es ¿él quiere? Parece un poco mercenario ponerle al pobre a hacer algo que no le apetece, más o menos como si pagases a un gigoló…

      • Recuerdo una de las escenas que la amiga/reportera le pregunta si el tiene “todo” y el comienza a quitarse los pantalones… ¿será que lo tiene todo? y si lo tiene todo, ¿funciona?
        Siempre me quedó la duda, cuando el le dijo te amo, lo dijo por impulso o de verdad lo siente?
        Gracias Marta!

        • Yo creo que intentan decir que él se va transformando y empieza a tener sentimientos humanos, por eso siente celos, y por eso sí que creo que la quiere, de la misma manera que en la escena final logra llorar.

  3. No he acabado de ver el drama pero me gusta mucho la pareja de Nam Shin III y de Kang So Bong. Si lei en dramabeans de como Kang So Bong no hace casi nada para ayudar a Nam Shin Shin III despues.
    La actriz que hace de Kang So Bong actua bien, yo la mire en Circle Two Worlds.
    Y claro que tambien ya esta en mi lista el protagonista, lista para ver en que drama sale despues.

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