Children of Nobody-Red Moon, Blue Sun (MBC) 2018-2019

Sinopsis
Cha Woo Kyung trabaja como consejera infantil en un centro para niños. Su vida es perfecta. Ella disfruta de su trabajo, está casada con un esposo gentil y competente y está embarazada de su segundo hijo. Un accidente cambia su vida. Se enfrenta a varios incidentes y descubre la verdad.

Mientras tanto, Kang Ji Hoon trabaja como detective. Él cree firmemente que los delincuentes deben ser castigados por la ley. Él guarda dolor debido a su triste pasado. (Extraído de la web)

Nuestro comentario

Tenebrosa, densa, cruel. Esta historia, como las pinturas de la época oscura de Goya, te muestra el exorcismo que hace el autor de una pesadilla infernal que le es recurrente. Y no por que te resulte incómoda y mortificante, puedes dejar de ver la perfecta ejecución de algo sublime que te atrapa y te maravilla mientras te deja estupefacta.

La segunda mitad del 18 supuso un adentramiento del kdrama en el umbral de lo terrorífico con dos dramas que tocan temas diabólicos; pero dónde (allí) tienes mucha víscera y sangre que más que nada produce asco; con “Children of nobody” o “Red moon, blue sun” la mortificación y el malestar te lo dan de manera elegante y sutil, anclándose bastante en poemas de belleza trágica:

“Abatido por el sol y el azul del cielo, amaneciendo a la vera de un campo de cebada, al niño, el leproso comió, y en la negrura de la noche…aquel lamento rojo como una flor”… sin que a nadie se le descomponga el peinado.

No entras en el drama a ciegas, ya desde el capítulo uno te dejan muy claro que los bellos niños actores están constantemente apoyados por un equipo de psicólogos, servicio que seguirá disponible tras terminar de rodar la serie. (Diría que están “para comérselos de guapos” pero a tenor del poemita recurrente, casi mejor que me abstenga )

La estética del drama resulta muy “japonesa” en cuanto a líneas sobrias, sin filigrana, colores fríos y estética adusta. No es luminoso, pese a que no hay demasiadas escenas nocturnas, todo está enfocado de manera tenue, como aquellos días húmedos y grises que amenazan diluvio.

Alguno dirá que el ensamblaje de actores no les quedó del todo redondo, porque no se les notó apenas química; y es verdad que hace falta algo de química hasta cuando se está contando una historia cuasi clínica por aquello de no tener floritura alguna para no desviarse de lo que toca.

La historia se va desenredando como una bola de estambre con la que está jugando un gato. Al principio es una maraña que va dejando un rastro único, así la bola se haya metido entre las patas de todos los muebles de un mismo salón.

Tenemos a una psicóloga infantil, casada, con hija y ya en la recta final de un embarazo; que trabaja en un centro de atención a la infancia. Pese a que tiene una hermana postrada en coma, y la madre de ambas no sea la alegría de la huerta; la vida de Cha Woo Kyung parece cómoda y sin contratiempos.

Por aquellas fechas sale de la cárcel una mujer que estuvo condenada por callar el maltrato y el abuso del marido hacia el hijo y encima incinerar al pequeño en la casa familiar. (Sí. Los casos en esta serie, a cada cual más cruento) Pocos días después la excarcelada parece haber cometido suicidio, pero hay un policía, Kang Ji Hun, al que le suena raro y empieza a investigar.

Según se van sucediendo los acontecimientos, nos enteramos que la ex del policía, está enredada entre las sábanas del otrora “magnífico” marido de la psicóloga Woo Kyung—quién por una catástrofica desdicha termina matando a un chiquillo abandonado que se cruza en la calzada, delante del coche que ella conduce. Ella cree que a quien atropelló fue a una bella niñita que vestia de verde. Y con esa debacle la psicóloga empieza la andadura hacia su sanación personal.

El bebé que espera, nace muerto; se da cuenta que ostenta cuernos con bastantes astas (me enteré hace poco que los venados, con cada año que pasa adquieren una nueva asta en su cornamenta) Su marido se cansó de esta familia, y que se va a oler a leña de otro hogar.

El drama no hizo demasiado hincapié en este asunto, simplemente fue como el bosquejo para entender de donde venía. En cambio la fantasmita vestida de verde si fue piñón fijo y recurrente con cada caso de “suicidio” post abuso físico y mental a personitas indefensas y desamparadas.

Se va dilucidando que tras los aparentes suicidios hay una “mano negra” que se llama “Red Cry” que contacta con los maltratadores (o con gente cercana) en un chat en la web oscura y los manipula; haciendo justicia a los maltratados niños muertos. Cosa que está mal; legalmente hablando, y moralmente también…Aunque hay que reconocer que entonces muchos de nosotros a veces somos amorales en un fuero muy, muy interno y que ¡no nos escuche la consciencia porque nos podemos llevar un rapapolvo!

Psicóloga y equipo de policía unen fuerzas y van (casi siempre) llegando tarde para impedir más suicidios, mientras tú vas asistiendo impávida a un terror psicológico soterrado y latente. Ya les digo que las escenas en la granja de perros con el carnicero aquel, todavía me ponen la piel de gallina y les juro que no se vio maltrato animal más allá de tener unos bellos ejemplares enjaulados.

Mientras tanto se va esclareciendo que la psicóloga tiene un trauma desde la infancia, que la madrastra con la que se crió no quiere que resuelva, porque para ella iba a ser infernal. Cuando el papá se quedó viudo y con dos criaturitas, se casó de nuevo con una viuda que tenía una hija.

No me pregunten porqué, porque nunca lo voy a entender pero esta viuda dejó a su hija con la abuela y ella se fue a hacer de mamá de las dos hijas del esposo. Una de las niñas era un tanto difícil y la madrastra la mató involuntariamente un día que la niña llevaba un vestidito verde. La otra chiquilla al descubrir a la hermanita muerta tuvo amnesia; cosa que aprovechó el padre para “lavarle el cerebro” y hacerle creer que su hermanita era aquella niña que habían dejado “aparcada” en casa de la abuela. Ahora 30 años después Woo Kyung se da cuenta (gracias a Red Cry) que la fantasmita vestida de verde es su hermanita, y que está enterrada en la chimenea del salón de la casa paterna.

Creo que fue en un libro de Tracy Chevalier “la virgen azul” donde hace años me enteré que en el medievo las familias solían sacrificar a un hijo pequeñito para enterrarlo bajo el hogar de la casa como protección. Cosa que me sobresaltó bastante, y que cuando vi a Kim Sun Ah picar el suelo de la chimenea en aquella casa, me volvió a la memoria.

Woo Kyung entiende que le dio amnesia por no haber podido proteger a su hermanita, y pese a ello toda la vida estuvo inquieta por ello aunque no supo hasta ahora el porqué. Tiene un aceso de ira en el cual se le ve las ganas que tiene de acabar a martillazos con la vida de su madrastra, pero es la fantasmita la que le trasmite cordura. Y la hace comprender que las personas tienen derecho a una segunda oportunidad; esta señora hizo lo que hizo, pero su hija la quiere como a la abuela que es. Y la vida sigue.

Es una serie que está muy bien, pero hay que tener un temple bien firme para verla. De verdad que me dio nauseas más de una vez y me hizo pensar que un Red Cry no vendría mal por otros lares con la cantidad de noticias asquerosas que salen por todo el mundo de abusos, maltrato y asesinato de niñitos indefensos.

Ahora que lo pienso, es la primera vez que veo una casa con chimenea en Corea, y con una chimenea que no deja de ser una protagonista meritoria. No he indagado en el tema, pero ahora se me ocurre que este drama pueda ser una adaptación de alguna historia occidental. No lo voy a averiguar tampoco. Lo que si me quedó claro es que es un exorcismo de una pesadilla que deja a las dantescas a la altura del betún.
Reparto

Kim Sun Ah como Cha Woo Kyung
Lee Yi Kyung como Kang Ji Hoon
Nam Gyu Ri como Jun Soo Young
N como Lee Eun Ho
Na Young Hee como Heo Jin Ok (madre)
Oh Hye Won como Cha Se Kyung (hermana)
Kim Young Jae como Kim Min Suk (esposo)
Joo Ye Rim como Kim Eun Seo (hija)
Yoon Je Hyung como Kwon Chan Wook
Park Soo Young como Hong Ki Tae
Ha Eun Soo como Lee Yeon Joo
Kim Beop Rae como Song Ho Min
Kim Kang Hoon como Han Shi Wan
Kang Mal Geum (강말금) como Madre de Shi Wan
Joo Suk Tae como Yoon Tae Joo
??? como Song Jae Hak
Lee Hwa Ryong como ?
Kim Yeo Jin

Comentarios

  1. Esta no estaba entre mis opciones, el terror no me va. Kim Sun Ah es un aliciente, pero lo paso fatal con los sustos y los asiáticos son unos maestros en esto. El tema de los niños es otra cosa con lo que lo paso fatal, los veo tan indefensos que pensar en que les hagan daño se me revuelve todo…
    De todas maneras, me encanta que hagáis reseñas de las que no voy a ver, así las conozco pero sin los sustos 😉 Gracias.

  2. Maggie Bee dice:

    Por lo menos esta dio para escribir reseña, Zau. Vi “Hymn of death” y todavía ando dando vueltas a como escribir algo medianamente decente ¡Qué chiquillo más pagado de si mismo! y qué pésimo les quedó todo. Ahora toda la culpa no recayó en él. Pero mucha sí.

  3. Esa la vi anunciada en Netflix, pero leí que era dramón, así que…

  4. En cambio de The last empress está entretenidísima, nunca había visto un makjang porque siempre había oído pestes de ellos, pero con este me lo estoy pasando pipa.

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