Hospital playlist 1 NTV-Netflix 2020

Esta es una serie deliciosa en todas sus facetas. Se goza muy bien de principio a fin, y en realidad que cada capítulo ronde la hora y media importa bien poco, porque al final te quedas esperando más. Y los ¡muy muy! Nos tuvieron a régimen. ¡Solo un capítulo a la semana! Pero es que tampoco nos dieron los acostumbrados 16 episodios, ¡No fueron y se despidieron a los doce! Claro que la promesa es que vuelven en el 21, pero hasta entonces ¿Qué hace una, a ver ¡qué!?

Es coral, nos cuenta la historia de cinco médicos que son los mejores chingus y encima trabajan en el mismo hospital. Y cada uno lleva su peso en la historia, resultando igual de imprescindibles a los demás con todo el bagaje que cada uno acarrea consigo.

Todos están tan bien trabajados que ninguno resulta más simpático que el de al lado, a pesar de que en ocasiones sean más antipáticos que un dolor de muelas. A todos se les quiere igual (O por lo menos yo) Y todos tuvieron su momento de antipatía, ¡no se vayan a creer! Uno fue peor que un cardo borriquero con las familias de algunos de sus pacientes, otro trató bastante rato a una compañera de trabajo con la punta del zapato, la antipatía de un tercero resultó al ver a un hombre de cuarenta ¡40! Tan absolutamente ‘enmadrao’ que hasta grima daba. Un cuarto personaje que no parecía dar puntada sin hilo, y otra qué…¡A ver que le encuentro yo a la fémina del quinteto, si es que no se le puede sacar rien de rien! ¿Qué cantaba mal? No… Me voy a quedar conque hasta acordándome ahora me entran arcadas. La muy «asquerosa» bebía huevo crudo ¡Y no solo uno, sino los que le cupieran en un vaso grandote! No hay nada que me ponga más nauseabunda que el huevo crudo ¡Si es que por eso yo no como tortilla española hecha por nadie español! En fin, Serafín, quiero decir con estas banalidades que los cinco pilares de esta magna historia es un grupo de gente bien avenida con muchas cosas a favor aunque a veces su «humanidad» les salga por los poros. Vamos como tú y como yo, como la vida misma.

Hospital playlist está llevada a cabo por la misma gente que hizo los Reply 97, 94 y 98, y también…Sí el título da pistas…Prision playbook, que todavía no he visto pero ya la tengo ahí en Netflix guiñándome un ojito. De hecho muchos actores de aquellos dramas se dejan caer por el hospital de tarde en tarde… A juzgar por el desorden descomunal del despacho del médico ‘enmadrao’ y cuarentón (ejem, a decir verdad este es un quinteto de cuarentones pero el que nos ocupa en este momento es el obstetra Yang Suk Hyung) y de otro médico que puede ser aquel de antaño en unos de los Reply; que resultaba un tanto zarrapastroso, Garbage. Él debe ser su compañero, aunque no haya salido. (Esto, sobra decir, son elucubraciones mías; que eso no está confirmado, creo recordar que Mariceli me lo comentó) Pero ya puestos a tener cameos, ¡que subliminal que uno de ellos sea la basura y desorden de un personaje! ¿no será? Lo del enmadramiento a Suk Hyung le llegó como nos llega a las mujeres la menopausia, tarde y después de haber vivido. Según relatan los demás ahí entre bocados de kimchi y fideos, antes era antipático, displicente e insoportable con su mamá. Lo que le pasó a la mamá y su propio fracaso matrimonial tuvieron que hacer mella en él. Suk Hyung que también es de estirpe pudiente y con lo que hizo el patriarca, bastante pudenda; no deja de ser un hombre tenaz que no ceja en su empeño, por muy cuesta arriba que se lo pongan. Su manera de lograr que el quinteto volviese a armar el grupo musical de antaño, resultó magnífica.

Esta serie resulta amable porque se ausenta bien lejos del politiqueo hospitalario que tanto aqueja al sistema de salud coreano y que se han cansado de replicar drama tras drama. Y eso que uno de los pilares de este cuento es hijo del dueño de aquel insigne nosocomio (no es palabro mío, me lo aprendí leyendo a una escritora argentina quien también me enseñó lo que es tósigo) seulita. Pues bien, muy hijo de familia magnate pero anda más pobre que las ratas, aunque a lo largo de los doce capítulos nos vamos a enterar el porqué de su falta de parné. Su familia de abolengo no resulta para nada rancia, y eso que Ahn Jung Won es el único de aquella extensa y pudiente prole que no profesa la fe en un convento o monasterio católico. ¡Bárbaro! de cinco hijos que parió, ¡Solo uno tiene la posibilidad de hacer a Rosa abuela! Y la pobre Rosa anda mustia porque su adorado André quiere colgar la bata de pediatra del Yulje por un alzacuellos con sotana. Y eso que ¡el muy muy! tiene a una residente de 3er año arrastrando el ala y cacheteando la banqueta por él; pero es que la trata con una indiferencia antipática y glacial que me entran unas ganas de meterme en el drama y volverme ‘coreana de bien’ y arrearle al guapo un sopapo de aquellos bien estridentes y altaneros (Con aquello de que le debo sacar unos veinte años de ventaja –y que según la mentalidad de allá, yo por ser más vieja puedo ser más grosera y atarbana, sin que el más chico ose chistar) Es que la mira y no la registra. Y ella lo mira con carita de corderita y él ahí inflexible y pétreo; duro de pelar. Aunque ahí como quien no quiere, le deja pastelitos de chocolate y expresa su opinión contraria cuando los rumores versan de que Ik Jun puede estar echándose una canita al aire con la residente. Vamos, que el aspirante a Fray, lo que está haciendo en realidad es un tira y afloja sin atreverse a reconocer (o sin darse cuenta) qué alguien por ahí lo puede estar haciendo flaquear de lo lindo.

Claro que Jung Won no contaba con la astucia de Lee Ik Jun, que las coge todas al vuelo y no parece que se le escape ni una. Ese, cuando no esta de cirujano excelente, podía muy bien dedicarse a la investigación privada. El hecho que él sepa que a Jang Gyeo Wool le late el corazón más de prisa cuando Jung Won anda cerca le sirve como moneda de cambio. Él se presta a hacer de cicerone y traerle pedacitos de información y fotos de su amado, si ella, vez tras vez, escoge atender y colaborar en sus cirugías sobre las de los demás; y ella claro. Claudica. Ik Jun también es el ingeniero detrás de la operación «Dándole celos a Jung Won» que resulta muy divertida.

Ik Jun es padre soltero (Bueno, como si lo fuera –hasta el mismo ‘casamentero’ que los presentó –Jung Won–reconoce que la mujer es una ladina egoísta sin parangón) Su relación con U Ju, el chiquitín, es la cosa más tierna que te vas a encontrar en mucho tiempo. Que ricura de muchachito y que bien lo hace con su papá. Esa es una de las cosas que más lástima me da, que para la segunda temporada U Ju va a haber crecido tanto y quién sabe si se mantenga la magia.

Ik Jun y Jun Wan se conocen desde la época del instituto y fueron juntos desde provincias a Seul a formarse como médicos, razón por la cual me resulta muy curioso que hasta ahora y después de más de treinta años que llevan de amistad; no sepan de sus respectivas familias. El día que Ik Jun le comentó a Jun Wan acerca de su hermana, Ik Sun, este la confundió con ¡un perro! y cuando ¡por fin! la conoció, la reconoció por la cicatriz que ella trae en el vientre y que Ik Jun le comentó a Jun Wan aquella vez que hablaron. Sí médico hasta la médula. Y ella, será porque es soldado, que otra cosa heterodoxa es que una coreana tenga una cicatriz…País de la cirugía estética que dejó en pañales a Colombia y a Venezuela…

Como en Corea la sanidad es privada y según se entiende tampoco es que tengan ningún sistema de seguro médico, al morir el dueño del hospital, padre de Ahn Jung Won, este le dio las riendas del hospital al amigo de su mamá, Ju Jong Su, con la condición de que todo lo que se recaudase de la planta V.I.P. iría al bolsillo de Jung Won. ¡Claro! acababa de ver la factura que le pasaron a su madre por la estancia de su padre ¡En su propio hospital! y el médico pediatra quedó viendo chiribitas. Un pastizal que quita el hipo; y según Rosa, eso había sido una minucia, que los ricos estaban preparados a pagar hasta cuatro veces más por tener asistencia sanitaria en zonas absolutamente exclusivas. Cuando se le encendió la bombilla, a ese hombre le solucionaron la vida. Se escudó diciendo que no dejaba de ser chaebol y necesitado de dinerito; cuando lo que realmente estaba haciendo era cubrir los gastos hospitalarios de las personas más desfavorecidas, que no se podrían tratar de otra manera. ‘Daddy Long legs’ se llama su O.N.G particular sin ánimo de lucro. ¡No! Si es que el aspirante a cura pasa de que me entren ganas de arrearle sopapo por antipático a agarrarlo de las orejas y comérmelo a besos por lo amoroso y generoso.

Jun Wan que es el que les resulta a las familias de los pacientes demasiado antipático, es mujeriego y dicharachero. Bueno dicharacheros aquí son todos. Hay que andar con mil ojos para no perder nada porque no tienen pausa ninguna, esta serie es como un ‘contrapunteo’ constante con todos apuntando datos que van armando el relato. Jun Wan se enamora de la soldado. Y me da que Ik Sun la soldado, igual que la médica Chae Song Wa no están muy por la labor ninguna de enamorarse de nadie. De tener amigos con derecho a roce ¡p…p…f…puede! pero de algo más profundo ¡nanay de las cucas!

De hecho a Song Wa yo la entiendo de esta manera. En varias ocasiones se le escuchó hablar por móvil con su madre. Hasta ahí todo muy bien, las consignas típicas de toda mamá coreana que quiere casar a su retoño a como de lugar. De hecho toda mamá de quinteto, apareciera o no en pantalla, tenían su parlamento standard. «¿Cuándo te vas a casar?» y «¿Dónde está Chae Song Wa?»…En el caso de Song Wa la pregunta era sobre el noviete de turno. Song Wa es una comedora voraz, ella y Jun Wan se asemejan a una plaga de langostas que desciende sobre un sembrado que todavía no está listo para cosechar. Siempre que a ella le dicen que coma más despacio, ella contesta que tiene 4 hermanos ¿Cuatro? Y…supongo que son el resto del quinteto…Así que cuando le salieron dos a los que les aceleraba el corazón, ella se decidiera a poner pies en polvorosa y ausentarse a ver si se calman las aguas en Yulje.

Y así se despidieron, prometiendo volver el año entrante, una serie sana, divertida y muy emocionante que igual que el un buen chute de adrenalina, resulta muy adictivo 🙂 ¿Qué tal les pareció a ustedes esta serie?

Comentarios

  1. Mariceli dice:

    Me encanta Maggie y ya me entraron ganas de volverla a ver! La verdad me encantaban todos pero como sabes arrastro el ala por el flaco (Jung Kyung-ho) y Jo Jung-suk. Andrea (mi hija) babea por su homónimo (el otro Andrea), la idea original de que “trash” sea el médico desordenado compañero del obstetra es de ella.
    Así que todos (incluyendo mi marido aunque la vea de reojo) estamos esperando la nueva temporada.
    Como siempre, gracias Maggie.

    • María Luisa dice:

      Mariceli, tiene razón tu niña, como no lo había pensado, pero cuadra totalmente.

      • Mariceli Hernandez dice:

        Hola Maria Luisa!!!
        En estos días la volví a ver y encontré otra pista de que el psiquiatrta puede ser Trash. Es en el capítulo 10 cuando la mamá del obstetra visita su oficina, el le dice el nombre del compañero y le dice que es psiquiatra y que no le molesta su desorden. El nombre el psiquiatra es Jun Woo y ese es el nombre del actor que hace de Trash. Si lo traen o no a la serie… ya veremos, las pistas están ahí.
        Un abrazo!

    • Maggie Bee dice:

      Es que estuve revisando en el whatsapp pero no encontré dónde me lo dijiste, debe estar en un audio y esos no los re escuché…

      Anoche leí una entrevista con Jung Kyung Ho donde dice que ¡hasta noviembre no vuelven a rodar el hospital!

  2. María Luisa dice:

    Maggie gracias por el comentario chingu, sé que fue dificil reseñarla pero te quedo de ututuy. A mí este drama me encanto, porque se salió del típico molde de los dramas médicos, aquí no hubo ni conspiraciones ni juegos de poder. Los cinco personajes son tan lindos y tan humanos. Lo que me da penilla es el hobae de Song Wa, es muy lindo también, pero pobre, ella no creo que le haga caso. Fueron muy buenos los guiños sobre los Reply y Prision y ver cameos de los personajes, y en algún momento el beeee de la ovejita. En fin es un drama tan agradable de ver, sobre todo en este tiempo tan complicado. Será dificil esperar hasta el 2021 para volverlos a ver. Si te animas a ver Prision playbook seguro no te vas a arrepentir. Saludos Maggie y gracias nuevamente por el comentario.

    • Maggie Bee dice:

      La primera vez que la vi, María Luisa, después del la escena donde los hermanos Ik rapean acerca de la comida delante de JunWan, le comenté a Mariceli pues no me sonaba de nada que el cirujano Ik tuviera una hermana. ¡Se me había pasado absolutamente la escena del capítulo anterior dónde ellos dos hablaban de ella precisamente! Y fue por eso, por la velocidad de metralleta que usan para hablar, y al yo creer que estaban tratando alguna patología de algún paciente, no le di pausa ni la re vi entonces

      • María Luisa dice:

        Sí, es cierto, dan muchos datos en capítulos anteriores que no se les da importancia y que resulta que sí que lo tienen más adelante. Y encima que hablan rápido, no lo complican. A algunos capítulos les daba dos vueltas y ya los entendía mejor.

  3. Lo tengo pendiente desde antes de que comenzara. Ya vendrá el momento de verlo.

    Cada vez se me hace más difícil engancharme a un drama. A los que me enganché, pude terminar sin problemas y me gustaron fueron: My Country, Hyena y World of the Married.

    Prision Playbook me gustó muy poco. Sé que estoy en minoría.

    Gracias por la reseña Maggie. Cuando lo vea pasaré a dejar un comentario.

    • Maggie Bee dice:

      Te entiendo Isabela, hay épocas en las que simplemente no estamos para ver tele y la mayoría de cosas nos parecen bobadas. Iba a agarrar prision playbook pero se me cruzó Nokdu Flower, con eso de que Ikjun me dejó pensando ¡qué bien lo hace este chaval!

      • Isabela dice:

        Nokdu Flower la vi en emisión. Me gustó. Jo Jung Suk además de rellenito estuvo muy bien. Y Yoon Shi Yoon, de quien nunca he sido fan, estuvo súper.

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