Damo – MBC (2003)

Damo

RESUMEN

Ambientada en la Corea del Siglo XVII, Damo cuenta una historia de amor, conspiración, lealtad y honor. En esa época, durante el reinado de la dinastía Cho-Sun, había un grupo de mujeres, a las que llamaban Damo (literalmente, servidoras de té), que colaboraban con la policía en la investigación y resolución de ciertos crímenes. Aunque sirvientes y de baja clase social, eran mujeres policía.

El argumento se centra en la relación y destino de tres personajes principales: A) Jang Chae-Ok (Ha Ji Won), una damo de origen noble pero que al ser acusado su padre de traición, es relegada a los 7 años a ser una sirvienta (casi un esclavo en la escala social coreana de la época). B) El comandante de la policía Hwanboo Yoon (Lee Seo Jin), hijo de un magistrado y de una concubina, que se ha criado desde pequeño con Chae Ok y está enamorado de ella y C) Jang Sung-Baek, (Kim Min Joon ) un rebelde que pretende derrocar al emperador y acabar con el régimen de castas y discriminación social.

La historia empieza cuando la policía investiga un caso de falsificación de moneda y poco a poco van descubriendo que lo que parecía una operación de delincuencia tiene ramificaciones mucho más importantes, ya que se trata de una conspiración contra el rey.

A la vez que los policías investigan, entre los tres personajes se van desarrollando unas relaciones que acabarán trágicamente.

NUESTRO COMENTARIO.

Después de haber dicho por activa y por pasiva que no vemos novelas que acaban mal, resulta que nos ponemos a ver Damo, que es más que una tragedia, es un “tragedión”. En nuestro descargo diremos que la adquirimos sin saber que acababa mal, y que, aunque cuando nos dimos cuenta de que acababa fatal estuvimos sopesando si seguir o no, la novela ya nos tenía enganchados y no hubo más remedio que seguir adelante.

Antes de seguir, aviso para todos aquellos que no quieren saber qué va a pasar en una historia: en este comentario se cuenta el final de Damo con detalle.

Teniendo o no teniendo en cuenta el final, Damo es una novela buenísima por muchas razones, porque es una historia que tiene casi de todo, acción, intriga, una ambientación fabulosa (o al menos eso creemos, ya que desconocemos totalmente los requisitos históricos de esa época en Corea), unas peleas con espadas perfectamente coreografiadas al estilo de la película “Tigre y Dragón”, acompañadas de una música moderna que subraya y acompañada a lo que vemos en la pantalla. Damo tiene todo eso y también tiene unos personajes complejos y nada planos, un amor absolutamente desesperado y apasionado, y una emoción que te atrapa.

He leído por ahí, y lo comparto, que con Damo tienes todo el tiempo el corazón encogido, porque no llegas a llorar a mares, pero se sufre muchísimo por lo que les pasa a los personajes, atrapados en unas convenciones y una sociedad inclemente. Sin embargo, Damo no es una de esas telenovelas coreanas en las que los guionistas matan hasta el apuntador haciendo juegos malabares para que todo salga mal de la manera más forzada posible. En Damo todo acaba mal porque no puede acabar de otra manera, ni en la trama de acción y policiaca, ni en la trama de amor.

Jang Chae-Ok (nacida Jang Jae-Hee, pero se cambia el nombre para que no la identifiquen con el pasado “traidor” de su padre) es una damo que nació noble. Cuando ella tenía 7 años, su padre cae en desgracia por lo que su hermano y ella tienen que huir, y en la huída, ella y su hermano se separan por lo que se queda totalmente sola en la vida. Rebajada a la casta más baja, entra a servir en la casa de Hwanboo Yoon, un adolescente rebelde y desubicado, porque al ser hijo de un noble con una concubina, no se le reconoce ningún estatus social. Hwanboo Yoon, sin embargo, amado por su padre y extremadamente listo, es enviado a un monasterio para ser educado por un monje, que le entrena intelectualmente pero también en las artes marciales. Desde el momento en que Yoon ve a Chae-Ok, reconoce en ella a un alma gemela, fuera de lugar y sin sitio propio en el mundo, por lo que la protege, la cuida y se educan juntos, creándose entre ellos un lazo indestructible. Por su propia valía, y a pesar de su origen, Hwanboo Yoon entra a trabajar en la policía, donde se forja una carrera. Con él se lleva a Chae-Ok, prometiéndole a su padre que nunca dejará que sus sentimientos por ella se interpongan en su progreso ni en su carrera.

En la investigación de una red de falsificación de moneda, poco a poco se dan cuenta de que nada es lo que parece, ya que no se enfrentan a una banda de delincuentes, sino a una conspiración contra el Rey en toda regla, respaldada por importantes miembros del gobierno. Chae-Ok se infiltra en la banda para ver qué puede averiguar, y allí conoce a Jang Sung-Baek, que lejos de ser un delincuente común, es un hombre apasionado y carismático, lleno de fuerza y compasión por los más desfavorecidos. Aunque Sung-Baek descubre que Chae-Ok es policía, es tal la atracción que siente por ella que la deja quedarse con la banda. Chae-Ok se siente igualmente atraída, pero no puede olvidar que él intenta destruir todo lo que ella defiende, por lo que se resiste a sus sentimientos. En esa lucha interna también juega un papel fundamental los sentimientos que Chae-Ok tiene por Hwanboo Yoon, que son unos sentimientos indefinidos y que la chica nunca reconoce en voz alta, ya que la diferencia social entre ellos es tan grande que es prácticamente un amor imposible. Aún sin saberse claramente lo que Chae-Ok siente, si amor-amor o amor-fraternal, lo que nosotros vemos es que ella es capaz de dejarse matar por él.

Lo que ni Chae-Ok ni Sung-Baek saben es que son hermanos, por lo que su amor y esa atracción irresistible que sienten el uno por el otro, son también imposibles.

Mientras la conspiración va avanzando hasta el momento señalado para la rebelión, Chae-Ok se debate entre uno y otro hombre, entre Sung-Baek cuya visión de que se pueda aspirar a un mundo más justo donde no haya nadie que valga más que nadie por el hecho de su nacimiento, visión que la seduce y atrae, y su lealtad a Yoon, que es capaz de cualquier sacrificio por ella, que es la única familia que ella ha conocido, pero que la ata a un mundo donde ella no es nada ni nadie.

En un momento de la acción, Sung-Baek tiene que elegir entre el amor que siente por Chae-Ok y sus deberes como líder de la rebelión, y su sentido de la responsabilidad y del deber ganan y al abandonarla a ella, abandona también para siempre su sueño de llevar una vida pacífica y normal. Chae-Ok, por su parte, también decide tomar partido de una vez, quedarse al lado de Yoon y cumplir con su deber de acabar con la conspiración, defender al Rey y matar a Sung-Baek.

El verdadero cerebro de la conspiración es el Ministro de Defensa, Jung Pil-joon, que en cierto modo utiliza el carisma de Sung-Baek con la gente. Lo que Sung-Baek no sabe es que, de una forma que no se explica muy bien, a cambio de su apoyo en el derrocamiento del Rey, el ministro y sus secuaces les han prometido a los japoneses entregarles a cambio parte del territorio coreano. Cuando Sung-Baek se entera, aborta la rebelión mientras que los que intentan matar al Rey son derrotados por Yoon, Chae-Ok y sus fieles. Desde el momento en que la rebelión fracasa, Sung-Baek se convierte en el fugitivo más buscado, y ya no le queda más que huir.

Los gobernantes traidores, secuestran a Chae-Ok y ofrecen canjearla por Yoon, que se presenta ante ellos desarmado y dispuesto a dar su vida por ella. Justo antes de acudir a la cita, Yoon se entera de Sung-Baek y Chae-Ok son hermanos También llega Sung-Baek, dispuesto a impedir que los traidores escapen. Los dos hombres se enfrentan, porque mientras Sung-Baek está dispuesto a sacrificar lo que haga falta, incluso a Chae-Ok, para conseguir lo que quiere, , para Yoon salvar a Chae-Ok es más importante que cualquier cosa, que el honor, que su misión y que su vida. Sung-Baek mata a Yoon, pero antes de morir, Yoon le dice que Chae-Ok es su hermana.

En la última escena (que también es la primera), vemos a Sung-Baek acorralado y a Chae-Ok que pide ser ella la que le mate. Cuando ambos luchan, Sung-Baek se mata, apuñalándose con la espada de ella. Moribundo, le dice a Chae-Ok, llamándola por su verdadero nombre (el que tenía de niña cuando vivía con su familia) cuánto la ha echado de menos. Luego, por último, se enfrenta al pelotón de policías que los rodean, para morir luchando y dignamente, pero cuando los soldados/policías empiezan a dispararle, Chae-Ok se interpone entre él y las balas, y la matan a ella también, que muere llamándole hermano.

Este es el argumento puro y duro. Lo que la narración del argumento no puede reflejar es la brillante interpretación, la poesía y el sentimiento de los diálogos, la profundidad y complejidad de los personajes ni de sus emociones, su batalla interior, las tensiones sociales, el peso de la educación y de la costumbre, la estética tan cuidada, la intriga, la sensación de que la conspiración es como una ratonera que se va cerrando sobre nuestros protagonistas, los sacrificios que todos tienen que hacer por defender lo que creen justo.

Desafortunadamente para nosotros, la historia tiene algunos significados y códigos que se nos escapan, por puro desconocimiento de los datos y la información que conforman la memoria histórica y colectiva de los coreanos Según hemos leído, los personajes hablan en coreano antiguo, y la novela fue tal éxito que durante un tiempo se puso de moda entre la gente hablar así. Sin embargo, en la versión que nosotros hemos visto venía un librito explicativo de muchos de los símbolos de la novela, las clases sociales, los hábitos y la interpretación de algunas de las frases hechas que se utilizan. Este libro nos ha permitido comprender mejor el sistema de castas y el verdadero abismo que separaba a los personajes, y por qué actuaban como actuaban (para que se hagan una idea, los sirvientes ni siquiera tenían permitido casarse ni tener hijos, eran poco más que animales).

En Damo se da un equilibrio perfecto entre la acción y la emoción, y a diferencia de muchas novelas coreanas, no es nada lenta. Aunque la historia gira en torno al tema de la conspiración y de los tres personajes principales, los personajes secundarios son también entrañables y reales.

LO MEJOR

Damo no es una novela obvia, como tampoco son obvias las motivaciones de los personajes. Al decir que no son obvias, no queremos decir que sean incomprensibles, sino que sus motivaciones o reacciones son complejas, y admiten muchas interpretaciones. Por ejemplo, al final, no se sabe realmente a quién ama Chae-Ok, aunque en un momento dado parece estar claro que está enamorada de Sung-Baek. En realidad, no sabemos a quién ama porque es probable que ni siquiera ella lo sepa. En algunos foros he leído que tampoco se explica por qué, si Hwanboo Yoon la quiere tanto, no la rescata de su status de sirvienta para poder casarse con ella, pero no parece que la explicación sea tan simple, ya que Yoon también tiene problemas internos de autoestima o de consideración de su valía interna, que le impiden ser decidido a la hora de saltarse el sistema de castas. Aún así, quizá por el detonante de Sung-Baek, llega un momento en que Yoon está dispuesto a todo, aunque ya sea demasiado tarde.

Fuera de la historia de amor, con algunas escenas absolutamente memorables, Damo tiene una combinación perfecta de elementos y puede gustar tanto a los que buscan historias de amor con algo más como a los que buscan historias de otra cosa con algo de amor.

Los dos protagonistas masculinos son dos bombones. Uno es el protagonista de Lovers y Phoenix, el de los hoyitos, el actor Lee Seo Jin, el otro, nuevo en esta plaza, el actor Kim Min Joon, al que intentaremos seguir la pista.

LO PEOR

Por las razones antes mencionadas de que se dan por supuestos el conocimiento de algunos códigos culturales, la historia policiaca o conspirativa en algunos momentos se embrolla y no se explican bien los motivos de los ministros para rebelarse o intentar derrocar al Rey. A esta confusión también contribuye que los ministros van todos vestidos igual, y con el lío de los nombres hay veces que no sabes de quién están hablando.

Calificación general 8.5

REPARTO

Damo Jang Chae-ok/Jang Jae Hee (23).- Ha Ji Won
Comandante Hwangbo Yoon (31).- Lee Suh Jin
Jang Sung-baek (30).- Kim Min Joon
Ma Chook-ji (35).- Lee Moon Sik
Ta Bak-nyu (34) .- No Hyun Hee
Jo Se-ok (50).- Park Young Kyu
Baek Jo-wan (32).- Lee Han Wee
Lee Won-hae (30).- Kwon Oh Joong
Ahn Byung-taek (23).- Shin Seung Hwan
Ahn Nok-sa (49).- Yoon Moon Sik
Jung Pil-joon (Ministro de Defensa, 52).- Jung Wook
Choi Dal-pyung (45).- Jung Ho Keun
No Kak-chool (40).- Kwan Yong Woon
Kato Masayuki (30).- Ahn Kye Bum
Emperador: Sun Woo Jae Duk

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Comentarios

  1. Maria Luisa dice:

    Las novelas coreanas han sacado novelas históricas épicas muy hermosas, últimamente se habla de “The Legend” que por los comentarios, (no la he visto pero pienso hacerlo) dicen que es muy bella por su música, escenarios, historia de amor, personajes y esta basada en la mitología coreana, (a ver si se animan a verla aunque es trágica). Una novela histórica muy buena es “La Joya en el Palacio” basada en la primera mujer médico del Rey de la era Chosun, hermosa, ya la vi y tiene un buen final. En latinoamerica solo pasaron como 25 capitulos, pues como cosa rara esta consta de 50 capitulos, pero la verdad es que ni se sienten. Ojalá la puedan ver. Gracias por seguir comentando novelas asiáticas. Sigan adelante

  2. No he visto esta novela, pero por los buenos comentarios, es otra que entra a mi lista de imperdibles, aunque termine mal.

    Muchas gracias por otro buen artículo.

    Saludos.

  3. excelente articulo!! vi “Una Joya en el Palacio” y quede encantada con los dramas coreanos de epoca. Gracias por otro buen articulo.

  4. Este me encanto, pero es tan triste el final, aunque no se puede esperar que acabe de otra forma. Pero los personajes son tan reales, tan humanos, que no puedes evitar sentir pena cuando mueren. Un par de recomendaciones: Pride y Hana yori dango

  5. Marianella dice:

    Estas ultimas semanas no he tenido nada de suerte. Todas las series coreanas que he visto terminaron mal, empezando con IRIS y siguiendo con Iljimae, Gumiho, Chuno y Damo. Y yo que no pensaba mirar ningun drama con final tragico jaja

    Pero la diferencia entre Damo y otras que he visto (por ejemplo Chuno o Gumiho), es que, como dijeron, no podia pensar en otro final para los personajes. Era inevitable, y eso me hizo aceptarlo sin rencor jaja

    Es un drama muy bonito, me he quedado enganchada hasta el final, me encantaron los protas y el OST (como siempre ahi se pasan los coreanos), los paisajes, todo todo.

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