My golden life capítulos 43-44

cap43 cap 44

¡Wala! El horizonte se le empieza a llenar de nubarrones que amenazan tormenta a la madam Choi. Su marido ¡Por fin! La confronta con la historia de cuernos de hace 25 años. Por mucho que ella diga que alguien herido hace cosas enajenadas, hasta abyectas y que él la hirió cambiando con ella desde el momento mismo en que se casó, él no la deja hacerse la víctima y le canta las cuarenta clarito y sincero. Le dice que ella quiere mandar a Jisu al extranjero más que por “pulirla” por quitársela de en medio, porque la considera inferior y no apta para pertenecer a una familia tan “molt honorable” Le dice que los ladrones la abandonaron en un paraje inhóspito y se fueron de fiesta. Que fue pura casualidad que al día siguiente se percataron que Seo Tae Soo la había recogido –Ellos mismos le confesaron todo cuando él los encaró tras hablar con el papá de Jian. Ella soberbia, intenta soliviantarse porque él se hubiera guardado todo tantos años a lo que él le dice que aún no le da la gana hablar de aquello. Que ahora lo saca a colación para evitar que ella siga haciéndole la vida a cuadritos a Jisu, a los Sunwoo y a los Seo. Qué si quiere que la respeten como madre sus hijos, que se empiece a comportar como una.

Donde los Kang-Sunwoo, Hee anda aconsejando a Hyuk que se desenamore de Jisu, como si eso fuera tan fácil como cambiarse de camisa. De todas maneras, Nam Goo no la apoya en esta gesta porque le parece que está haciendo una tormenta en un vaso de agua; que para empezar ellos están recién comenzando y Hyuk le hace ver que tal vez sea predestinación, como lo de ellos dos.

A Do Kyung su abuelo sigue metiéndole palitos en las ruedas con el negocio que está intentando montar. Está trabajando horas ingentes tratando de sacar adelante el negocio, llega tarde y sucio a casa, pero no falto de ganas para meterse un poco con su hermana y el novio. Le parece “horrible” que anden viendo películas ¿¡Qué es esto Dios Bendito!? En la zona común y ¡Después de las 10 de la noche 🙂 Por mucho empeño que él le ponga todo siempre se queda en agua de borrajas por culpa del abuelo; a tal punto que Yong Guk y Hyuk se indignan lo que no está escrito al saber las marramucias en las que incurre ese viejo. Hyuk le cuenta a las hermanas y a Jian ya se le colmó la copa. No le entra en la cabeza el afán de ese baladrón de humillar al nieto.

Papá Choi se reúne con Jisu para disculparse por la actitud de la madre, y decirle que se quede tranquila, que ella no la va a molestar ni en su trabajo ni va a hacerle daño a la familia de su novio, y que puede quedarse a vivir en la residencia si eso es lo que quiere, aunque él está dispuesto a comprarle una casa para ella sola. La felicidad de la chica, qué está pletórica a él lo entristece un poco –pero bueno, ellos están en buenos términos, así que no se van a dejar de ver.

Las hermanas Ji pasan un rato agradable, como solo las hermanas saben hacerlo.

Papá Choi vuelve a la casona y se encuentra a una ofendidísima Myung Hécate exigiendo disculpas en ver de darlas. Si su marido supo la verdad 25 años atrás –más le hubiese valido seguir callando ¿A que viene hablar de ello ahora? (Pues para frenarla que está desbocada, ¿O qué?) Si los Seo quieren el restaurante de vuelta, será mejor que Do Kyung vuelva (No se enteró que tenía que refrenarse la condenada) Es verdad que hay que agradecerles que Jisu siga viva, pero si no hubiesen enviado a Jian como ardid, Do Kyung no habría resultado tan díscolo así que por eso han de pagar –Papá Seo que ya está que no aguanta más la pone en su sitio una vez más ¡Deje de hacerse la ofendida, cuando la que ofende es usted! Le vino a decir y yo le aplaudí con las orejitas 🙂

Jian retorna a Casa Seo portando nuevas de Jisu y de los Choi –parece que todo empieza a enderezarse aunque todavía falta un poco para que todo esté bien del todo. Mamá Seo está dispuesta a buscar empleo para que al padre no le quede una carga tan pesada

A la mansión llega de madrugada el abuelo toca pelotas a exigirle a papá Choi que ya que se impuso y dejó a Jisu que campe a sus anchas, que haga el favor de traer de vuelta a Do Kyung, que él ya le allanó el terreno a base de bofetadas a los Seo.

(Y a mí de acordarme de la violencia que dispensó tan gratuitamente me da sarpullido, máxime cuando me enteré que esa escena en concreto le reportó al drama una cuota de pantalla cercana al 60%)

Esto sorprende y horroriza a los Choi. El vejete cree que los Seo van a ir corre que te corre a Jian quien a su vez le va a ir con quejas a Do Kyung –quién terminará yendo donde el padre a pedirle protección y es entonces cuando el toca pelotas quiere que el Sr. Choi se calce los machos y arree a la cabra loca de vuelta a casa. Ajá. Ahora cuéntese una de romanos No sayangnim.

Jian llama a su papá que espera ansioso noticias de Seúl. Se alegra por Jisu pero anda preocupado por Jian y las amenazas (que no le quisieron contar a ella) del vejete aquel. En esas le llega Jiho de visita con historias de lo mal que le va como empresario para que su papá se anime a enseñarles las artes del buen vendedor.

Suah anda alicaída porque Jitae prefiere el bebé antes que a ella. Y asusta a Jitae, justo en el preciso momento en que él estaba redactándole una nota para decirle que el la apoyaría decidiera lo que decidiera. Él solícito la atiende con su sopita de algas para que se recupere del aborto espontáneo que le dijeron que sufrió, para enterarse que era una treta para ver si todavía el fuego de ese lar se podía avivar. Ese es el segundo entuerto que parece ya haber quedado solventado. Primero el tiramisú ahora este. Si se quieren, si van a tener el hijo, pero de educarlo, mejor que se encargue él, que ella con parirlo tiene suficiente. Y para celebrar el bebé le provoca náuseas a la mamá por vez primera,

Jian y Do Kyung cada cual por su lado se reúnen con amigos para charlar y reafirmarse en sus prioridades y motivaciones actuales, reales y presentes.

Jisu vuelve a atar cabos y se da cuenta que Do Kyung quiere a su hermana.

Seo Hyun piensa en Jiho más de lo normal; y en esas anda cuando la llama Do Kyung para que saque la ropa de Jisu de la casona. La ropa no sé si la saca, lo que si hace es contarle el atropello moral y ético que cometió el abuelo con la familia de Jian. Así que allá se encamina a la casa de campo donde el viejo se recluye con su manceba. ¡Haga usted el favor de dejar a Jian al margen de su pelea conmigo, es que ni harto de gaseosa se me pasaría traer a alguien a quien yo amo a esta infernal familia disfuncional de mierda –y váyase bajando de ese burro, que así me ponga todas las zancadillas que se le ocurran, yo no vuelvo ni aunque me paguen al Haesung –yo NO soy un títere de No sayangnim!

Jian se pasa la noche en vela buscándole vías de escape a Do Kyung para que pueda hacer realidad su sueño de tener su propia empresa. Todo lo que consigue durante la noche se lo hace llegar por medio de Yong Guk, a quien le insta para que también él eche una manita buscándole contactos y posibles sitios y así Do Kyung puede mantener la cabeza erguida y no doblegarse ante la iniquidad de su abuelo. Young Guk, dado que es el “corre ve y dile” de la casa, no se corta ni un pelo en ir a contarle a Do Kyung de las proezas de Jian…Entonces él, con el ánimo repuesto va y le pide salir. No porque quiera casarse –sino porque quiere crear memorias con ella ¡y ella acepta!

Pero.

Solo por una semana –Así que mejor empezar de inmediato. Cuando ella le pregunta por el negocio, él se va corriendo a comprar la máquina y a ver un local que le consiguió Yong Guk… En esas Do Kyung se da cuenta que los esbirros del abuelo lo van siguiendo. Ni corto ni perezoso para a la vera del camino, se baja del coche, se encamina al otro, saca al esbirro por el cogote y le estampa un derechazo de esos rompe narices y se lo devuelve al abuelo abofeteado y amenazado de muerte si vuelve a seguirlo. Es entonces cuando ¡por fin! Cierra el negocio con el local y las máquinas necesarias.

Hee es hostil con Jisu, a quien encima le toca irse a entrevistar con mamá Choi. Ahora la vieja Hécate no se esperaba ¡ni por asomo! Que Jisu le hablara tan firme y decidida. No piensa volver. Jamás se sintió cómoda, el dinero Haesung se lo puede meter por donde no calienta el sol, y ella jamás la vio ni la sintió como madre. Así que adiós muy buenas, fue un placer haber dejado la mansión. Pobre vieja imbécil es incapaz de entender que haya gente que no rinda pleitesía ante el dinero.

Jian (quien tiene una lista enorme de cosas para hacer con su amado durante su semana de amoríos) y Do Kyun salen como pareja; montando en metro y acaramelados en el cine y terminan en un restaurante donde sirven ¡patas de pollo! ¿Eso se come? Piensa Do Kyung…Nadie dijo que se aprendía todo en un solo día. Tiempo tienen hasta para que a Jian le de un ataque de celos por Sora, lo cual resulta gracioso a la par que tierno. El par de tortolitos vestidos en tonos pastel disfrutando bucólicos de placeres simples y agradables. Claro que todo no podían ser unicornios y arcoíris pastel, tienen su encontronazo con Hécate quien termina en un comedor de esos de barrio haciendo cara de asco, hasta que lo que le dice el hijo le cambia el rictus por uno de sorpresa ¡Habló con el abuelo, y le dijo hasta misa…que si sigue medrando el viejo, terminará vendiendo en un rastrillo, a ver si el todopoderoso es capaz de venir a hacerle la guerra sucia a pie de calle y en un mercado popular –que ya dejen de avasallar a los Seo cuando es un tema meramente Choi-No el que los trae por la calle de la amargura! Ole y los huevos que tuvo su hijo…

Jisu le saca los colores a Hyuk al verla doblar calzoncillos (y yo creyendo que eran solo las viejitas colombianas decimonónicas las que se ruborizaban con la sola mención de los “paños menores” 😀 )

Pues ahí mientras la juventud anda disfrutando de miel sobre hojuelas. La testarudez vetusta anda armando zafarrancho en un consejo empresarial. No sayang anda enfrentando a sus dos hijas como si de víboras se tratara y cuando va a leerle la cartilla al yerno Choi, a este le importa un reverendo pimiento. Él estaba ahí por su mujer y por apoyar a su hijo, si su hijo ya no está ni quiere estar, Haesung se puede ir muy a la mierda que a él ¡plin!

Las chicas Ji sacan a papá Seo a comer y le hacen pasar un rato agradable.

Myung Hee recapacita un rato y algo le comunica al marido que lo deja alucinando en colores. Los llama a cada uno por su lado y cuando los tienen delante a Jian y a Do Kyung Hécate exige de Jian una ceremonia del té que tanto sentido trascendental tiene por aquellas tierras; pero como está temblando como un flan, no puede hacerlo. Así que Do Kyung toma el relevo pese a la mofa materna. Terminan igual de sorprendidos que el padre, cuando la premisa es ¡CÁSENSE!

Tu comentario