“Ishitachi no Renai Jijou” (Doctor’s Affairs) – Fuji TV (2015)

Ishitachi no Renai Jijou - Doctor's Affairs

RESUMEN

Haruki Morita (Takumi Saito) es un cirujano con un fuerte sentido de la justicia. Se resiste el sistema en el hospital universitario que da prioridad a las ganancias y la autoridad. Haruki Morita sólo se preocupa acerca de cómo salvar a sus pacientes. Entonces conoce a Chizuru Kondo (Yuriko Ishida). Chizuru Kondo es un cirujano y mayor que él, que también está tan consumida por su trabajo que ya pasó la llamada “edad de casarse” hace mucho tiempo. Haruki Morita se enamorará de Chizuru Kondo.

Resumen extraído de Wiki Drama

Nº de episodios: 11

NUESTRO COMENTARIO

Dudo sobre qué comentar primero al hablar de este drama. ¿Qué es más importante, decir que la actriz protagonista no ha debido ni despeinarse para hacer este papel en el que ha bastado con que se aprenda dos líneas de diálogo porque apenas habla? ¿Es eso más importante o menos que el retrato despiadado que te muestran de cómo funciona la medicina privada en Japón, o lo es acaso el hecho de que los personajes de los dramas japoneses son casi siempre bastante planos?

Dejo claro de antemano que éste es un drama entretenido, aunque los personajes sean tan distantes que te son bastante indiferentes.

A mí los dramas médicos no me disgustan siempre que no se empeñen en darme detalles de las enfermedades que me compliquen mucho la vida. Aunque no me disgusten, aclaro que no lo elegí porque fuera de médicos, sino porque, como ya he dicho en otras ocasiones, ponía que era de amor, así que todo lo demás para mí era secundario. Y no me ha pasado como en “Angel Heart” que también decían que era un drama romántico y no había romance ni por el forro. Ishitachi no Renai sí es un drama romántico, romántico al estilo japonés, claro, o sea, romántico con un romanticismo insulso sobre todo por parte de ella.

Al contrario de lo que pasaba en “Kyou wa Kaisha Yasumimasu” (I’m taking the day off), en el que no tenías ni idea de qué pensaba el protagonista masculino, aquí es el personaje femenino el que es una incógnita, porque no habla y cuando habla miente sobre lo que siente incluso a sus amigas, y luego está todo el tiempo con la misma cara.

El protagonista masculino, Morita Haruki, es un médico mitad monje mitad misionero que come, vive y duerme en el hospital y jamás se va a su casa por la pasión que siente por su profesión. Ella es más o menos por el estilo, un tipo de “médico monja seglar” que ha decidido que la medicina es incompatible con tener vida propia en una loa a la profesión médica tan mentirosa y falsa que dan ganas de darle una torta. Esas historias sobre que los médicos son seres sobrenaturales y heróicos es tan exagerada que me toca un poco las narices. Y encima, es que solo ellos dos son así, los demás son normales, con familia hijos y amantes, así que no sé quién les ha contado semejante milonga a esos pardillos.

El Dr. Morita, que es más joven que la Dra Kondo, se enamora de ella nada más verla cuando observa que ella es una médico muy entregada a la profesión. El caso es que no se corta mucho en decírselo y sabemos que a ella le gusta él. Lo sabemos porque somos listísimos, porque ella no dice ni mú ni pone cara de nada, pero debe ser que sí le gusta porque se dan algún beso que otro y en los dramas asiáticos si se besan es que se gustan.

Fuera de que se gusten, jamás hablan de nada que no sean sus casos y jamás se ven ni quedan fuera del hospital y hasta cuando tienen una cita es desayunando dentro del hospital. ¿Será para ahorrarse decorados?

Él sí tiene diálogos consigo mismo mediante voz en off en el que dice una y otra vez que ella le gusta. Ella hace mutis.

Toda la acción transcurre dentro de un hospital universitario dirigido por un financiero. Con esto quiero decir que lo único que le importa al Director es ganar dinero y todas las mañanas les suelta arengas a los médicos para que “vendan” operaciones. Si el tratamiento de un enfermo no es rentable para el hospital, su recomendación es que le dejen morir antes de gastar dinero en un tratamiento con resultados inciertos. Espeluznante.

Por supuesto, el doctor Morita y la Dra Kondo no están de acuerdo con esto y le llevan la contraria todo el tiempo, mucho más él que ella, que en estos casos, como en todos, apenas habla.

Yo supongo que hay una crítica aquí a la sanidad privada con estos criterios tan mercantilistas, pero se limitan a enseñárnoslo y ya, y a mí esas críticas tan sutiles me impacientan y quiero que haya una crítica más salvaje. Admito que puede que la crítica no sea tan sutil y que este sea una de esos casos de “lost in translation” o sea, que puede que la crítica feroz esté ahí y yo no me dé cuenta por las diferencias culturales, pero a lo mejor no, porque este drama profundo, lo que se dice profundo, no es.

Además del tema de la rentabilidad, también tenemos algún problema que otro con las jerarquías, el escalafón y aparentar. Eso es más creíble.

Los casos no tienen mucho interés, pero hay algunos personajes secundarios, explicados de manera tan esquemática como el resto, que me caen bien. En particular, la madre de Morita es muy simpática (otra con los dientes como las teclas de un piano desafinado, cada uno por un lado) y un niño monísimo que no recuerdo cómo se llama.

REPARTO

Saito Takumi como Haruki Morita
Ishida Yuriko como Chizuru Kondo
Aibu Saki como Nana Kawai
Hirayama Hiroyuki como Sotaro Takahashi
Miyake Hiroki como Ryota Oone
Itaya Yuka como Tomoko Ichikawa
Ihara Tsuyoshi como Yusuke Nishi
Namase Katsuhisa como Mikio Watanabe

Comentarios

  1. Maggie Bee dice:

    ¿En Asia tendrán sanidad pública y universal? Jamás he visto un hospital que no se mueva por dinero en ningún drama asiático, y es más de dote les suelen regalar a los futuros yernos o en su defecto nueras (aunque estas menos) clínicas donde ejercer. Esta de Ishitachi la tengo descargada, pero todavía no la vi.

  2. Aquí la impresión que da es que les cobran a las empresas de seguros sanitarios, pero hay tratamientos en los que los pacientes son los que tienen que pagar. Si tienen sanidad pública, desde luego no es universal y menos gratuita.

    Es curioso, porque en mi opinión lo de la sanidad es uno de los elementos que determinan el nivel de bienestar de un país. De Corea no me extrañaría que no tuvieran, porque han sido pobres hasta antes de ayer, pero de Japón sí.

  3. Ah, por cierto, aquí también hay episodio de familia rica intentando colocar al yerno.

  4. Hola a todas!
    Hay no!! siento que hay sequía. Pocas veces escribo aunque siempre las leo. Me encantan las reseñas y los comentarios, y llevo visitando constantemente esta página muchoooo tiempo, pero debo confesar que en los últimos días mi objetivo es encontrar un comentario que me lleve a ver de cabeza un buen drama y como que no. Así que me vi los primeros 4 capítulos de mi estimada y hermosa Kong Shim y me han gustado mucho pero pues como está en emisión el paso no me da, así que no tengo que ver. Qué triste

  5. martajinmo dice:

    Que si hay sequía…,.yo ya mande Oh Hae Young Again a la basura.,..no es para mi.
    Voy a intentar esa que dice Maggie ..la señora Temper / mi Do mi( Fashion 70’s( me encantó! una chica con clase si señor!
    y a mi mayordomo Seo .. siempre es mejor loco conocido que sabio por conocer
    Gracias por la reseña y el enlace

  6. María Luisa dice:

    Gracias por este nuevo comentario. Por lo que leo es otro drama típico japonés, en el sentido de que no tienen mucha alma ni sentimientos. Dramas médicos de Japón no recuerdo haber visto ninguno, pero parece que no dista mucho de los dramas médicos coreanos por esa ambición descarada por el dinero, aunque me imagino que menos emocionante si es. Espero que aquí no se encuentren pacientes que gritan y golpean a los médicos porque algo sale mal, o que no aceptan el tratamiento y luego si empeora la situación o se muere el paciente, la culpa es del médico, esas cosas me exasperan.

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