«Brain» – KBS2 (2012)

Brain

RESUMEN

Un drama que trata sobre el cerebro y los neurocirujanos. Kim Sang Chul es un neurólogo de fama mundial. Lee Kang Hoon es un neurocirujano el tiene la ambición de convertirse en el director de su hospital universitario, está obsesionado con el éxito.Yoon Ji Hye es también una neurocirujano, ella es positiva con un carácter brillante.

Resumen extraído de Wikia

NUESTRO COMENTARIO

De todos los lugares del infierno en los que, según los dramas coreanos, uno puede trabajar en Corea, los hospitales parecen ser lo peor, a la vista de los modales que se gastan, las puñaladas por la espalda, los politiqueos asquerosos, el compadreo, el comportamiento tanto de los médicos los unos con los otros como de los pacientes, muchos de ellos detestables. Si de verdad la televisión tiene alguna influencia a la hora de mostrar comportamientos que luego la gente de la calle imita, lo que se vé en los dramas médicos coreanos da miedo, con esos pacientes maleducados que exigen a los médicos lo que no tienen derecho a exigir, que salven a todos los enfermos y que nadie se muera ni sufra ninguna secuela de enfermedad o accidente, y con unos médicos que parecen entender que los seres humanos sólo nos morimos debido a un error de alguien y que siempre tiene alguien la culpa de lo que nos pasa.

De todas formas, «Brain» es un drama médico porque transcurre en un hospital, pero podría haber ocurrido en cualquier otro lugar, porque no es un drama médico al uso, en el sentido de que se basa en lo que ocurre en el hospital mismo. «Brain» es una historia de personajes, y el ambiente médico sólo sirve para subrayar la importancia o las consecuencias de las dos posturas vitales que aquí se muestran, no que se defienden, porque no se defiende ni una ni otra en cuanto a las consecuencias que esas medidas tienen para la sociedad o para terceros, sino sobre las personas mismas que optan por cualquiera de ellas.

En su planteamiento, nos encontramos como el departamento de neurología de un hospital universitario muy prestigioso, que no parece ser como los hospitales universitarios de aquí porque da la impresión de que la financiación de los hospitales coreanos es mixta en el sentido de que puede que reciban fondos públicos, cuya cantidad parece ir unida a su prestigio académico, y también fondos privados, terreno en el que la pelea por los clientes es feroz.

En el inicio, el argumento parece similar al de «Surgeon Bong Dal Hee«, dos cirujanos competidores, uno pobre, listo y con un carácter endemoniado y otro rico, amable, guapo y agradable, con una chica en medio y con los otros compañeros de comparsas, pero al poco de empezar las diferencias son notables, vamos que no va de eso. En «Brain» es verdad que el protagonista es el médico que se ha labrado a sí mismo, pobre, listísimo y de carácter difícil, pero la lucha no se pelea en el terreno de la diferencia de oportunidades, aunque ese problema juegue algún papel en la historia.

Una de las originalidades de este drama es precisamente hacer que el centro de la acción recaiga sobre una persona como el cirujano Lee Kang (Gang) Hoon, el cirujano «pobre» por decirlo de alguna manera. Lee Kang Hoon es egoísta, obstinado, altivo, soberbio, presuntuoso, arrogante, manipulador, intransigente y endiosado. Es perfeccionista y exigente, pero no exáctamente antipático, sólo que no es «cercano». Para Lee Kang Hoon nada es más importante que sus objetivos. Seguro de su valía, si tiene que dar coba, la da, si tiene que lamer botas, las lame, todo ello sin apearse del carro del que está convencido de tener siempre la razón. En un ambiente médico, y ahí la elección del medio, esto se traduce en que Lee Gang Hun quiere ser el mejor médico no porque le importe un pito el bienestar de los pacientes, sino como demostración palpable de que él no comete jamás un error.

En un drama normal, no tan excepcionalmente bueno como «Brain», a Lee Kang Hoon le pasaría de todo para que se diera cuenta de que está equivocado y todos sus padecimientos irían encaminados a que él alcanzase una epifanía de empatía y humanidad, pero no es ésto lo que pasa aquí. Aquí al personaje también le pasa de todo, pero nada de lo que le pasa le convierte en otra persona distinta. Del principio al fin, Lee Kang Hoon se mantiene en sus trece. Otra de las originalidades de este guión está también en hacer que, siendo como es, Lee Kang Hoon te parezca un personaje tan interesante, atractivo e hipnótico.

Lee Kang Hoon está decidido a que le elijan profesor asociado, para lo cual se ha convertido en el lacayo del director del hospital, el Doctor Go Jae Hak, un politicastro con tintes cómicos, un aprovechado y un trepador, un botarate que siempre se arrima al sol que más calienta. En el otro «bando» están el Doctor Kim Sang Chul, el médico perfecto, excelente en la técnica y en el trato, su alumna preferida, Yoon Ji Hye, y el médico «rico», Seo Joon Suk, hijo y hermano de médicos, compañero de la facultad de Kang Hoon, con el que tiene una relación relativamente normal, ni de amigos ni enemigos, desde el momento en que los dos parecen haber hecho un pacto de no competencia según el cual, Joon Suk se irá a estudiar a los EEUU y Kang Hoo hará carrera en el hospital.

El problema surge cuando Joon Suk se enamora de Ji Hye y decide quedarse, y como tiene mejores contactos que Kang Hoon, el puesto de profesor asociado se lo dan a él… y ahí empieza una guerra sin cuartel de Kang Hoon contra todos los demás, aborrecido por uno y admirado por otros (en muchas ocasiones nos muestran que los alumnos respetan y aprecian a Kang Hoon). En esta guerra, a Kang Hoon le ocurren verdaderos terremotos vitales, pero en todas las ocasiones, se cae, se levanta y sigue adelante con total determinación. En una ocasión otro de los médicos dice que es como un tentetieso, uno de esos muñecos que nunca se vuelcan por muy fuerte que les pegues.

En medio de la guerra, nos encontramos a los dos oponentes, Kim Sang Chul, el cirujano maravilloso, agradable, lúcido, compasivo, el médico y el maestro que todos querríamos tener, y en el otro Kang Hoon, la máquina perfecta. Mientras que Kim Sang Chul es un médico que trata al enfermo de manera integral y no se limita a tratar la enfermedad, Lee Kang Hoon opina que, eliminar la enfermedad es lo prioritario y hay que prepararse únicamente para ser el mejor en eso, y que lo todo lo demás es accesorio y una pérdida de tiempo. Por supuesto, estos dos personajes aparentemente no se soportan.

Tengo la impresión de que en el planteamiento inicial el argumento estaba pensado para que girase más alrededor de Kang Hoon, Ji Hye y Joon Suk, y que lo que luego pasó no estaba previsto. Lo que pasó luego en «Brain» es que el personaje de Kang Hoon, adquirió tal peso, debido en parte a la propia complejidad del personaje, pero principalmente a la extraordinaria, soberbia e inmejorable interpretación del actor Shin Ha Kyun, un actor de los de aplaudir, de los de quitarse el sombrero y ponerse en pie cuando entre en una habitación, que le tuvieron que crear un contrincante a su medida, y ese sólo podía ser el Doctor Kim Sang Chul. Según avanza la historia, sin que la trama de amor, de la que luego hablaré, desaparezca, toda la historia gira en torno a los dos contrincantes, y lo que los rodea se desdibuja y pierde importancia.

Anteriormente he dicho que los dos médicos, Lee Kang Hoon y Kim Sang Chul aparentemente no se soportan y he dicho aparentemente porque la relación que les une es mucho más difícil y compleja que el hecho de que cada uno parezca defender visiones opuestas de la medicina. En realidad, la relación entre ellos, lo que los une y lo que los separa, es tan enbrollado, complicado y contradictorio que prácticamente hasta el último momento estás añadiendo detalles que te ayudan a completar el mosaico de lo que estás viendo.

Aunque ninguno de los dos lo acepta, Kim Sang Chul y Lee Kang Hoon son, respectivamente, un maestro y su pupilo. Ninguno de los dos lo acepta porque ambos opinan que el otro está profundamente equivocado y que no tiene nada que aprender del otro. No se puede decir que un personaje sea como el reverso de la moneda del otro, porque los dos son unos médicos estupendos y el hecho de que a Kang Hoon le interese más quedar por encima que la tranquilidad de los enfermos no hace que se despreocupe de que lo que les pasa. Kang Hoon es un médico entregado, responsable y atento, sólo que no le da importancia a las mismas cosas que su «enemigo».

Kang Hoon es ambicioso, pero no en el sentido habitual del término, porque no ambiciona ni riqueza ni poder ni fama por la fama en sí. Para que comprendamos esto vemos que a Kang Hoon no le importa apoyar la carrera política de otros y que rechaza la ayuda que podría conseguir casándose con una mujer rica y poderosa. Kang Hoon ambiciona reconocimiento intelectual, no quiere que le alaben o mandar porque sí, quiere mandar como consecuencia de que de todos sea conocido y reconocido que él es el mejor.

Los dos contrincantes parten de situaciones aparentemente enfrentadas hasta tener esa relación de maestro y pupilo de la que hablaba antes, porque Kim Sang Chul cuando empezó su carrera, era tan soberbio, endiosado y egoísta como Kang Hoon es ahora, pero como consecuencia de algo que le pasó, es ahora una persona distinta. No puede evitar ser la voz de la conciencia de Kang Hoon, en parte porque éste no le gusta como persona, pero también porque a su vez no puede tolerar que Kang Hoon pase por el mismo trauma que pasó él cuando se dio cuenta de que no era perfecto. A Kim Sang Chul, Kang Hoon le repele y le atrae. Se da cuenta de que el otro está equivocado pero no puede evitar intentar protegerle de que él mismo se de cuenta de su propia imperfección. Sabe que la perfección es imposible, pero a la vez quiere y no quiere que Kang Hoon se dé de morros con la realidad porque de alguna manera se reconoce en él y no soporta vivir de nuevo aunque sea de segunda mano esa experiencia en la que todos sus pilares vitales, su idea de su invulnerabilidad, se derrumbaron. De alguna manera, Kim Sang Chul repite con Kang Hoon el mismo comportamiento de la madre de éste, que no le explica la realidad «para que Kang Hoon no sufra al darse cuenta lo injustificado que está en cómo la trata». Por alguna razón curiosa, tanto Kim Sang Chul como la padre de Kang Hoon le protegen para que no deje de ser tan intransigente como es, como si se dieran cuenta de que la intransigencia es parte de su fuerza.

Por su parte, Kang Hoon opina que Kim Sang Chol es un hipócrita, que su preocupación por la gente es falsa y que los dos en el fondo son iguales. No puede evitar intentar conseguir todo el tiempo la aprobación o aceptación del otro, pero a la manera Kang Hoon, no hace lo que todo el mundo cuando quiere agradar o conseguir la aprobación de un maestro o un padre, básicamente hacer lo que el objeto de nuestra admiración o respeto dice, sino que quiere convencerle de que su propia postura es la correcta, que la perfección existe (en él), y que el verdadero interés por las personas no es relevante para su curación ni para el resultado de los actos médicos, que ser técnicamente perfecto es el objetivo a conseguir y que a él no le falta nada nada, que ya es perfecto como es sin que el hecho de que las personas le importen poco sea un defecto en sí.

En cuanto a la historia de amor, Ji Hye es médico residente, alumna y admiradora hasta el tuétano de Kim Sang Chul, una doctora compasiva, agradable con todo el mundo, trabajadora y estudiosa, pero nada soberbia. Le saca de quicio sentirse atraída por Kang Hoon, porque ni ella misma puede comprender por qué le gusta, lo que hace que le conteste y le lleve la contraria en muchas ocasiones. Al principio no está muy claro, pero parece que a él le pasa lo mismo, que ella le gusta pero no le gusta que le guste.

En un momento, Ji Hye, mucho más madura emocionalmente que Kang Hoon, que emocionalmente es como un tronquito del Brasil, tieso como la mojama y distante, reconoce sus sentimientos y se lo dice. A partir de ese momento, la relación entre ellos cambia y lo que él siente por ella, extraordinariamente difícil de adivinar, parece ser una mezcla de satisfacción por saber que le quiere, hasta el punto de necesitar que ese amor este ahí, aunque ella no le acepte. En realidad no es que ella no le acepte, aunque no le guste cómo es, porque desde el momento en que ella le quiere sea como sea hay una parte de aceptación ahí y quizá eso sea lo que él necesita y encuentra tan atractivo a su maneral y echa a faltar cuando piensa que lo ha perdido. La relación entre ambos es intensa pero escasa, en el sentido de que hay pocas escenas de esas emocionantes, aunque haya multitud de miradas y detalles que hacen que, en medio del argumento central, la relación entre los dos esté siempre ahí, en la recámara, cociéndose a fuego lento. Quitando las miradas y alguna cosa más, y como no podía ser menos tratándose de este personaje, personaje en sentido real, papel en una obra de ficción, y figurado, porque menudo tipo, las únicas señales de amor que se ven en Kang Hoon hasta prácticamente el final son, la aceptación y el reconocimiento de ella como un buen médico y el respeto que eso le merece, el hecho de que ella es una de las dos únicas personas a las que les da explicaciones de su conducta, a la única persona de la que necesita que tenga fe en él y a la que le da a entender, sin decírselo cláramente, después de todo se trata de Kang Hoon, que necesita y quiere que esté junto a él. Sólo Ji Hye le hace reflexionar si la ambición es lo que él quiere de la vida o si necesita algo más. Sólo Ji Hye le hace dudar por un segundo qué camino seguir.

LO MEJOR

La construcción del personaje que hace el actor Shin Ha Kyung es de lo mejor que he visto en mucho tiempo, desde cómo cambia el paso y se pavonea según el humor del momento, pasando por cómo contesta el teléfono o abre las puertas es una gozada. Ver cómo cambia de expresión y de voz cuando está haciendo la pelota de forma descarada y siendo un hipócrita de tomo y lomo. Los diálogos en público con Kim Sang Chul en el que cada uno sabe que el otro está pensando lo contrario de lo que dice, las sonrisas minúsculas que te transmiten lo que está pensando el personaje en cada momento, la ira o el disguto que transmite un parpadeo, el que te haga ver que aunque sea un endiosado y un presumido, su alto concepto de sí mismo impide que sea mezquino hasta el punto de querer ser el único y no le impide ser generoso en el reconocimiento de los méritos ajenos.

Físicamente es un fenómeno digno de observación científica que un hombre que es aparentemente normal, con una boca del tamaño de un buzón de correos, sea tan atractivo y tan sexy. Por no ponerme porno no narro aquí la cantidad de cosas que piensa una viendo ese hocico y esos ojos. Hasta su cogote me gusta.

A eso se añaden otros personajes simpáticos y divertidos y unos detalles de dirección que también contribuyen a la formación de esos personajes, como por ejemplo cómo nos enseñan las operaciones (advierto que con numerosos detalles de casquería asquerosa), en las que Kang Hoon permanece inalterable ante las situaciones de tensión, en las que mostrándonos cómo ni por un momento aparta la vista del microscopio ni se distrae nos demuestran que él es un médico excepcional, por su capacidad de concentración, por su entereza, por su capacidad de decidir e improvisar en las crisis.

Este drama es buenísimo.

LO PEOR

Aunque el drama sea estupendo, yo tengo un alma romántica y me habría gustado más amor.

ATENCIÓN SPOILER. Hay una cosa que no entiendo muy bien y es por qué el Dr Kim Sang Chul tarda tanto en tratarse el tumor. En ningún momento llegamos a saber si es un tumor maligno o benigno y sólo parece que la única consecuencia es que ha crecido tanto que ha lesionado el nervio óptico. No me parece razonable pensar que él mismo no se da cuenta de algunos de sus síntomas y no sé qué gana demorando el tratamiento e incluso rechazándolo, porque tener un tumor en el cerebro no es algo sostenible, es decir, no se trata de lo que te estropea mientras está dentro, es que por definición no puede estar dentro y se lo tiene que quitar sí o sí y si se lo tenía que quita. ¿por qué no se lo quitó antes? En algún momento parecen dar a entender que ya que Kim Sang Chul es el número uno, no quería reconocer abiertamente que el número 2, el único capaz de operarle, era su enemigo Lee Kang Hoon, pero me parece un poco forzado. FIN DEL SPOILER

Hay una escena en la que Ji Hye está enferma y Kang Hoon la va a visitar y ¡pásmense! le pone el termómetro por encima del pijama, supongo que, en el colmo de la pudibundez, para que no le veamos meterle la mano por el escote de la chaqueta. El resultado es que queda de lo más ridículo, además de inútil, salvo que los termómetros coreanos sean fabricados por le omnipresente Samsung y sean capaces de medir la temperatura corporal através de la ropa. Podrían haberle puesto un camisón con manga corta en el que se le vieran los brazos, pero debe ser un asunto cultural porque ¿se han dado cuenta de que muchas chicas llevan unas faldas cortísimas enseñando toda la cacha pero cuando se trata de enseñar los brazos y el escote siempre llevan una cebolla de camisetas?

ATENCIÓN SPOILER En las escenas finales parece que ha pasado ya un tiempo. ¿Es posible que en ese tiempo, y despué de la escena de la enfermedad, los dos protagonistas (la chica y el chico en este caso) hayan seguido como si tal cosa, sin hablar de nada ni decirse nada de lo que sienten hasta el punto que él no sabe que ella planea marcharse a otro sitio? Después de esa escena ¿siguieron los dos viviendo en el limbo y sin definir lo que sentían? FIN DEL SPOILER


REPARTO

Shin Ha Kyun como Lee Kang Hoon
Choi Jung Won como Yoon Ji Hye
Jung Jin Young como Kim Sang Chul
Jo Dong Hyuk como Seo Joon Suk
Lee Sung Min como Go Jae Hak
Ban Hyo Jung como Hwang Young Sun
Park Chul Ho como Park In Bum
Im Ji Eun como Hong Eun Sook
Jo Soo Min como Im Hyun Jung
Kwak Seung Nam como Yang Bum Joon
Shim Hyung Tak como Jo Dae Shik
Kwon Se In como Yeo Bong Goo
Yoo Ri El como Jang Yoo Jin
Song Ok Sook como Kim Soon Im
Kim Ga Eun como Lee Ha Young
Kang Ye Seo como Choi Ryu Bi
Lee Seung Joo como Dong Seung Man
Lee Hyun Woo

Comentarios

  1. Excelente drama coreano brain me encanto , sobretodo Dr lee, Dra yoo ji hye su historia de amor, el con su caracter frio y ella q es tan amable con los pacientes,los residentes en neurocirugia dong seung man ,yeo bong goo y jo dae shik, son tan lindos, mi escenas favoritas son cuando el dr lee qiere hacer todo lo posible para salvar a su madre, tb la escena del beso entre el dr lee y la dra yoo y la boda de la hermana del dr lee con yeo bong goo uno de los residentes de neurocirugia y la historia de amor entre la matrona hong y el residente jo dae shik.

    • Anónimo dice:

      Hola me encanto Brain ese doctor frio pero falto de carino la pareja excelente Hay una escena en la que Ji Hye está enferma y Kang Hoon la va a visitar y le canta alquien sabe como se llama la cancion gracias

  2. esmeralda dice:

    Hola, terminé hace poco Brain, me pareció muy buena, pero el final no me convenció, él nunca llego a mostrar ni un poco de humildad, creo que la idea de que él no cambiara y siguiera igual fue genial, pero ya al final, ni siquiera al saber que la perdería iba a ceder, es decir, nunca hizo ningún sacrificio,o paro su egolatría y narcisismo, ella al final sacrificó los planes que tenia cuando él no pensaba hacerlo por ella. Quedó como comenzó, su personaje no se transformó, yo no quería que se mostrara compasivo o fuera amable, si no que precisamente entendiera que no siempre tenia la razón, tal vez su castigo fue el peso de su conciencia (vemos que el profesor Kim le habla) al igual que le sucedió al profesor en el error de la cirugía. Tampoco me gustó que el profesor Kim desapareciera y nunca se supiera lo que le sucedió, ni siquiera los espectadores, como puede el mejor cirujano del país irse y que no se sepa nada de él, mas aun cuando se suponía seguiría ciego, cosa que tampoco se supo.
    En general me gusto, nada meloso, el protagonista maduro no el típico jovencito popular, ni el triangulo amoroso, pues aunque el doctor seo este enamorado de la protagonista eso prácticamente no se muestra .

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