My golden life Capítulo 16

Yoon Jung Ha metió la patota hasta el fondo, entonces a Do Kyung no le queda de otra (O sí, pero no le da la gana) de convertir aquello en una espada de Damocles con la que, subyugar a Jian a que lleve a cabo ella sola todo el proyecto. Si ella accede, él se queda calladito y no suelta prenda ante sus padres; si no, ahí mismo se va de la lengua con Cruella de Choi. A Jian aguantar diez días más le va a suponer un esfuerzo bárbaro, pero los caprichos son para los dioses, y a caballo regalado… De todas maneras, como le dice Do Kyung si todo sale regio, puede ser un punto a favor y quizás por ahí el castigo no es tan bestia. Qué él está dispuesto a decir que ella se lo comentó tan pronto lo descubrió pero que él la obligó a callar hasta que terminara lo del evento.

Esa noche los Choi la ven; y le comentan lo demacrada que está, pero no le dicen que aligere la carga, ni nada por el estilo… Que siga trabajando como una mula, que hay que demostrar de que pasta está hecha. Y yo pensando ¡menuda decepción se van a llevar cuando se den cuenta de la verdad –no porque Jisoo no sea amorosa, que me lo parece; sino porque ella no tiene inclinaciones empresariales, sino amasorias (y amatorias, también; pero eso solo con Hyuk y por ahora en sueños 😉 ) y la chaebolita también prefiere ser una bailarina gogó que una virtuosa de los instrumentos de cuerda.

La reunión familiar sirve para comentar la jugada maestra a la Jian para salvarla fácil en la Junta aquella, y a mamá Choi le da porque al jefe de marketing al día siguiente se le mande a la calle. Jian aboga por él, ya que su sueldo es el único que entra en casa, pero ella sigue muy Cruella de Choi diciendo que por eso uno no intima con la chusma, así no se tienen dudas a la hora de decapitar a nadie. Do Kyung y su “hermana” se disculpan y van de retirada sin probar las viandas que les prepararon para la cena, en lo que la madre le reclama que no use la tarjeta de crédito que le dio, “¡Qué jamás! a recibido un mensaje en el teléfono diciendo que se haya usado” (Joroba, que tiene 25 años, ¿le controlas en qué y cómo se gasta el dinero?)

Jian le agradece a Do Kyung que le haya cubierto las espaldas, y este la desdeña. “No me las dés, que tú y yo no somos nada” –perdona, bonito; si son algo: Jefe y la mejor empleada que pudo encontrar jamás…Por ahora. En fin, que todo esto deviene en Do Kyung pensando en su hermana, la panadera; quien a todas estas está intentando atornillar una pata a la mesa. Su jefe, el Sr. Pan dice que él no le puede echar un cable, porque necesita la sensibilidad de sus yemas para amasar un delicioso pan. “¡Ya! Qué no tienes ni idea de ensamblar muebles” le contesta Jisoo, muy sagaz.

Hyuk anda buscando una foto de cuando estaban en bachillerato, y se la manda a Jian. Ya se desenamoró, ahora valora mucho más la amistad, y Jian al recibirla, llora.

Jitae y Sooah ven vestidos de novia, que resultan muy caros y se le sale del presupuesto. Sooah práctica como ninguna, prescinde de todas las florituras. Ella quiere un sacramento puro y con los que de verdad valgan la pena acompañándolos, lo demás es un gasto innecesario. La prioridad es saldar las deudas, y así empiecen más pobres que rata de sacristía, todo lo que venga de ahí en adelante, es ganancia.

Papá Seo inflexible le prohibe a su mujer gastar un duro del restaurante en sus hijos. En la única que puede hacerlo es en Jisoo, que es la verdadera hija de los Choi. Cuando Jitae les dice que la boda va a ser super sencilla mamá Seo se mortifica aún más. El papá le da un sobre con dinerito. Jiho cuenta sus ganancias, se acuerda de la Cenicienta y en el problemita que lo puede meter donde se vaya de la lengua. La chaebolita anda en las mismas…Esperando que llegue su unnie a ver si ya está metida en un buen brete. Jian llega de madrugada y se encuentra con la caja de mementos que papá Choi le mandó preparar a su hija. Le da otro ataque de remordimientos que no la deja ni descansar…Lo esconde en el armario.

Jiho y chaebolita se encuentran por la mañana y hacen un pacto de silencio. La Sra Café se acuerda de Nam Goo…(ella no sabe que él es el Sr. Pan) pondera si a lo mejor viven en el mismo barrio; se lo vuelve a cruzar, de punta en blanco, como si estuviera haciendo un anuncio para Armani Man… Mientras tanto la panadería de bote en bote. Sí Sr. Pan, eso es. Desatienda el negocio por andar de Romeo enamorando a su Julieta.

A Jung Ah en el departamento de marketing le quitan el puesto, y la rebajan a asistente. Jian piensa que lo mejor para mostrar los tintes en las telas va a ser la madera, y llama a Hyuk para proponerle un negocio.

Do Kyung propicia un encuentro para comer con Jisoo. A esta, el jefe la manda a comer fuera mientras el trabaja en alguna masa especial y secreta. Mientras espera que le sirvan, llega Do Kyung haciéndose el sorprendido y se sienta a comer con ella. La cara de ternurita que tiene de hablar con su hermana es una gozada. Él nota que a ella le gusta el pan, y ella le aclara que por eso trabaja en una panadería. Él le dice que su vida debió ser bien difícil; Jisoo lo saca de su error. Su vida siempre ha sido muy feliz y está muy agradecida por ello. No pudo jamás haber tenido una mejor hermana que Jian, ella siempre la protegió de los matones del cole, cuándo se metían con ella por no ser una lumbreras, que la obligó a graduarse de la universidad porque en Corea eres menos que la pulga de una gallina si no tienes título universitario –y eso que ni ella ni Jihoo vieron nunca las bondades de estudiar. Qué Jian, diligente y ambiciosa; siempre fue la más generosa de todos, pasaba religiosamente trecientos euros semanales para la casa, y a ella y a Jihoo siempre les dio su paga. Ella está avergonzada con Jian porque ella siempre fue el sostén de la casa, cuando Jisoo nunca dio nada.

Bueno. De tantas florituras y tanta belleza es increíble como Do Kyung absolutamente desprevenido va cayendo irremediablemente en las redes del amor por la usurpadora. Do Kyung quiere que Jisoo lo llame oppa.

Cuando Do Kyung va volviendo de su placentera hora de comer, se topa con Hyuk que viene de ver lo del negocio para Haesung Apparel. Ambos se siguen cayendo pésimo, y esto da para que los dos tengan un mano a mano cómico muy agradable de ver. Do Kyung llama soberbio a Hyuk y este lo tilda de prestamista usurero por tener una camisa negra… Como negra tiene el alma, por el perdió la calma… ¡Ah no, que eso es Juanes y su canción 🙂 ! Cada cual agarra su camino y Hyuk ve su mesa coja y con la amenaza de lluvia, se decide a ensamblarla él (menos mal, si no el par de novios se quedan sin regalo)

Mamá Seo y la amiga hablan de la buena fortuna que resultó ser el críar una hija ajena y ahí como si nada mamá Seo le dice que siempre supo que ella arrastraba el ala por su marido. Así me gusta que no hayan temas que puedan volver esta serie algo escabroso. Las cosas claras y el chocolate, espeso.

La vida sigue su curso, cada cual en lo suyo; Jian sigue sin dar con el maestro del tinte de tela que produce un tono de índigo supremamente especial…El abuelo No quiere que su nueva nieta vaya a despedirlo. Do Kyung tiene que ingeniárselas para salvar a Jian de esa mortificación. Esta pobre lo pasa mal cada vez que tiene que departir con algún No o algún Choi. Jian tiene que remangarse y meterse en faena para hacer realidad la mentira de Do Kyung, quien cada vez más está irremediablemente enamoriscado de una plebeya ¡Válgame Dios! Ya se va a creer de la nobleza europea u oriental, que últimamente todos los príncipes despósanse con plebeyas 😉

Comentarios

  1. Gracias por el resumen. Ya mañana planeo ver los capitulos para ponerme al dia.

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