De todo un poco – Semana 93

Hoy les voy a contar una anécdota que no tiene nada que ver con los dramas coreanos ni probablemente sirva de tema de conversación, así que luego podremos hablar de lo que nos dé la gana. Es que llevo toda la semana pensando en esto, así que vengo y se lo cuento.

Como ustedes imaginarán mi adicción al romance no se limita ni a las telenovelas, en el pasado, y a los dramas hoy. Yo soy adicta al romance en cualquier genero y medio, incluido el literario, por llamarlo de alguna manera.

Mi adicción me ha llevado a consumir febrilmente novelas románticas, que puedo contar por centenares, con las que, al igual que con las telenovelas, he llegado a un punto de saturación que creo sinceramente que se debe a que cada día son peores, o sea, como ya he dicho en otras ocasiones, no considero que yo haya abandonado las telenovelas ni las novelas románticas, sino que ellas me han abandonado a mí, con independencia de que todavía tenga alguna recaída y me pegue verdaderos atracones noveleriles hasta que alcanzo el punto de saturación, vuelvo a mi ser y retomo la lectura de otras cosas.

Estoy segura de que tanta dedicación y esfuerzo pueden compararse a una licenciatura universitaria y que puedo hablar del asunto con cierta autoridad 🙂

Cuando leía novelas románticas, llegué a identificar varias líneas argumentales que se repetían y que supongo que se identificaban con tendencias, vertientes o subgéneros de imaginaciones románticas, entre las que podríamos identificar las que pongo a continuación y alguna más. De cada una de estas «ramas románticas» hay miles de títulos que copian la estructura y el modelo.

Por ejemplo:

– Historias de amor con protagonista escocés.
– Historias de amor con capitanes de barco que se enamoran o raptan o salvan a una pasajera en una de esas largas travesías de los siglos XVII y XVIII.
– Historias de amor entre médicos y enfermeras
– Historias de amor de sagas familiares…
– Historias de amor de la época victoriana o de la Regencia y en Inglaterra.
– Historias de amor en plantación americana.

Recientemente, siguiendo la estela de «Crepúsculo», historias de amor con vampiros u otros seres sobrenaturales, y siguiendo la estela de «50 sombras de Grey», una acumulación de bazofia con protagonistas masculinos con afición al sado de diseño.

Entre este maremagnum de subgéneros, de los que declaro aquí y ahora que no me gustaba casi ninguno aunque hubiera otros que sí y que no tengo tan identificados como los que no me gustaban, había uno que es que me hacía rechinar los dientes, que es el subgénero de los romances con protagonista «exótico». Dado que la mayoría de las novelas románticas que yo consumía eran anglosajonas, lo del exotismo les venía de ser latinos, incluyendo brasileños, italianos, griegos o, válgame dios, musulmanes y todavía me pregunto qué le podían encontrar de romántico a personajes machistas a más no poder, aunque aquello fueran otros tiempos. Debe ser que las mujeres tenemos todavía cierta confusión y confundimos el culo con las témporas, la velocidad con el tocino y el romanticismo con el abuso de poder.

Una de las cosas que me reventaba de estas novelas, además de que los protagonistas fueran generalmente unos cafres terribles, era el poco cuidado que ponían las autoras en los detalles, incluso sabiendo que eran novelas de tres al cuarto y que se escribían como churros. Para que los protagonistas exóticos fueran realmente exóticos, les hacían soltar siempre varias palabras en su supuesto idioma original, exclamaciones y alguna cosa más, y aunque no me encuentro capacitada para saber si una expresión en griego viene o no a cuento, si la expresión es en español no me pasa lo mismo, y les aseguro que ponían verdaderas aberraciones, yo no sé de dónde sacaba (y probablemente todavía saca) esta gente estas expresiones y cómo podían poner semejante cosa. Recuerdo un personaje, que no recuerdo si era latino (hablando español) o italiano y que en una escena le ofrece a la chica una clase de vino que él denomina «vino corriente», así en el original. Todavía me estoy riendo. No sé qué pensaría la autora que era vino corriente, ¿una tercera clase de vino, tinto, blanco, clarete-rosado…y corriente? Por supuesto, el protagonista era súper rico y súper fino, así que no creo que le estuviera ofreciendo a la «prota» vino de garrafón por elección propia.

Hay muchas anécdotas y ejemplos como ese, pero esta semana me he acordado de esta historia porque hay una telenovela que están poniendo en la televisión que es el colmo del desvarío, un insulto a los espectadores, una imbecilidad de tales dimensiones que no sé como los guionistas no han emigrado de la vergüenza de hacer semejante ridículo. Esa telenovela es «Muchacha italiana viene a casarse» en la que las dos chicas que supuestamente son italianas hablan un italiano inventado y macarrónico. Si yo fuera italiana les denunciaba.

El caso es que tan sumamente mala que hasta divierte verles hablar de la habitachione y la medichina y cherto cada 5 segundos, pero cuando se me acaba el sentido del humor y analizo lo que ha hecho esta gente con el género de las telenovelas, me sulfuro. Antes las telenovelas podían exageradamente melodramáticas, llenas de clichés y una producción casposa, pero es que este guión, créanme, es un insulto, casi a la altura de «La gata salvaje».

¿Que por qué me enfado si ya no veo telenovelas? Pues ni idea. Como ya hemos dicho en muuuuchas ocasiones, gracias a la providencia que los dramas coreanos existen. Como los extropéen me convierto en terrorista internacional y cometo alguna barbaridad.

Y ahora ¿de qué hablamos?¿De lo guapote que se está poniendo Joo Won?¿Hay algún género romántico que les gusta más que los otros?

Comentarios

  1. Maggie Bee dice:

    Remamos el mismo barco ¿O si se rema, ya no se llama barco? Me crispan los nervios las novelas donde los exóticos sueltan frases en su supuesto idioma «agapita mou» «mia cara bella inglesina» , o a las damiselas se les caen las bragas por los Sheiks de las tórridas arenas del Oriente Medio. Eso sí, admito que últimamente me gusta la gracia y salero que tiene Sarah Morgan a la hora de plasmar sus historias, ya que me había quedado sin mi escritora de novelas favorita, Penny Jordan, que se murió hace no tanto. Y también te diré que como sigo Mills and Boon en twiter, hace cosa de un mes les hice caso y disfruté de dos historias de escritoras que no tenía el gusto de conocer. La una, Louise Allen, y su «Joya prohibida de la India» basando la historia en los albores de la Compañía de la India. La otra, Jeannie Lin, que escribe novela histórica sobre la dinastía Tang y tanto su «baile con el peligro» o su «Bailarina de espadas» me resultaron muy amenas porque tienen un enfoque distinto al que se le viene dando al género de antaño. A todas estas. En Mills and Boon sacaron a la palestra un libro de hace yo creo que unos 30 largos años llamado «El beso de Judas» y escrito por Sally Wentworth. Cuando leí la sinopsis me quedé pensando «Esto me suena a ¿»Emperatriz»? ~no me acuerdo si así se llamaba la novela esa de Carlos Mata y Jeanette Rodriguez donde ella termina en la cárcel y cuando sale, se hace pasar por otra para vengarse…calcado. Ahora, ¡vete a saber quien plagió a quién! (pero los ingleses no suelen ni aprender idiomas, ni a mirar hacia América para inspirarse ~~

    Muy coreano no me quedó el aporte, pero bueno ¡un día es un día! 🙂

  2. ¡Me voy a buscarlas, para cuando tenga mi próxima crisis o recaída!

  3. Yo también que ando seca de romance!

  4. Este barco debe ser trasatlántico, ya que estamos todas.
    Yo añadiría a estos argumentos las de la conquista del oeste americano, en éstas, de vez en cuando metían algún indio mestizo para darle el punto exótico o algún pistolero huérfano atormentado.
    Cada vez aguanto menos protagonistas machistas, jóvenes virginales y demás especímenes. Hace poco hablando con una amiga de libros, comentábamos que hacía mucho que una historia no nos enganchaba al punto de no poder dejarla.
    Aunque no es una novela romántica, sino histórica, me he acordado de una que me gustó mucho precisamente por lo que a mí me pareció una originalidad, la época que retrataba: El asirio de Nicolás Guild. Me pareció refrescante salir de la época medieval, egipcios, romanos o siglo XIX

  5. Debe ser un mal que nos está afectando a todas. Hace mucho que no leo una novela completa. Libro que comienzo, libro que no termino. Ahora ando en las mismas con los dramas.

    Aporte coreano:
    – Choi Daniel se fue a cumplir con su servicio militar.
    – No entiendo lo de Good Bye Mr Back. Lo anuncian, confirman el elenco y ya no va. Yo quería ver a la Moon acompañada de esos tres hombres.
    -Marta, en la entrada de la semana anterior te dejé un enlance a unas fotos. Por si no las has visto y quieres darte la vuelta.

    • Es verdad, no las había visto ¡cómo se me ha podido pasar semejante cosa! muchísimas gracias, ¡que vuelva este niño ya!

      Isabela, éste ha sido ya el espaldarazo de belleza de este muchacho. Si puede estar guapo con ese corte de pelo a la taza, es que ya puede con todo.

      Y es verdad, Zau, el subgénero de los indios o mestizos se me había olvidado, pero ese no me disgustaba tanto y había alguna que me gustaba. También estoy hasta las narices de las chicas virginales, pero puestas a ser virginales, quiero que sean virginales de verdad, no de esas que al primer beso se convierten en Linda Lovelace, garganta profunda, y unas reinas del sexo que se atreven a todo sin pensárselo un minuto. Esas sí que no las aguanto.

  6. JaJaja, uff para mí esto está siendo una auténtica terapia de grupo, porque llevaba algún tiempo preguntándome que me estaba pasando, y ahora resulta que no era yo, sino las circunstancias. He recordado mientras os leía, que justo antes de descubrir el mundo de los dramas coreanos, estaba enganchada a las películas románticas de época inglesas. La mayoría son adaptaciones de novelas románticas y de verdad, que las hay muy buenas. Me gusta como reflejan esos paisajes, esas casas impresionantes, y ese vestuario, aunque reconozco que me sacaba un poco de quicio esa excesiva formalidad y protocolo en las relaciones. Después llegué sin saber muy bien cómo, al mundo coreano y ya me quedé enganchada. Un saludo

  7. Pues yo recomiendo los libros de Jane Austen. También a Thomas Hardy aunque él es un poco más pesimista. Estoy leyendo Tess D’ Uberville y para mí Thomas Hardy crea una de las mejores historias que he leído.
    También el libro The Age of Inocence, el final me sorprendió. Y también leí otro libro que hace mirar a el personaje de la telenovela Teresa como una santa. No me recuerdo del nombre del libro pero lo que está chica hace para llegar hasta obtener lo que quiere, es intersante. Ese de la misma autora que escribió The Age of Inocence.

    • Maggie Bee dice:

      Bueno, si a historias de amor de escritores de renombre vamos, ahí está Anna Karenina del detestable León Tolstoi, pero también está La dama de las camelias y madame Bovary de aquellos franceses decimonónicos, y cumbres borrascosas, Jane Eyre que tampoco es que canten mal las rancheras…pero esas, aunque son buenas y perduran en el tiempo, no tienen el encanto efímero de las damiselas que lo están pasando francamente mal hasta que en el horizonte avistan a un guapo encumbrado; que las hace sufrir lo que no está escrito, porque los hombres son así y así enamoran al objeto de sus desvelos. Ni tampoco mágicamente deslumbran a todo el mundo de la fiesta más rimbombante a la cual la obliga dicho caballero a asistir, habiendo conseguido el vestido mero mero que compró de urgencia en una recóndita tienda y cuya dueña le deja además un maquillaje impecable solo con un leve toque de sombra malva en los ojos y un gloss en los labios…

      • Y no te olvides que siempre tienen temas de conversación muy interesantes que las hacen «distintas» puesto que el protagonista nunca ha conocido a nadie así

  8. martajinmo dice:

    Jajjaja pues a mi todo me resbala ( quiero decir no me enfado ni telenovelas ni doramas actuales
    estoy seca. me falta inspiración ( mejor dicho me falta Joo Jin Mo ,.sigue mi JinMoitis aguditis))
    ——
    me medio enganche a La Dama Velada ,…y .que bueno que no haya una segunda temporada
    porque quedo genial la serie muy emotiva y muy romántica
    ——-
    Tal vez sea hora de rescatar mi antigua »literatura romántica ( Jazmin, Arlequín, Bianca jajajaj me da pena confesarlo , pero había uno de jefe y secretaria,,,muy bueno
    quedaban incomunicados en una cabaña …ella con el tobillo torcido.. …y al regresar
    jajaj lo típico, jefe celoso del novio de ella ( no para hasta que ella rompe el compromiso con »el hombre de plastico» jajaja ..muy bueno …tengo que buscarlo
    otro buenisimo y momento cumbre ,.., cuando el hombre en cuestión regresa de viaje y va directo del aeropuerto a la casa de ella ( así sin cambiar y nada cansado del viaje ..llega a las tantas,,, ,,,ansioso …jajajja
    y otro , un magnate griego ( muy morboso que rapta a la chica en cuestión …
    otro la lleva a un castillo Victoriano y pasa de todooooo..jajajja
    creo que tengo lectura para esta noche ,,,jajaja
    Gracias por el espacio

  9. Evelia, las que tú dices son palabras mayores, y creo que no entran en el género romance-bazofia, las tuyas son literatura de la buena que por azar incluyen temas de amor. Si Jane Austen viera que las incluimos en este género se revolvería en su tumba y hasta se levantaría. Ya para qué te voy a contar de Edith Wharton y su The Age of Inocence. De la literatura de la buena pero que tiene amor, Maggie me recomendó una, de la que además hay serie de la televisión inglesa, que se llama Norte y sur. No tiene nada que ver con la Norte y Sur de los EEUU que protagonizaba Patrick Swayze, sino que es un tema sobre las fábricas de tejidos de Manchester. Buenísimo el libro de Elisabeth Gaskell, amiguísima de Charles Dickens y buenísima la serie.

    ¡Otro género olvidado, el jefe y la secretaria! No sé por qué, pero ese me gustaba más que el de médico-enfermera, teniendo en cuenta que la trama era básicamente la misma. Creo que es que el mundo de los negocios da más juego para la variación, dentro de un orden, teniendo en cuenta lo repetitivas que eran todas.

    Martajinmoo, las Harlequin, Jazmín, Bianca eran justo la traducción de los Mills&Boon de los que hablaba Maggie arriba. De estas colecciones yo recuerdo uno de una chica que creo que era pintora y que se queda ciega, así que acaba siendo escultora. No recuerdo el título, pero ella se llamaba Sabrina.

    • Que bonita esa serie, MartaH, Norte y Sur, y que guapo el protagonista, que aunque nunca nos fijemos en eso no está de más decirlo, je je je.

  10. Vi unas escenas de la nueva versión de Muchacha italiana viene a casarse, y es muy mala , pero la versión en la que actuaba Angélica María, creo que era del año 73, era muy buena, aquí fue un éxito y todos la recuerdan con mucho cariño. Vi la nueva versión de Corazón Salvaje y es tan mala que volví a ver el original con Eduardo Palomo por Youtube, para recordar porque me gustaba la historia, a veces las nuevas versiones estropean la obra maestra original.

  11. También he sido siempre una romántica empedernida y he repasado al igual que uds todos los géneros: buena literatura como La edad de la Inocencia, pasando por Norte y Sur (estoy contigo Zau, el protagonista: Richard Armitage es muy guapo a pesar de las uñas que se gasta en dicha serie, participa en el Hobbit también) hasta mi favorita Jane Austen: Orgullo y Prejuicio y Persuasión son mis favoritas de ella.
    Hasta Corín Tellado y la colección Harlequin…
    Telenovelas latinas, luego mi gran descubrimiento con los doramas y a través de este medio de las novelas turcas que al menos las que he visto, además de bien actuadas, se mantiene el romance, pero son un poco más liberales que los coreanos al menos…

    Y se me permiten una pregunta: Algún dorama donde haya buenas escenas de celos de verdad?
    Es que me gustan realmente y en los doramas no acostumbran mucho a eso…
    En la vida real es muy hermoso que tengas la seguridad de que te aman solo a ti, pero en las series no estaría mal que sufrieran un poco por esa inseguridad, ja ja ja

    • martajinmo dice:

      buenas escenas de celos,,,Queen of the game & Empress Ki
      te dejan el corazón contraído como pasa

    • En City hall Cha celoso estaba genial, en Princess man lo que lleva a Shihoo a secuestrar a la princesa son los celos no la venganza, como bien le dice su amigo. En Reply 1997 hay una muy buena mientras están viendo el mundial de Corea-Japón y en Healer también hay alguna que está bien, si se me ocurren más te lo diré, pero no explotan mucho ese tema.

  12. Dijeron romance , ahi estoy yo . Todo lo que tenga romance he visto muchisimas peli y novelas algunas son malas y otras muy buenas . Antes de descubrir los dramas coreanos estaba al borde de la locura con decirles que estuve viendo hasta cine hindú.

    • Uy, Nora, yo rizando el rizo me vi una versión hindú de Orgullo y prejuicio que se llamaba Bodas y prejuicios, con las típicas escenas de bailes bollywudienses, jajaja
      Richard Armitage, Eun, es verdad, no me salia el nombre, esa escena en la estación… La de veces que la habré visto.
      Jane Austen me gusta mucho, y creo que prácticamente todas las que habéis dicho.
      Ahora me viene a la memoria el que posiblemente fue mi primer contacto con el mundo asiático, creo que me he leído el libro 20 veces, cayó en mis manos con 14 ó 15 años y es uno de mis favoritos: Viento del Este, viento del Oeste de Pearl S. Buck. He leído otros de ella que también me han gustado, pero este fue el primero, La estirpe del dragón o La buena tierra también son excelentes.

      • Era yo, no anónimo, ese fue el del lazarillo

      • La Buena Tierra me la han recomendado mucho. Pero me ha dado trabajo conseguirlo. Soy una viejita que todavía prefiere ir a la librería a comprar libros. Seguiré perseverando hasta conseguirlo.

        Entre sus colecciones Dramafever (no sé cuan accesible sea en sus países) tienen una llamada Period. En esa colección hay clásicos como Jane Eyre, Pride and Prejudice, Tess of the Urbervilles, entre otros.

        • Mi ejemplar de la Buena tierra es muy viejito, me lo regaló mi tía y ya era suyo de tiempo atrás. Es un muy bueno para entender mucha de la mentalidad oriental. Y comprender como era China para entender mejor las bases de lo que luego cuajó allí.
          En España no se ve dramafever, buaaaaa

      • Pues a mí me gustó mucho más Viento del Este, Viento del Oeste, y en las escenas de Norte y Sur a mí la que me gusta es esa en la que él mira por la venta cómo ella se aleja y dice algo así como «vuélvete a mirar, vuélvete a mirar», como rogando que le mire por última vez…(suspiro)

        • Es que es precioso, de esos que llegan dentro.
          Me acuerdo de esa escena de la ventana y yo también le decía vuélvete, vuélvete tonta, pero no. A mi de la de la estación es que me hace mucha gracia como se intenta justificar ella, para ayudarlo y fingir que es todo por negocios.

  13. Chicas!!!!!!! me identifico TOTALMENTE con cada una de Ustedes!!!!!!
    1) Amaba visitar a mi abuela xque ella era una gran lectora de Corin Tellado, y nos inició (a mis hermanas y a mi) en el dulce vicio de esos libritos!!!!! Es más, mi «fijación» x los labios viene de ahí: en uno de esos librejos llamado «Un hombre ante mi puerta» la autora describe al personaje masculino principal (Paul Harris) como libertino y prácticamente depravado, hastiado de la vida y con «boca de sexualista» (¿?) aludiendo a que tenía la boca para abajo, con las comisuras caídas… Y qué horror me causó a los 11 años, pues YO TENÍA (tengo) 1 BOCA CON LABIOS PARA ABAJO!!!!!! Y Corín Tellado decía que sería depravada!!!!! ja, ja, ja. Debo decirles que Corín se equivocó xque el Papa Francisco tiene más vida sexual que yoooooooo!!!! ja, ja, ja. Pero recuerdo esos jóvenes años y entonces sí me conflictuó…
    2) En la adolescencia fui «rata» de Biblioteca (destino de las que no teníamos un $$$ de más para gastar) y tuve la suerte de conocer a Jane Austen, y la amé; lo mismo que a Charlotte Bronté, mis autoras preferidas. Y recuerdo también la etapa de «amor» x las novelas ambientadas en las ex colonias inglesas, sobre todo en la India: leía y veía en cine TODO lo que había en el mercado… Y amé a M.M. Kaye… La leyeron??? «Pabellones lejanos» y «Zanzíbar» son mis preferidas… Y Lion Feuchtwanger??? Cómo lloré con Raquel la Judía!!!!! Y «Desirée», de Ann-Marie Selinko???? O las autoras M. Stewart, Constance Heaven, Florence Barclay, etc, etc.
    Ahhhhhh, qué bellos libros… Mejor la corto acá, sino se hace todo muy largo. De lo actual, si de novelas románticas hablamos (bien condimentada con sexo, como se estila ahora), me gustó mucho «Me llaman Artemio Furia» de Florencia Bonelli, pues lo romántico sazonado con la historia es lo mío…

    • Aquí has mencionado palabras mayores ¡MM Kaye! las tengo todas, The Far Pavillions, Shadow of the Moon, las de crímenes en sitios exóticos, Trade Wind…esta autora me requetechifla y releo las novelas de vez en cuando.

      También leí Desiree, pero hace mil años, y me gustaba Constance Heaven. Las otras no las conozco, pero voy a buscar la de Florencia Bonelli a ver qué tal. A mí ahora me gusta bastante Anne Stuart.

      • De Anne Stuart también me leí bastantes, creo que de la colección harlequin, la que no soporte fue Johanna lindsey y sus piratas, para tirarse de los pelos.

  14. María Luisa dice:

    Pues de literatura romántica, no puedo comentar gran cosa, en literatura no es mi género favorito, la única que leí fue Orgullo y Prejuicio y de allí, nada de nada.

  15. Marta H, no, no leí nada de Anne Stuart, pero ya la estuve googleando, a ella y a sus libros!!!! Ya me bajé 2, como para «matizar» entre trabajo y dorama, je, je.
    AMO realmente a M.M. Kaye y soy de releer su obras una y otra vez y me entristeció mucho su muerte, ya hace 11 años… «Pabellones lejanos/El último refugio», Zanzíbar y «A la sombra de la luna», como dije antes, son mis preferidas; y de la saga «policial» «Muerte en Kenia», «Muerte en Zanzíbar», «Muerte en Cachemira», prefiero la primera: su «héroe» (ahora no recuerdo el nombre), se parece mucho al teniente Randall, el de «A la sombra…» Estos libros, y los que menciono arriba (publicados en la década del 50, 60) eran de mi abuela y yo los leí y heredé. También veía de chica muchas películas de televisión, y era mi costumbre fijarme en los créditos para ver si se habían basado en algún libro para hacerla; y si me gustaba, buscaba el libro. Así conocí a William Faulkner («Noche larga y febril» con P. Newman), Tennessee Williams («La gata sobre el tejado…» con Eliz. Taylor), la Condesa Pardo Bazán («Los pasos de Ulloa»), Tomas Hardy («Lejos del mundanal ruido» con Julie Christie), Eugene O’Neill («El deseo bajo los olmos» con Sophia Loren), etc, etc. Sabía a través de las novelas tanto, x ejemplo de la India, que cuando cursé la materia Historia de Asia y África en la Facultad, ya conocía el tema del reinado Victoria, de la rebelión de los cipayos o de la Compañía de las Indias orientales!!!!
    Sobre Corea, recién ahora estoy aprendiendo, y todo gracias a los doramas!!!!

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