My golden life capítulos 37-38

why are you so hard to get

Empiezan con la entrevista entre la madama Choi y Jian bien explicada. Myung Hee creyó que iba por lana, y salió trasquilada. “¡Eres muy atrevida!” masculla incrédula. Jian a sabiendas de que esta partida la tiene ganada, le exige a la madama que deje de importunar a sus padres, aparte de ser ella, como única ganadora –la que da por concluida la reunión. Myung Hee queda estupefacta; y se ufana en irle con las nuevas a su marido, donde se lleva otro revés; pues éste ya estaba al tanto y encima su punto de vista al respecto es bastante pragmático. Él está seguro que Jian no va a dejar que las cosas progresen porque ella mejor que nadie sabe la mala vibra que hay entre las dos familias. Cero y van dos que la doña se queda apabullada. Papá Choi vuelve a descolocarla cuando ella pondera si Jian sí le va a decir a Don Do de su visita y él le dice mordaz “Ya te las ingeniarás tú, según tus hábitos”

A San Hyuk que anda abstraído y taciturno –tiene que ser Young Guk, el dueño de la casa compartida el que le haga ver que es lo que le pasa; que ya es hora de dejar de preocuparse por todas y centrarse en la que verdaderamente le alegra el corazón; Jisu. Ya es hora de que aterrice, o acaso él cree que si de verdad hubiese estado enamorado de Jian, él le hubiera dado cabida da Don Do en la casa.

Hee, pese a que Jian se lo pidió expresamente, le fue con el chisme de la entrevista con Myung Hee (A la que describió como una bruja, sin decirlo explícitamente) Quiso sonsacar a Hyuk cual es la relación de Jian con el Haesung Group, pero éste sí que supo guardar el secreto.

Jiho va camino de tener su propio negocio y aunque feliz y complacido por ello, no le impide preocuparse de su papá (Papá que está muy diligente aprendiendo a tocar la guitarra) y de lo último que lo vio hacer fuera vomitar. Se lo dice a Jitae, que no le presta demasiada atención ya que él tiene la amenaza del divorcio acechando en el horizonte. Suah se fue a quedar en la casa de una amiga hasta el día del aborto, si Jitae la acompaña, seguirán siendo pareja; si la deja sola, lo considerará como que se divorciaron. Ella está convencida de que va a pecar, pero también es consciente de que traer un hijo al mundo no es jugar a las muñecas precisamente, y le dice a Jitae que recuerde las razones por las que no quería casarse en un principio.

San Hyuk y Don Do discuten por quien se va a mudar de habitación, aunque a Hyuk le importa más divulgar lo del encuentro entre su “santa madrecita” y Jian. Do Kyung intenta que ella no se preocupe, le devuelve su teléfono, dado que ya descubrieron su paradero, ya es tonto seguir con el subterfugio. Además todo lo referente al tema empresarial le está saliendo a pedir de boca, y él tiene confianza que no falta mucho para lograr algo por si mismo y sin valerse de nepotismo alguno.

A Myung Hee le crecieron los enanos. La conversación que tuvo con Do Kyung sirvió para dejar clarito lo ofendida que está de que Jian desapruebe del Hesung; y claro, peor se quedó cuando Don Do le dijo que él se marchó de la casa sin un duro por exigencias del vejete, así que ninguno tiene derecho a dirigirle la vida ni a pedirle que vuelva.

Don Do y Jian tuvieron una conversación donde se abrieron las venas en canal, y demostraron lo mucho que les queda por recorrer a ambos dado que los dos son inflexibles respecto a sus puntos de vista particulares. Ella desprecia la herencia y origen de “Oppa” y él desprecia la pasión que mueve la existencia de Jianna. Él no entiende que ella no vea y agradezca sus esfuerzos y ella simplemente no entiende porqué él no puede ver que ella ¡por fin! Es feliz –En esa conversación, ahí medio le confiesa lo del intento del suicidio; claro que él mucho no repara en ello porque la pena que le embarga no le permite comprender… Aquí andan ambos jugando a ver quien hace mejor de Jisu.

A Jitae lo llaman desde Vietnam para decirle que su papá parece tener cáncer estomacal –se reúne lo que queda de la familia y papá Seo les deja bien clarito lo que piensa de todos ellos y lo que quiere y espera de ahora en adelante… Él, señoras y señores, está hasta las mismísimas narices de ser el cero a la izquierda para todos ellos, solo por quedar en bancarrota. Les miente sobre su salud.

Jian piensa en la última conversación que tuvo con su papá y los consejos que le dio en vez de transmitirle que Myung Héecate (¡Oye! Que bien me quedó el apodo de ahora en adelante será Myung Hécate 😛 ) había ido a verlo. Ella intenta llamarlo, más él tiene el teléfono apagado, así que le toca llamar a la madre a preguntar qué pasa.

Don Do se reúne con Pepito Grillo (¿Vieron? No se había peledado para siempre jamás…Solo se había “desamigado” un rato, como los parvulitos en el cole) Y en esta reunión Don Do reconoce que su abuelo abuelanodegatono lo está poniendo a prueba, sino que está buscando destruirlo para que no le quede otra opción que volver con la cola entre las patas; pero el vejete no calibró de que madera está hecho el nieto. Hasta al secretario quisieron quitarle para dejarlo absolutamente íngrimo. Hablar con Pepito Grillo le sirve para calibrar sus ideas y sus objetivos; quiere demostrarle a Jian que es cabal y capaz pese a que sabe que el Haesung terminará engullendo su nueva empresa. Lo que en verdad teme es que Jian en serio le tenga aversión a sus raíces. Las cosas se le vuelven a torcer empresarialmente hablando. La mano negra del Haesung está detrás de todos los rechazos. El vejete se da ínfulas delante de la hija vanagloriándose de “haberle roto las piernas” al muy cretino del nieto; qué se fue a creer especial y no se dio cuenta que le sale a deber al Haesung Group. Myung Hécate se retuerce incómoda y asustada, como lombricilla en anzuelo.

Jisu sigue empeñada en hacerse películas y Jiho resulta ser la flecha de Cupido que les hacia falta al par de tórtolos Hyuk y Jisu. Y espero que la sinceridad de Hyuk al declararse sirvan para quitarle la tontería a la pánfila tontuela. Qué ya está bien de vivir creyéndose heroína de novela de Delia Fiallo. Una cosa lleva a la otra y Jiho termina conociendo a Nam Goo de manera divertídamente equívoca que termina con Hyuk dándole permiso a Jiho para que lo llame “Hyung”
cap37
¡Cómo me gustó la conversación entre Jian y su papá! Un parlamento áspero y necesario para poder empezar a sanar. Igual que ella hizo aquella vez que Don Do le confesó haberle revelado su paradero al padre, a Seo Tae So le vino bien decirle todo lo que sentía a Jian y lo decepcionado que se siente con ella por cómo ella lo trató solo por quedarse en la ruina y de lo incompetente que todos lo hicieron sentir como padre. Él ya no quiere nada que ver con ninguno de ellos. En lo que a él respecta, los Seo ya no son un núcleo familiar.

Otro que le habló a tumba abierta fue Don Do… “Si de verdad tanto importan mis raíces, hasta aquí nos trajo el río. Yo no puedo hacer nada porque soy miembro de esa familia, así que si sigues en tus trece, adiós muy buenas, un placer haberte conocío”…De ese exabrupto sale el caballero a liberarse de tanto estrés haciendo ejercicio físico. Tanta zancadilla, tanto obstáculo y lo peor de todo no tener el mismo punto de vista de Jian, lo tienen absolutamente revolucionado e histérico. El estrés y el cansancio y encima el esfuerzo al aire libre en las gélidas temperaturas invernales, obviamente terminan por minar su salud –la cual cuida con mimo y besos robados una Jian que se sabe segura en los delirios febriles de su amado pero imposible Do Kyung.

Los Choi tienen su conferencia matutina donde Hécate le dice al marido que ya que el abuelo le “rompió las piernas” al nieto, en breve lo tendrán de vuelta. Papá Choi está ya a punto de estallar con la manera de hacer las cosas según los No.

Don Do come la papilla de arroz que le dejaron para desayunar Hyuk y Jian mientras comentaban ellos también que la voluntad de hacer las cosas por su cuenta ya se le habían agotado y en breve volvería a su mundo…Otros que no saben de que madera está hecho el caballero Don Do.

Don Do le comenta a Young Guk que su proyecto no termina de arrancar porque su abuelo le pone la zancadilla vez tras vez; que las cosas con Jian están en punto muerto, así que ambos motivos por los que escogió marcharse fueron en vano y ahora el amigo, también está pendiente de ver que sucede. Don Do queda con su ex secretario (quién renunció al Haesung, porque por serle leal a Don Do lo habían perjudicado enviándole a Busan) Le ofrece trabajar juntos ya que Don Do está sin un quinto partido por la mitad.

A papá Choi lo visita la cuñada para que o bien mande a Don Do a Europa o libere el puesto para que otro lo cubra. Hécate repasa los avances en cuanto al futuro periplo de Jisu en Francia, y en cuanto la secretaria le explica que no encuentran guardaespaldas, la insulta por inepta. El apodo le quedó que ni pintado a misia Hécate.

Papá Seo le envía un paquete a su nuera, quien a su vez se lo entrega a su todavía marido –mientras él se va con su guitarra y una foto dejando una nota de despedida tras de sí.

Cuando mamá Seo está hablando con Jian acerca del papá, llega al restaurante Hécate a largarla del puesto. Dado que era para que mantuviera a Jian, pero como ésta no está viviendo de la madre, ni falta que hace que siga en sus labores restauradoras. Eso sí es deber y obligación HACERSELO SABER a Jian.

El viaje de papá Seo lo lleva a una inesperada reunión familiar tras una visita hospitalaria. Se dan cuenta todos que él solo tiene voluntad de terminar con todo y vivir lo que le resta de vida en paz y soledad. Está hasta el copete de ser constantemente maltratado por todos por el simple hecho de haberse quedado sin dinero. A la familia entera le toca reflexionar porque a la segunda fue la vencida y el Sr. Seo se fue a sus nuevos predios a rasgar notas de músicas lejanas en su guitarra, como la cigarra del cuento de Esopo.

Jiho termina borracho y llamando a Cenicienta para desahogar todas sus penas. Otro que llega a casa como una cuba es papá Choi que le pregunta a Hécate que para qué se casaron si no fue para heredar el trono, el cetro y la corona del Haesung…y ese vejete sigue ahí erre que erre, dando lata.

Una compañera de la casa compartida le hace saber a Don Do, que no fue una ensoñación, que Jian sí lo cuidó mientras estaba enfermo –cosa que presuroso va a espetarle a Jian. Si ella escogió “partir cobijas” entre los dos haga la señorita el favor de no acercársele para nada. Ni cuidados a un enfermo, ni creerse hermanita de la caridad. Qué se vaya bajando del burro, qué él, lo que es él no piensa volver donde los Choi-No ; que afortunadamente no todo en su vida gira al rededor de Jian (Eso envalentonado y delante de ella, que cuando está a solas bien que se preocupa de que la pobre ande tan demacradita 😛 )

¡Tachán! El médico desestima que papá Seo tenga cáncer. El diagnóstico es que es hipocondríaco y las ganas de tener cáncer son las que lo han llevado a que le duela la barriga y vomite sangre.

En serio que esta escritora es un hacha. Cuando todo el mundo cree que va a salir por un lado, mete una sorpresa de este calibre. ¡Genia! (Como dicen en Argentina)

Comentarios

  1. Maggie Bee dice:

    Se supone que la foto de Do Kyung es un gif que no sé muy bien porqué, no funciona 🙁

  2. Mariceli dice:

    La foto comparando el trasero del gato y la boca del vejete te quedó genial, cada vez odio mas a ese viejo. Y ya era hora que Don Do se pusiera guapo con Jian, vamos a ver si la chica sede algo. La pareja Jisu-San Hyuk me gusta, espero que a la niña se le quite el complejo de princesa y aterrice.
    La verdad me ha gustado mucho que el papá no tenga cancer, no se lo merece, a esa familia le falta un largo recorrido para sanar, nos quedan muchos capítulos por delante.
    Gracias Maggie, siempre espero tus reseñas, un abrazo!

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