«Incarnation of Money» – SBS (2013)

Incarnation of Money

RESUMEN

Un drama basado en la ley sobre el dinero, el amor y la pasión. Se trata de grupos de presión, extorsion y corrupción de la sociedad coreana, a través de Lee Cha Don quien pierde todo por el dinero. Lee Cha Don es un hombre que se levanta hasta la sede como fiscal de una rama especial con el dinero de una prestamista, mientras Bok Jae In es la hija ésta, quien levanta a Lee Cha Don.

Resumen extraido de Wiki Drama

NUESTRO COMENTARIO

De las muchas cosas que no me gustan de este drama, que son numerosas, lo que menos me gusta son los personajes femeninos principales, mujeres sin personalidad, sin amor ni ideas propias, que condicionan sus valores, sus proyectos, su personalidad, el respeto por sí mismas y hasta su vida en función de unos hombres que no las quieren y que ni siquiera las respetan. Las mujeres de este drama no te inspiran, no ya simpatía, sino ni siquiera interés ni curiosidad, ni como personajes ni como personas. En el caso de la protagonista, si me la presentaran, creo que no mantendría con ella una conversación que durara más allá de 5 minutos, y no precisamente por el tema del idioma.

Esta historia, como les pasa a otras muchas, también sufre porque no decide qué quiere ser, porque esta historia trata de un drama terrible pero no quiere desperdiciar el potencial cómico de Kang Ji Hwan, y de verdad, los guionistas de cualquier latitud deberían saber que no se puede tener todo, y menos en un drama de pocos capítulos. En una telenovela de muchísimos capítulos, en la que se entrecruzan muchas tramas, y aunque a mí no me guste, sí que se puede insertar una trama que sea cómica en medio de varias tramas dramáticas (al revés, insertar una trama dramática entra varias tramas cómicas es más difícil), pero en un drama o serie corta, donde la acción tiene que estar necesariamente más concentrada y la tensión tiene que dosificarse y aumentar gradualmente, cada vez que se introduce ese elemento de comicidad la tensión se rompe y se pierde de alguna manera la inercia hacia el clímax.

El argumento de “Incarnation of Money” es una historia, no de venganza, sino de justicia a la manera de “El Conde de Montecristo” con engranajes aparentemente bien encajados y digo aparentemente porque en cuanto rascas un poco te das cuenta de que es como un castillo construido con los palitos de la casa del cerdito más vago del cuento de “Los Tres Cerditos” y que hay cosas que no casan en absoluto unas con otra y en cuanto soplas, no tres veces, sino una, se desmorona. Dicho en román paladino: el argumento tiene muchísimo fallos y tiene muchísimas vueltas y revueltas que se han metido ahí para complicar artificialmente la trama, pero que no tienen lógica y que exigen de espectador la proverbial suspensión de la incredulidad. Los guionistas piden a los espectadores excesivos favores para que nos creamos según qué cosas, y aún así, incluso siendo muy indulgentes, algunas cosas es que son intragables, increíbles e in-todo. Para mí, lo que ya es no solo increíble sino que es imperdonable (que no es in-todo porque hay una regla que dice que delante de la “p” tengo que poner una “m”, pero ya entienden) es el final de algunos malos.

Lee Joong Man es un ricacho hecho a sí mismo y más basto que una bragas de esparto. Está convencido de que todo se puede comprar con dinero. Aunque es viejo y físicamente es un cascajo es amante de una aspirante a actriz que se llama Eun Bi Ryung y se permite el lujo de traer a la amante a su propia casa y restregársela a su esposa por las narices. Tiene un hijo jovencito al que adora y al que da unas lecciones de vida repugnantes de esas: «hijo, haz lo que te dé la gana en este mundo y trata a la gente como te de la gana mientras puedas pagarlo», algo que el hijo escucha con una sonrisa. La esposa es muy buena persona y no opina lo mismo por lo que contraresta la acción de ese padre tan gañán, aunque sufre las penas de Caín por el trato que le da el patán ese. Aún así, el hijo admira bastante al padre, y le tapas las fechorías (supongo que también por protegerla porque supone, equivocadamente, que ella no lo sabe).

Un día, el cerdo ese, descubre que la amante, de la que está encaprichado, le está engañando a su vez con un chico al que él ha criado, y sin muchos más reparos, decide liquidarlos en la fiesta de su propio cumpleaños. Lo que no sabe es que en esa fiesta, el chico ha decido liquidarlo a él. Llega la fiesta y cuando él Lee Joong Man intenta matar al chico Ji Se Kwang, y su amante Eun Bi Ryung, no puede porque el chico ha conspirado con el secretario de Lee Joong Man y le han quitado las balas, y además, le han envenenado. En realidad, todo se trataba de una venganza. Ji Se Kwang era hijo de un criado de Lee Joong Man al que éste pago por ir a la cárcel en su lugar cuando una vez atropelló a alguien conduciendo borracho. El padre de Ji Se Kwan dijo que había sido él y le enchironaron. A cambio, Lee Joong Man le pagó los estudios a su hijo, pero el padre contrajo una enfermedad en la cárcel y se murió. Ji Se Kwang juró vengarse y como no le bastaba con matar a Lee Joong Man no solo le envenena sino que justo antes de que muera le cuenta que:a) lo ha organizado todo para que culpen del envenenamiento a su esposa y b) también ha organizado todo para quedarse con todo el dinero y dejar a la esposa y al hijo en la puritita calle.

Y así resulta. Ji Se Kwan se alía con el secretario-abogado y con la amante y haciéndose pasar por el abogado de la madre consigue que la culpen del asesinato y después la interna en una especie de cárcel manicomio para que no pueda salir ni siquiera en libertad condicional sin su permiso, ya que como él es su abogado también es su tutor. El hijo, Lee Kang Suk, empieza a investigar, y cuando descubre el pastel acude a un fiscal, Kwon Jae Kyu, y un periodista, Go Ho, pero Ji Se Kwang los soborna a todos y entre todos deciden matarle también a él. Un coche le atropella y le dejan por muerto, pero no está muerto sino con graves lesiones cerebrales y no recuerda nada. Le recoge una señora que es una prestamista muy poderosa con una hija bulímica gorda como un trullo. La señora es muy influyente porque le presta dinero a todos políticos y por alguna razón decide invertir dinero pagándole los estudios a este niño de origen desconocido al que llama Lee Cha Don. La niña gorda como un trullo se enamora del niño, que piensa que la niña es un espanto y se lo dice. Ya no se vuelven a ver hasta que son mayores. La señora prestamista, que como comentario lateral diré que se ha operado hasta el ombligo y es horrosa, se llama Bok Hwa Sool y la hija gorda se llama Bok Jae In.

La introducción de los personajes es correcta, con una de cal y otra de arena, ya que tanto el asesino como el asesinado son dos asquerosos así que no te pones de parte de nadie en el puro acto de asesinato, más que nada porque no te molesta demasiado que quiten del medio al personaje del padre, que menuda pieza. No logras entender demasiado qué pito toca que la venganza por la muerte del padre alcance también a la mujer y al hijo, sobre todo si se tiene en cuenta que no es que culparan al padre de Ji Se Kwan contra su voluntad, sino que fue un trato de negocios. Es verdad que fue un trato de negocios que el padre no habría aceptado si hubiera tenido dinero, pero fue un trato de negocios, o sea, recibió dinero por ello, así que hay un tufillo confuso ahí en el que se mezclan el culo con las témporas y se trata de disfrazar de venganza y presentar como justicia lo que es simple avaricia. Eso se dice en algún momento de la historia, pero no se dice lo suficiente y en general el personaje de Ji Se Kwang va todo el tiempo disfrazado del santo justiciero, el recto y el caballero del antifaz de la justicia sin que nadie le ponga los puntos sobre las íes, las cruces de las tes ni las virgulillas sobres las eñes.

En cuanto se quedan con el dinero de Lee Joong Man los malos se lo reparten y Ji Se Kwan le deja claro a Eun Bi Ryung que no la quiere ni la quiso nunca y que adiós muy buenas y que si te he visto no me acuerdo. Ella se va a los EEUU.

Pasan los años, Lee Cha Don ha crecido en un orfanato, ha estudiado leyes y quiere ser fiscal. Es listísimo (en el accidente de coche y como consecuencia de la operación en el cerebro adquirió memoria eidética o fotográfica). Cuando llega a la fiscalía, están ahí Ji Se Kwan, su archienemigo Ji Se Kwan (al que él no recuerda) y el otro fiscal que le vendió como Judas, intentando procesar a un poderoso político corruptísimo. Ji Se Kwan se ha convertido en el abanderado de la rectitud y el martillo anti-corrupción y el tío se ha llegado a creer su propaganda. El caso es que quiere atrapar a ese político porque es un corrupto pero también por su propia soberbia y para impulsar su carrera. Desde el primer momento le coge una manía horrorosa a Lee Cha Don sólo porque sí y le trata fatal aunque éste es únicamente un fiscal en prácticas por lo que él acaba haciendo las prácticas con una fiscal que se llama Jeon Ji Hoo, una chica muy recta pero que también le trata a zapatazo limpio y le habla a grito pelado. En favor de los que le tratan fatal hay que decir que Lee Cha Don puede ser muy inteligente en cuanto a su cociente intelectual, pero es un merluzo. El grupo de Lee Cha Don investiga un asesinato que ellos no lo saben pero está relacionado con el caso de corrupción que investiga Ji Se Kwang.

En el caso también está mezclada la señora prestamista Bok Hwa Sol y su hija, que sigue igual de gorda y de horrorosa y que dedica todas las horas del día únicamente a comer y a pelearse con todo el mundo. Como la hija no hace nada de provecho la madre la ha colocado en un banco de préstamo, con un apellido distinto, y allí la encuentra Lee Cha Don, que quiere que ella testifique, pero ella interpreta el interés de él en perseguirla como interés amoroso. El asunto termina como el rosario de la aurora cuando ella se entera de que él opina que ella es una mezcla entre un cerdo y una ballena. Jae In le roba dinero a su madre y se hace la cirujía estética hasta de la lengua y se convierte en una sílfide.

Diremos que esta fase termina con que el equipo de Cha Don gana al equipo de de Ji Se Kwan lo que significa que han cogido al pez chico pero se les ha escapado el pez grande. En un un sitio normal, los fiscales habrían hablado unos con otros y habrían visto qué hacer, pero aquí no, los fiscales se ponen la zancadilla para ver quién la tiene más larga y no hablan y pasa lo que pasa…que la chica gana sin ninguna mala intención por su parte, ya que la fical admira mucho a Ji Se Kwan, mejor dicho, le gusta Ji Se Kwan más que a un tonto un lápiz, pero como nadie le ha dicho nada pues no sabe nada. A Ji Se Kwan no le queda más remedio que negociar otra vez con Eun Bi Ryung que había vuelto a Corea con intención de vengarse de él y le vuelve a contar la milonga de que la quiere y ella se lo cree y le sirve al político corrupto en bandeja.

La razón de que Lee Cha Don quisiera ser fiscal es que él cree que hay un señor muy filantrópico que le ha mantenido durante toda su vida y que ese señor quiere que sea fiscal, pero cuando ya es fiscal descubre que ese «señor» es la madre de Jae In, y que de filantrópica nada, que la señora quiere algo a cambio, quiere que le devuelva el dinero de alguna manera, una de las cuales es estando a disposición de su hija, que ahora ya no es horrorosa por fuera pero por dentro sigue siendo igual de insulsa e inútil. Cuando no está atiborrándose de comida es porque está de compras y cuando no está haciendo alguna de estas dos cosas es porque está pensando o maquinando algo relacionado con Lee Cha Don, porque en la vida de Jae In no hay nada que no esté relacionado o con Lee Cha Don, o con la comida, o con la ropa.

En los siguientes 5 años, Lee Cha Don se convierte en el fiscal más corrupto de toda la fiscalía aceptando sobornos y amasando dinero y la única explicación que nos dan es que se quiere librar de Jae In y de su madre. De repente, le cogen con las manos en la masa y no le meten en la cárcel porque puede hacer valer lo que sabe de todos los políticos corruptos que hay en todos los sitios. No acaba en la cárcel, pero sí en la calle. Entre medias había aparecido un dinero escondido que le pertenece a Lee Kang Suk (o sea a él) y que los malos no habían podido coger primero porque no sabían que existía y segundo porque ellos se pudieron apoderar de la herencia del padre, pero no del dinero del hijo. Lee Cha Don, que sigue sin recordar nada, se pone a la búsqueda de la madre de Lee Kang Suk y la encuentra, recuerda que es su madre, recuerda que él es Lee Kang Suk y recuerda todo. Ta ta chaaaan.

Empieza aquí lo más entretenido de la historia, la vengaza de Lee Cha Don-Lee Kang Suk, que se dedica a ponerles trampas inteligentísimas a los malos para acabar con ellos, trampas en las que los malos caen por su propia soberbia y avaricia y en la que él juega varios papeles aprovechando que ellos no saben en realidad cuál es su identidad, hasta que le descubren y empieza el juego otra vez. No lo cuento con detalle porque de aquí al final esta historia es como una lucha de esgrima, fintas y más fintas, pero con una parte mucho más fina que la otra porque poco a poco se va notando el cansancio de los guionistas y de las fintas pasamos a los hachazos y al final, cuando ya no saben qué inventar, acabamos en el garrotazo puro.

Llama la atención la tranquilidad con la que se presenta en este drama el nivel de corrupción generalizada de la política coreana que ya sobrepasa a la política para alcanzar a la sociedad misma. Aunque no se diga expresamente no es que estén corruptos únicamente unos políticos determinados a los que llama corruptos, sino que están corruptos todos, ¿o será que no les parece corrupto que una señora que les ha prestado dinero para sus campañas les dicte lo que tienen que hacer o decir? Pero no es solo a ese nivel, es que es a todos los niveles, desde el director del laboratorio forense que se presta a falsear los resultados de un análisis de ADN a la secretaria de ese mismo laboratorio que saca la sangre de unas muestras a cambio de dinero hasta auditor de la compañía de los préstamos, pasando por el director de los informativos…o sea, todos.

Cosas que son un pegote mal resuelto:

1.- La historia de amor entre Lee Cha Don y Jae In. Hasta el capítulo 20 o 21 a Lee Cha Don no le gusta Jae In, ni gorda ni delgada. No sólo no le gusta, sino que no la aguanta, hasta el punto que él se vuelve un corrupto con tal de librarse de ella y de su madre. De repente, sin solución de continuidad y sin que pase nada excepto que ella empieza a salir con otro chico, resulta que sí que le gusta. De la misma manera declara que quiere a Bok Hwa Sool como una madre. Este tema lo pongo lo primero de lo mál resuelto, pero no es lo más importante y ni siquiera es importante porque la historia de amor en este drama tiene una importancia muy secundaria. La historia de amor en este drama es en sí misma un pegote, aunque estuviera bien resuelta.

2.- Yo no pretendo conocer en sistema legal coreano ni siquiera un poquito, pero hay cosas que no me creo que sean así aunque me paguen por creermelo. Para empezar, que yo sepa, para ser fiscal hay que estudiar la carrera de Derecho y no tienen ni idea sobre técnicas de investigación así que los fiscales dirigen la instrucción de los sumarios, pero la investigación de los casos la hace seguramente la policía. Estas historias donde los fiscales están metidos en los coches vigilando las casas y haciendo detenciones me las creo porque hay que ahorrar sueldos de personajes en las películas. Lo que ya no me creo es que las pruebas se hagan en los actos en los juicios y lo que ya no me creo ni por un buey de oro es que en todos los juicios de los dramas coreanos las únicas pruebas que lleven para cualquier cosa sean los testigos que un día dicen digo y al día siguien dicen Diego. En todos los lugares del mundo mundial (siempre cito que la autoría de Manolito García Moreno, alias Manolito Gafotas, porque lo justo es justo), la prueba de testigos es la menos fiable de todas. Por favor, que los guionistas se curren el tema de las pruebas un poco mejor. La prueba de testigos no vale p’a na o para muy poco y en según qué casos. Estoy hasta las narices de los testigos que son un recurso de tres céntimos cuando no hay otra cosa.

En este drama en el el Lee Cha Don es el más listo de los listos, que pone micrófonos, roba libros de contabilidad y no se imaginan lo que llega a hacer y descubrir, al final, la única prueba que encuentra es…un testigo, que encima antes había jurado en falso en otro juicio, tócate los pies con la fiabilidad de la prueba, y una prueba que le entrega en mano la persona más insospechada. Si no es por eso, el malo se le escapa crudo porque no tenía nada más. Tanto CSI, tanto CSI. ¿pero es que no tenían ni una huella que llevarse a la boca?

3.- Aunque en la introducción estemos dispuestos a creernos que Ji Se Kwan se cree con derecho a vengarse de Lee Joong Man por lo que le pasó a su padre, los discursos que se marca sobre la Justicia con mayúscula y sobre la rectitud pronunciados por un hombre que roba y mata y retuerce la Ley a su antojo y pronunciados con cara de creerse lo que dice. No hay nadie que le diga nada, ni le contradiga ni que le diga que está chiflado.

4.- CUIDADO SPOILER La madre de Jae In tiene el Alzheimer más raro que he visto nunca, porque le viene y le va como a mí las ganas de comer. De repente pierde la cabeza del todo y luego la recupera y está totalmente lúcida. Tampoco tengo ni idea de Alzheimer pero juraría que no es totalmente así, cu cú, tras trás, te veo, no te veo. FIN DEL SPOILER.

5.- CUIDADO SPOILER Despues de hacer creado una historia complejísima para atrapar a un malo cuyo pecado capitaL es la soberbia, me parece de pena que su fin sea la muerte. El fin ideal para Ji Se Kwan tendría que haber sido la cárcel. Como él mismo le dice al alcalde al principio de la novela, para el la vida no era lo más preciado que podía dar, sino su «honor». Creo que este final es una chapuza, como también es una chapuza que le pongan de policía que le custodia al mismo policía que le ayudaba en sus fechorías. Todos estos errores desmerecen en un drama. FIN DEL SPOILER.


LO MEJOR

Los capítulos en los que, a cada paso que dan los malos, Lee Cha Don va por delante imaginándose lo que van a hacer y cerrándoles el paso.

LO PEOR

La primera parte cuando Lee Cha Don entra en el manicomio difrazado de emperatriz buscando a Park Ki Soon, ridículo total.

Tanto Jae In como Eun Bi Ryun son unas personas lamentables. Jae In no tiene ni personalidad, ni interés, pero la historia le sale bien porque cuenta con el inmenso favor de los guionistas que han querido que la historia le salga bien pero en una historia normal de estos tiempor probablemente Lee Cha Don se habría casado con otra mujer con la que le fuera posible mantener una conversación sin necesidad de que ella esté borracha ni dando voces. Da la impresión que lo que ha atraído a Lee Cha Don de ella es que ella le quiera, pero no sé cuánto dura el agradecimiento como base de un matrimonio. Jae In no me ha parecido tan imbécil como las protagonistas de «Playful kiss» y «Sweet 18«, pero tengo menos claro que él la quiera, salvo por el hecho de que lo dice, claro, porque si no no lo sabríamos en absoluto. Jae In tiene menos perdón que las dos descerebradas anteriores, porque es una adulta hecha y derecha, pero sigue viviendo su vida y tomando todas sus decisiones en función de lo que puede o no gustarle a Cha Don. Es un personaje aburridísimo del principio al fin.

El otro día hablaba con una conocida de este machismo de nuevo cuño que estamos creando con esta fantasía de que los hombres que nos tratan mal en el fondo de su corazón es que nos quieren. Esa idea de que los hombres desagradables y bordes son más atractivos que los que tratan bien a los mujeres. Tenemos que desterrar esas ideas. Los hombres desagradables y bordes, los hombres posesivos NO son atractivos, son maltratadores en potencia o no en potencia, en función de cuan desagradables, bordes o posesivos sean ya en este momento.

El caso de Eun Bi Ryung es peor, porque no es que no se lo demuestre, es que de palabra y de obra, Ji Se Kwan le demuestra que no la quiere, y ahí sigue ella de colgada hasta el final, literalmente hablando.

Ji Se Kwan ni siquiera es posesivo, es sólo desagradable, y borde, pero Eun Bi Ryung está colgada colgadísima de él, colgada hasta la locura. No sé si los guionistan pretenden que nos dé algo de lástima, pero excepto en el hecho de que es la única que pide perdón, Eun Bi Ryun es tan codiciosa, superficial y cruel como todos los demás.

Por último nos encontramos con la última vuelta de tuerca, el asqueroso mujeriego que después de haber hecho la vida de cuadritos a su mujer y haberse marchado a correr mundo cuando era joven y marchos, vuelve viejo, pobre y hecho un asco buscando redención y un lugar donde reposar los huesos y a ver si perdonan…y le mantienen. En esta novela le perdonan, pero por mí, que le den una patada en el reverendo culo y que le den dos duros.

REPARTO

Kang Ji Hwan como Lee Cha Don / Lee Kang Suk
Park Ji Bin como Cha Don / Lee Kang Suk (Joven)
Hwang Jung Eum como Bok Jae In
Seo Shin Ae como Jae In (Joven)
Park Sang Min como Ji Se Kwang
Choi Yeo Jin como Jeon Ji Hoo
Oh Yoon Ah como Eun Bi Ryung
Kim Soo Mi como Bok Hwa Sool
Park Soon Chun as Park Ki Soon (madre de Lee Cha Don)
Lee Ki Young como Kwon Jae Kyu
Jung Eun Pyo como Hwang Jang Shik
Lee Seung Hyung como Go Ho
Yang Hyung Wook como Yang Goo Shik
Kim Hak Chul como Jung Hae Ryong
Choi Jin Ho como Lee Kwan Soo
Do Ji Han as Kwon Hyuk
Lee Byung Joon como Jo Sang Deuk
Yoon Yong Hyun como Kim Pal Do
Joo Hyun como Lee Joong Man (padre de Lee Cha Don)
Lee Ji Hyun como Hong Ja Mong
Go In Bum como Tio de Cha Don
Seo Dong Gyoon como Secretary Seo (Kwon Jae Kyu’s secretary)
Cha Ji Hun como Detective Kang
Jo Woo Jin

Participaciones Especiales

No Hyung Wook como Tutor de matematicas de Bok Jae In
Lee Han Wie como Cirujano Plástico
Lee Moon Shik como Park So Tae
Kim Byung Ok como enfermera en casa del director (ep11)
Choi Jong Ryu como Padre de Ji Man Ho / Ji Se Kwang
Kim Kwang In
Maeng Bong Hak
Song Kyung Chul como padre de Bok Jae In
Choi Sang Hoon como Padre de Jeon Ji Hoo.

Comentarios

  1. María Luisa dice:

    Marta, gracias por este nuevo comentario. Vaya que no es la más recomendada para retratar el rol de la mujer en la sociedad, esa clase de “heroínas protagónicas” me aburren sobremanera, sobre todo después de ver dramas en donde las mujeres no son dependientes de lo que le gusta o no le gusta a un hombre (que gracias a Dios he encontrado, rara vez, pero se encuentran =) =) ), así que gracias por la advertencia, será mejor ver otros dramas.

    Saludos.

  2. La protagonista de este drama deja de comer a todas horas para gustarle a él, trabaja para gustarle a él, se hace justiciera para gustarle a él, se ayuda a sí misma para gustarle a él. Vive su vida para gustarle a él.. Mientras que él ni la mira a la cara y no piensa en ella ni un minuto, y no lo digo como reproche, porque uno elige a quien quiere y a quien no quiere, y él no tiene por qué quererla.

    En otro orden de cosas, el argumento hubiera sido mucho mejor si hubieran trabajado mejor lo de las pruebas. Habría sido fantástico que en el juicio hubieran machacado al malo con las pruebas abrumadoras de sus fechorías, pero que todo se quede en un testigo y en un poco más que le han encontrado por casualidad lo fastidia todo y el final es un fracaso de la justcia en general.

  3. Maggie Bee dice:

    El tema de las mujeres que se anulan por estar colgadas de tíos indiferentes es trillado a más no poder dentro y fuera del mundo novelero. Y no solo en Corea. Qué hay cada loca por ahí… No sabía que en este drama también lo sacaran a la palestra. Lindo leerte, y ya poder comentar, que es que estaba poniéndome al día con todo lo que se me había quedado en el tintero; o sea lo que empezó recién y lo que tenía de antes. Confieso que este drama me da pereza si quiera empezarlo que el prota es a mi y en masculino, lo mismo que Eugene en femenino. Y eso que asistí atónita a la buena acogida que tuvo en los foros de discusión este nuevo drama del caballero tras los escollos y embrollos que le crearon en el medio las ladillas (los tiburones me gustan) del entretenimiento coreano.

  4. A mí sí me gusta Kang Ji Hwan. No es mi favorito, pero sí me gusta. El problema es que como era su regreso triunfal le han puesto a hacer de todo, desde el drama hasta la comedia más disparatada en la que le disfrazan de mujer para para que se haga pasar por loco y entre un manicomio y que así luego encuentre a su madre moribunda y en el que supuestamente los espectadores teníamos que pasar de la risa al llanto en un parpaedeo.. Una gracieta sin gracia que entropeaba el tono general.

  5. Omar Nolasco dice:

    Es la peor crítica ,primero por Kang Ji Hwan excelente actor y 2 porque son los mismos guionistas de History of salary man las dos series son completa sin capítulos inútiles ,a mi en lo personal me gustó esta crítica es injusta

  6. Totalmente en desacuerdo de seguro la viste predispuesta,todos los personaje cumplieron su proposito ysi el se decide por el capitulo 20 por ella , como en casi el 90% de los dramas coreanos las parejas al principio se odia , lo unico que si estoy de acuerdo es que se desarrollo muy poco lo del romance pero acuerdate que el genero principal es drama y venganza

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