“I Miss You” – MBC (2012)

RESUMEN

“Missing You” es un drama tradicional sobre un hombre y una mujer que tuvieron que separarse debido a un desafortunado accidente cuando eran jóvenes, uno frente al otro de nuevo y un juego de amor a escondidas….

Soo Yeon a la edad de 15 años fue víctima de bullying en la escuela. Ella es el blanco de ellos, debido a que su padre es un asesino. Soo Yeon tiene un aliado en Jung Woo, quien siempre la protege de los acosadores. Soo Yeon y Jung Woo están enamorados, pero debido a un accidente inesperado ellos se separan. Ahora de adultos se vuelven a encontrar por el destino.

Jung Woo es ahora un detective y su primer amor siempre ha permanecido en el fondo de su mente. Soo Yeon es ahora una diseñadora de moda novata que trata de tener una personalidad brillante, pero aún lleva las cicatrices emocionales dentro de ella. Hyung Joon es el amante de Soo Yeon, que parece cálido y agradable, pero que tratará de vengarse de Jung Woo

Resumen extraído de Wiki Drama

NUESTRO COMENTARIO

Esta novela es la muestra de cómo se debe escribir un melodrama y la demostración de que una historia puede ser a la vez un dramón y también una historia bien escrita, que mantiene la tensión del principio al fin y con personajes reales que sufren porque tienen que sufrir pero no porque sean más tontos que un haba ni se presenten voluntarios a ser los niños de los azotes y punching ball de cualquiera que pasaba por allí. Si a eso se suma unas interpretaciones magníficas, desde el primero al último, con multitud de detalles que contribuyen a que te hagas una idea de quiénes son los personajes, y por qué reaccionan de la manera en la que lo hacen de manera que todo encaje, pues nos encontramos con esta realidad, una novela buenísima sin necesidad de que ser nada especialmente complicado. Un melodrama mezclado con una historia policiaca bien contada y en la que dosifican los datos de forma que los espectadores conocemos o adivinamos la información sólo momentos antes de que lo hagan los propios personajes por lo que te mantienen constantemente en vilo.

La historia está contada en dos tiempos, la infancia-adolescencia (15 años) en la que todo comienza y se plantean las reglas del juego, y 14 años después, con nuestros protagonistas ya adultos.

Desde el primer momento la historia te engancha y los personajes te conmueven, con esos actores jóvenes, Yeo Jin Goo (el joven príncipe en “The Moon that Embraces the Sun“) y Kim So Hyun (la princesa “mala” en el mismo drama), que son encantadores, dulces, magnéticos y convincentes. Han Jung Woo es un chico que estudia en los EEUU, hijo de un rico. Desde el primer momento sabemos que Han Jung Woo está solo porque su familia no le hace mucho caso, y que su padre es poco escrupuloso, aunque luego sabemos que es mucho peor que eso. Lee Soo Yeon es una pobre niña, hija de un maltratador que les pega a ella y a su madre unas palizas de aúpa y que además es acusado y ajusticiado por el asesinato de un chaval. Como en Corea los hijos y la familia de los delincuentes parece que heredan las culpas, Soo Yeon y su madre son perseguidas, maltratadas, insultadas y despreciadas por vecinos y compañeros de colegio. Sin embargo, Soo Yeon y Jung Woo se hacen amiguísimos en esa etapa en la que los adolescentes empiezan a sentir el amor. Luego resulta que el padre de Soo Yeon no era el asesino, pero como el hombre ya ha sido ejecutado, la policía lo tapa todo para que no se sepa el error que han cometido. Sólo hay un policía, el Detective Kim, que se avergüenza de tapar la verdad, de manera que cuando la madre de Soo Yeon se le planta a vivir en su casa, la vergüenza hace que admita a la mujer y a la niña y las deje vivir con él y con su hija.

Por un problema de dinero originado por los horribles enjuagues del padre de Jung Woo, que intenta quitarle un dinero (parece que una cantidad astronómica) a la esposa de su padre, para lo cual persiguen al hijo de ésta (un niño de 12 años) como si fuera un perro, secuestran a Jung Woo y como Soo Yeon acude a intentar salvarle, se la llevan también a ella. En el lugar del secuestro, el secuestrador abusa de la niña sin que Jung Woo pueda evitarlo, pero cuando él se libra de las ligaduras, muerto de miedo y molido a palos sale corriendo y deja a Soo Yeon abandonada allí. Un 10, y porque no hay más puntos, para los realizadores y para el propio actor Yeo Jin Woo porque la violación no se ve, y sin embargo te transmiten el horror a través de la cara de desesperación, angustia, rabia y frustración de Jung Woo que lo está viendo todo.

Cuando Jun Woo vuelve a su casa, desesperado por ir a buscar a Soo Yeon, ni su padre ni la policía colaboran, y cuando detienen a los secuestradores y éstos dicen que han matado a Soo Yeon, lo dan por bueno sin ninguna prueba. Sólo el Detective Kim (y Jung Woo) no creen en la muerte de la niña y siguen investigando, hasta que el policía muere en un accidente provocado y Jung Woo se pelea con su padre y se va de su casa.

Catorce años después, Jung Woo (Park Yoo Chun) es policía y vive con la madre de Soo Yeon y Eun Joo, la hija del Detective Kim. La relación de Jung Woo con la madre de Soo Yeon es una de las mejores cosas de esta historia. Me faltan palabras para expresar lo entrañables que son los dos y lo emocionante y tierno de esa relación. Cada vez que los ves se te hace un nudo en el estómago. Park Yoochun ha recorrido un largo camino desde su primera aparición en “Sungkyunwan Scandal” y no puede estar mejor en el papel del vivaz, extrovertido y expresivo Jung Woo, tan cálido, tan resistente, tan generoso y tan recto. La forma en la que Jung Woo mira a la madre de Soo Yeon, cómo la consuela y la consiente, cómo la comprende y contemporiza con sus arranques. Qué bien lo hacen los dos, rediez. Hasta cuando hace que está dormido, tirado como un cesto, lo hace bien.

Una de las muchas virtudes de este drama es que te llegas a creer que de verdad Park Yoo Chun es Yeo Jin Woo de mayor. El caso es que cuando ves las escenas, salvo en el hecho de que los dos son chicos guapos, no se parecen, pero de alguna manera uno es continuación del otro y la historia se ve sin sobresaltos ni fisuras. La segunda virtud es que, aunque se trata de personajes obsesionados con una idea, el conflicto es lo suficientemente grave como para que eso ocurra de manera natural, e incluso si el comportamiento es un poco enfermizo, las razones son tan explicables que no te llega a parecer que ninguno de los personajes esté chiflado y haga cosas que no haríamos todos en su situación. Sólo una persona está desequilibrada pero porque lo tiene que estar, pero a los demás los entiendes, desde el comportamiento de la madre, llena de amor y de culpa porque en la infancia de Soo Yeon no tenía ni energía ni amor suficiente para dar, desesperada como ella estaba por sobrevivir a ese marido tan horrible, hasta Jung Woo, que sigue sintiendo la misma impotencia, rabia y humillación, por no haber podido hacer nada y por haber salido corriendo. Jung Woo siente que tiene que expiar su falta, que si no lo hace no podrá ser un ser humano decente y, si es posible, quiere tener la oportunidad de reparar en lo posible el daño sufrido por Soo Yeon.

Otra relación estupenda es la de Jung Woo con su compañero policía, qué cosa más mona los dos, qué bromas se hacen y cómo se quieren, con expresiones de cariño tan naturales y poco afectadas. La relación de los dos chicos, como cualquiera de las relaciones que establece Jung Woo son abiertas y sin fingimientos, porque de alguna manera Jung Woo (y también Soo Yeon) a pesar de lo que han sufrido y siguen sufriendo son dos seres humanos que han conservado la bondad, la inocencia, y también la pureza.

El tema de la violación se trata, cosa rara, como se debe tratar, como un escándalo y una agresión asquerosa por parte del que la perpetra, sin ningún reproche ni falsa vergüenza para la víctima que la padece. Es verdad que ella sí siente ansiedad y vergüenza, porque es natural que eso ocurra, o no sé si es natural, pero es lo que pasa, pero por parte de las personas que la rodean ni hacen ni dicen nada que no deban decir. La madre de Soo Yeon admite que esta actitud por parte de Jung Woo es algo especial, en un mundo tan machista (aunque no lo dice así), pero se limita a dar gracias porque él sea tan bueno y Soo Yeon no deja de ser, a ojos de todo el mundo, inocente, buena y, como decía antes, pura, porque lo que pasa o ha pasado en su cuerpo no tiene nada que ver con lo que ella es. Esta cualidad de ella, y de él, se subraya varias veces en la novela haciéndonos ver que los dos chicos, en el aspecto sexual, se han quedado anclados en la época anterior a la violación, y todo lo que ha ocurrido después no los ha tocado en ese sentido. Jung Woo y Soo Yeon han logrado salir incólumes de la vileza, la ambición, el egoísmo…en ese aspecto, metafóricamente, el mal no ha pasado por ellos.

Durante los 14 años que ha estado ausente, Soo Yeon ha vivido con Kang Hyun Joon, el niño perseguido por el padre de Jung Woo (y en realidad el hermano del padre), que como consecuencia de las heridas que sufrió intentando escapar del padre se ha quedado cojo. Los dos han sido el uno para el otro y se quieren a morir, aunque Soo Yeon no sabe los secretos que guarda Hyung Joon, que vive con el nombre de Harry Borison. Kang Hyung Joon está interpretado por el actor Yoo Seung Ho, y no se hacen idea de lo guapísimo que es el chaval, qué ojos, qué dientes, y de la intensidad de su interpretación. Sus ojos son tan penetrantes que hasta hacen bromas con eso en la novela, diciendo que tiene una mirada-laser. Hyung Joon es, desde el primer momento, el perdedor de la historia, y aunque su comportamiento se va volviendo progresivamente más desequilibrado, las escenas en las que él va viendo cómo Soo Yeon se le escapa de entre los dedos son acongojantes y te provocan una profunda compasión. La escena en la que la está vigilando con el teléfono en la mano esperando que ella le llame es grandiosa.

Soo Yeon quiere muchísimo a Harry, y en realidad nunca le deja de querer y hasta de comprenderle, pero Soo Yeon es una supeviviente, una chica lista, que cree lo que ella vé y no las milongas que le cuentan y aunque, como todos, es susceptibles de ser manipulada por los que ella quiere, no se engaña y toma sus propias decisiones. Soo Yeon es una víctima, pero no una víctima sufriente tipo felpudo, sino que es una mujer hecha y derecha, luchadora y lista, que emocionalmente sabe defenderse, incluso de Harry. No es una heroína de esas que los hombres llevan y traen, ella se gestiona sola.

Con independencia de las vueltas del guión y de lo que pasa al final, la visión de los guionistas es benévola con los tres niños, y a los tres por igual los considera víctimas de las circunstancias, de lo que hicieron de ellos, de los adultos que los apartaron de lo que habría sido su camino natural.

En esta historia no paran de repetirte que la manera de obtener justicia es buscarla por los medios legales, buscar el amparo de las autoridades, incluso contra todos los obstáculos y la corrupción. Los personajes no se apartan de esta ruta por nada del mundo y una y otra vez utilizan los recursos o cauces preestablecidos para reinvindicar el reconocimiento de sus derechos. De forma más que inteligente, sin embargo, satisfacen nuestro deseo de venganza contra el delincuente más asqueroso, sin por eso apartarse de la idea central, que es el triunfo de los justos. En este sentido, la escena en la que la madre de Soo Yeon va a visitar a la madre de la otra víctima (no digo más para no reventar la sorpresa a quien no lo haya visto) es una de las mejores escenas del drama, con esas dos mujeres mirándose y entendiéndose y reconociéndose mutuamente la una en la otra.

A cinco capítulos del final, da la impresión de que se les acaba un poco el fuelle y no sólo hay capítulos en los que la acción apenas avanza, sino que los personajes hacen cosas de esas de ¡anda ya! aunque sea un anda ya que se diga bajito. Por ejemplo la escena en la que todos los policías van al antiguo barrio de Soo Yeon en busca de Harry y sin embargo Jung Woo acaba solo, no se sabe cómo, en la casucha donde Harry se esconde, o la escena en la Harry, un chico con una grave discapacidad, se les escapa porque los policías le hieren pero se le quedan mirando sin moverse y como si tal cosa mientras él se va. CUIDADO SPOILER Aunque en general no se dejan muchos cabos sueltos, hay un tema que no se llega a explicar bien, dónde y cuándo conoció Harry al director Yoon. FIN DEL SPOILER

Además de estos estiramientos indebidos del guión, también ocurre que en estos capítulos últimos muchas escenas pasan de ser dramáticas a ser directamente lacrimógenas, como la escena del climax final, una pasada de melodrama, aunque la parte de Harry ahí sea tristísima y patética.

LO MEJOR

Esta novela está plagada de detalles que consiguen que los personajes estén vivos y sean reales para el espectador, desde la que he mencionado más arriba del teléfono de Harry hasta el hecho de que Jung Woo y la madre de Soo Yeon tengan una relación tan a prueba de bombas que ella ya no sabe a quién quiere más, si a su hija o a su “hijo”. Las escenas en las que Jung Woo está desesperado porque Soo Yeon ya no quiere ser Soo Yeon, la relación de Harry con su hermana (qué chica tan mona). La forma en la que Jung Woo llama a la madre y se nota que la conoce tan bien que la lleva por donde quiere.

Este drama no es el gran novelón porque el argumento sea especialmente original y lo nunca visto y que te haga reflexionar sobre todo lo divino y lo humano. Este drama es puro entretenimiento, con una historia más o menos clásica, pero está tan bien escrito y encajado como un puzzle que me he pasado todo el tiempo dándoles por un lado a los guionistas una palmada en la espalda, y por otro a los actores, un aplauso.

LO PEOR

Salvo lo que he dicho más arriba sobre los capítulos del final, no le encuentro nada reseñablemente muy malo. ¿Que me gusta más Yoochun con flequillo pegado a la frente que con el kiriki de Tintín y que le habría peinado de otra manera? Definitivamente, Yoochun esmasfeoqueyooseungho (que no se enteren sus fans que digo esto), pero da igual porque es igualmente atractivo.

En todas las escenas parecía que hacía un frio endiablado. Incluso en algunas escenas de interior se veía el vapor saliendo de las bocas de los actores. La pobre Yoon Eun Hye tenía todo el tiempo la nariz como un tomate, algo que los maquilladores deberían haber corregido porque parecía estar a caballo entre tener un catarrazo o estar medio piripi.

Hay un tema que me ha llamado la atención, y son las dos escenas en las que los dos protagonistas cantan. Teniendo en cuenta que los dos son cantantes ¿habrán cantado así de mal a propósito?

REPARTO

Park Yoo Chun como Han Jung Woo
Yeo Jin Goo como Jung Woo (Joven)
Yoon Eun Hye como Lee Soo Yeon
Kim So Hyun como Soo Yeon (Joven)
Yoo Seung Ho como Kang Hyung Joon /Harry Borison)
Ahn Do Gyu como Hyung Joon (Joven)
Jang Mi In Ae como Kim Eun Joo
Yoo Yeon Mi como Eun Joo (Joven)
Song Ok Sook como Kim Myung Hee (madre de Soo Yeon)
Han Jin Hee como Han Tae Joon (padre de Jung Woo)
Do Ji Won como Hwang Mi Ran (madrastra de Jung Woo)
Cha Hwa Yun como Kang Hyun Joo (Madre de Hyung Joon)
Jun Kwang Ryul como el Detective Kim (Kim Sung Ho), el Padre de Eun Joo
Kim Sun Kyung como Jung Hye Mi
Oh Jung Se como Joo Jung Woo (policía compañero de Jung Goo)
Song Jae Ho como Choi Chang Shik (detective jubilado)
Lee Se Young como Han Ah Reum (hermana de Jung Woo)
Jun Min Seo como Ah Reum (Joven)
Jung Suk Yong como teniente estación de policía
Park Sun Woo como Kang Sang Deuk
Chun Jae Ho (천재호) como Director Yoon
Jo Duk Hyun como Nam Shil Chang
Uhm Choon Bae (엄춘배) como Kang Sang Chul
Jin Hyuk como Detective Ahn
Min Sung Wook (민성욱) como Detective
Kim Mi Kyung como Song Mi Jung
Kim Sae Ron como Bo Ra (voz)
Hong Ji Soo como modelo desfile de modas (cameo)

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