«Do you like Brahms? – SBS (2020)

RESUMEN

“Do You Like Brahms?” es un drama sobre estudiantes de una prestigiosa escuela de música y las personas en sus vidas. Contará las historias de los estudiantes que experimentan lecciones, prácticas, presentaciones y competencias desde una edad muy temprana junto con sus padres y maestros que se obsesionan con estos procesos.

Park Joon Young, comenzó a tocar el piano cuando tenía seis años. Ganó concursos destacados en el país antes de ganar concursos en todo el mundo.

Por otro lado Chae Song Ah, es una estudiante de último año de la universidad que se especializa en violín. Después de graduarse previamente como estudiante de negocios, ingresó a la misma universidad nuevamente para ir a la escuela de música después de cuatro intentos y es siete años mayor que sus compañeros de clase.

Resumen extraído de wiki drama

Nº de episodios 16

NUESTRO COMENTARIO

MartaH dice:

Hace muchos años leí un artículo de Rosa Montero sobre lo duro que es cuando a alguien le encanta una rama del arte pero no tiene el talento suficiente, lo amargo que es que te creas llamado para practicar algo para lo que no sirves. Vamos, como los miles de chicos que se presentan a los concursos de la televisión diciendo que su sueño es ser cantantes cuando ni tienen voz, ni estilo, o peor, su estilo te recuerda más a una oveja balando que a un ser humano elegido por las Musas.

Este drama va de eso, una chica quiere ser violinista, pero no consigue ser buena por mucho que lo intenta, y un chico al que le pasa todo lo contrario, que sí tiene un don para algo que no le gusta hacer o que no le gusta a hacer de la manera que todo el mundo le dice que tiene que hacer para triunfar.

Como siempre, los dramas que transcurren en el mundo de la música clásica son atractivos porque tienes la ocasión de escuchar una música maravillosa y por otro te muestran hasta que punto ese mundo, que por artístico pensarías que es espiritual, es un nido de víboras, cotilleos, codazos y puñaladas por la espalda.

Más allá de la música y una historia rebuscadísima en la que los dos chicos son al principio como Brahms, enamorado de Clara Schuman, la mujer de su amigo, este drama tiene una factura como de los dramas antiguos, con personajes que no hablan y solo se miran, con lo que dios sabe qué narices les pasa, o cuando hablan lo hacen a una velocidad exasperante, tan exasperante como la velocidad a la que se mueven. Supuestamente es que el chico no puede expresarse más que mediante la música, porque es un alma sensible encerrado en sí mismo, pero eso se dice, pero no se acaba de ver bien, por lo que se queda un poco corto en pasión y en emoción.

Lo de la historia rebuscadísima de Brahms y los Schuman hubiera tenido más impacto si a los dos no se les hubiera pasado el berrinche no correspondido en un pispás. Los dos llevan mil años sufriendo en silencio por un amor imposible para que ese amor se les pase en cuanto se conocen. Y si se les pasa en cuanto se conocen, no veo qué interés tiene que ambos hayan estado enamorados antes de otro, como les pasa a mucho. No es que estén un tiempo que no saben a quién quieren, es que de verdad se les pasa.

Y si se llegara a entender por qué se enamoran también estaría bien, porque no se imaginan las escenas en las que están los dos juntos, cada un pensando en sus cosas sin cruzar una palabra. Tampoco se cuentan el uno al otro los problemas que tienen, porque ya les digo que se miran pero no se entienden porque cómo se van a entender si no hablan. Exasperante todo.

Por otra parte, me llama mucho la atención que siempre digan que los coreanos son muy corteses con no se imaginan las vueltas que les dan a las frases para no ser directos y ser respetuosos cuando en los dramas hay una proporción de gente que cruza la línea de la grosería más ordinaria, eso sí, hablándose de usted. Hay cosas que a mí me parecen de verdadera mala educación pero que sé a ciencia cierta que allí es lo más normal, como eso de preguntar ¿éste quién es? delante de la persona a la que no conocen, pero hay otros comportamientos objetivamente groseros, sin barrera cultural que valga. De esto aquí hay mucho.

Kim Min Jae es guapísimo, como la mayoría, y le voy viendo que mejora en sus trabajos como actor, pero creo que aquí o bien es que él es inexpresivo o bien no sabe qué cara tiene que poder porque nadie se lo ha escrito en el guión, con la consecuencia de que no pone ninguna cara. Eso sí, tiene una voooz.

La historieta se queda un poco en el aire, porque hay muchos personajes cuya trayectoria solo se apunta y sobre los que te dan retazos que a todas luces son insuficientes. Si en vez de andar a dos por hora anduvieran y hablaran más deprisa a lo mejor les había dado tiempo a contar más.

Maggie opina

Últimamente en el RU hay un gran revuelo mediático porque Lili James (actriz de Rebeca en Netflix) según parece se enamora con facilidad de sus coprotagonistas masculinos y como estos le siguen la corriente –porque ya se sabe ‘hacen falta dos para marcarse un tango’; las cosas terminan ¡pues así como se imaginan!

De igual manera Do you like Brahms? Retrata amores a veces prohibidos a veces no correspondidos entre músicos jóvenes y modernos que conocen bien el triángulo amoroso que existió entre Brahms, Schumann y Clara Wiek; pero desde la perspectiva coreana. Y es esta perspectiva la que le quita algidez y momentum a la historia durante unos cuantos capítulos entremedias y te dejan como televidente, extremadamente frustrada.

Chae Song Ah, de modales suaves y callada voz, al terminar su carrera de empresariales decide que en vez de salir al mercado laboral, se va a matricular en el departamento de música de su universidad porque adora el violín (o al violinista novio de su amiga –pero de manera netamente platónica– Ahora, no sé yo si el roce hizo el cariño o ya de entrada dijo ‘si no puedo comerme el pan, por lo menos las migajas’ –no lo sé) Pero esa es su historia; una mujer ya adulta que de repente empieza a tocar un instrumento cuando el resto de condiscípulos llevan miles y miles de horas de ensayos y que por mucho que le digan que no tiene don, ella sigue tozuda, erre que erre, queriendo ser virtuosa y ganarse un sitio; no en el extremo de la orquesta sino a la mitad, o ya puestos al principio… ahí al ladito del pianista. Valga la pena reconocer que este drama me sirvió a mi para enterarme entre muchas otras cosas, que los músicos de los extremos de la orquesta son los que no son tan buenos. La de sinsabores que aguanta Chae Song Ah a lo largo de la historia; desde que ni la dejen tocar en el último puesto contra la pared, hasta que la usen de ‘recadera’ de una vieja frustrada que no da un duro por ella como violinista pero que necesitada de asistenta le ofrece un puesto en el grupo de cámara que está armando para no ser menos que sus coetáneas de la universidad.

Park Joon Young es un joven virtuoso del piano que recorre el mundo de recital en recital quien está en una vorágine nociva de la cual quiere bajarse en cuanto pueda. Para empezar el chico no viene de familia adinerada, y siempre ha estado en deuda con la familia Na (los que dirigen la fundación que lo ha apoyado artísticamente desde que lo descubrieron y monetariamente desde que su papá no hizo más que ‘mandarse cagadas’ –como dicen en Argentina –vez tras vez tras vez. A lo mejor es ese sentimiento de deuda la que lo hizo enamorarse de la nieta de Na y novia de su amigo Han Hyun Ho. El tema está que durante muchos años él arrastró el ala por ella y todos los años por su cumpleaños le grababa una nueva versión de ‘Traumerei’ y la Lee Jung Kyung, sintiéndose diosa, se dejaba querer por uno físicamente y por otro platónicamente.

El día que Song Ah y Joon Young se conocieron, se reconocieron como almas gemelas y encendió una chispa dentro de cada uno ardió incandecente y arrebolada pero que muy pocas veces pudo desbordarse porque no hay como un asiático para contener sus emociones prietas; aunque el cuerpo les esté vibrando de la tensión y solo sean sus ojos, espejos de lo que dentro les ebulle. No me pregunten cómo ni donde surgió la pasión irredenta, porque no fue en largas y constructivas conversaciones ya que hablar, hablar lo justito y con sacacorchos…

Ese es, yo creo, lo que más flojo me resultó la ausencia de conversación entre pianista y violinista. Aplaudí con las orejas en el capítulo once porque ¡por fin Song Ah se enteró de la misa, la mitad! De todos los problemas que carga Joon Young encima…pero luego del once al quince ¡otra vuelta del burro al trigo! Les juro que el fondo musical dejó las notas de Brahms y Franck para que en mi cabeza sonara aquella ranchera de la hija del mariachi «Si te vas no hay lío» …🎵🎵No me digas nada, te quedas callado, ya me tienes harta, tú ve por tu lado y así me dejas vivir en paz🎵🎵 (¡la música mariachi también es clásica y tienen violines! 😉 ) Tanto así que cuando llegó el último capítulo me lancé en plancha a verlo en original sin esperar los subtítulos a ver si acaba en despropósito o lindo. Me alegró que fuera lindo. Aparte que tuvo una escena que me sacó la carcajada sincera y eso que era muy emocional y cargada de sentimiento. Song Ah decide desprenderse de su violín y lo lleva para que lo pongan en venta. Verla ahí, acariciando, besando, abrazando y diciéndole palabras tiernas a su instrumento, cuando con Joon Young se restringe hasta límites intolerables casi siempre…pues eso carcajadota. ¡Acabáramos! Es que si no es por él que la apercolla, la besa y la rechupetea, capaz y nos quedabamos con el piquito impulsivo que le dio ella en las escaleras el día que le tiró el helado al suelo. (Y que bien da besicos Kim Min Jae)

REPARTO

Fundación cultural Kyunghoo

Universidad Seoryeong

Familia de Chae Song Ah

Familia de Park Joon Young

Comentarios

  1. Siempre disfruto leer sus comentarios, pero es la primera vez que me animo a comentar. Debo decir que DYLB me gustó muchísimo, tal vez demasiado. Es de esos dramas que no son excelentes pero por alguna razón te enganchan y te hacen pasar un buen rato. Fue como ver un drama de los viejitos y eso me trajo buenos recuerdos jajajaja. Solo me quejo de que Kim Min Jae hablara tan poco, con la voz que tiene se le puede escuchar durante 16 horas.

  2. María Luisa dice:

    Gracias por este nuevo comentario a dos manos. Bueno, será darle una oportunidad si hay un espacio, aunque la historia como que no es muy atractiva, a mí lo que llama mucho es la música.

    Saludos.

  3. Hola chicas!
    A mi este drama me gustó, si es cierto que era lento y que apenas hablaban entre ellos, de ahí el problema la falta de comunicación, pero la historia y la música me atraparon. La pareja tuvo química, lástima que no la explotaron mucho, y como siempre, los profesores me enfermaban, sobre todo la de Chae, que mujer más horrible, no se como ella aguantó tanto.
    Este año he visto tres dramas relacionados con la música, la versión china de nodame cantabile con Steven Zhang, que me gustó más que la versión coreana ( no he visto el japo), me gustó la historia y la trama, lo que pasa es que no explotaron mucho la música.
    Y do do sol la la sol, que mes gustó mucho, la historia desarrollada en un pueblo, los personajes, la música, el romance, la pareja me encantó, a él lo sigo desde www search. Lástima que la cagaran tanto con el final.
    Feliz navidad!!

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