Relatos de miedo

Asombrado

Durante las tardes de calor sofocante (en este hemisferio) he estado leyendo algunas noticias del show business coreano que me han dejado ojiplática respecto a cómo se las gastan en aquel país.

Ya sé que en todos los países tenemos tela que cortar, cola que pisar o como se diga en cada sitio y que los españoles, con esta situación política exasperante y con una televisión llena de realities de medio pelo, no somos precisamente ajenos a la idiocia, pero como lo que estaba mirando eran noticias coreanas del mundo del espectáculo, y este blog va de eso, por eso las destaco entre todas las demás son muestra de un nivel de tontería, bien de los artistas, bien del público, rayano en la histeria. Las historias me han parecido tan alucinantes que no puedo contenerme de darles el premio del verano. Antes de que sigan leyendo y haya alguien que me regañe, admito que sólo sé aspectos superficiales de las historias y que no me he molestado en documentarme, así que los premios se los concedo a la “apariencia de la historia” y no a la verdad de la historia, sí es que existe o se puede llegar a saber.

1.- Premio “Pero qué me estás contando”

La primera noticia de llevarse las manos a la cabeza es la batalla legal entre Kim Hyun Joong (“Boys over flowers“, “Playful Kiss“, “Age of feeling”) y su novia-o lo que sea.

¿Alguien ha entendido algo en esta historia?¿La pareja ha tenido un niño o no lo ha tenido? Yo no entiendo mucho eso de que la gente se pegue en una relación amorosa, pero debe tener morbo para algunos. Creo haber entendido que él le pegaba a ella y ella a él, que se zurraban mutuamente, vamos, pero a lo mejor me he perdido en la maraña de acusaciones mutuas.

No sé si son más tontos los protagonistas de la historia o los periodistas que la explican así de mal.

2.- Premio “Algo huele a podrido en Dinamarca”.

Líbreme dios de considerar que, sólo por ser guapo, o por ser actor, un hombre está libre de ser un cretino. Esa afirmación tan repetida de que a esos hombres tan guapos no les hace falta violar a nadie porque tienen a todas las mujeres que quieran no deja de ser eso, un argumento sin base, ya que el abuso o la violación no se basan únicamente en el sexo.

Dicho esto, lo de este verano ha sido alucinante con una cadena de denuncias sobre sopotocientos actores que les hacen la vida de cuadritos. Salvo que la violencia sexual en Corea sea un problema gravísimo, y salvo que la concentración de obsesos sexuales entre los actores sea mayor que entre el resto de la población, dato que no se ha comprobado científicamente, esa cantidad de actores que tienen sexo no consentido con diversas mujeres me huele a chamusquina.

Que yo recuerde, en este verano han caído, Yoochun (Sensory Couple, Rooftop Prince, I miss you), Lee Min Ki (Oh Dal Ja’s Spring), Lee Jin Wook (Goodbye Mr Black, Nine times travel, Air City) y el último en caer ha sido Uhm Tae Won (Resurrection, Can We love).

En tres de los cuatro casos, las acusaciones se han demostrado falsas aunque, al menos en dos de ellas, después de haberles hecho perder a esos actores oportunidades de trabajo y patrocinadores.

Yo no sé si el problema está en una policía que habla demasiado y a la que alguien le debería hacer cerrar el pico, o en una legislación que no penaliza esas falsas acusaciones de forma que a la gente que les acusa falsamente les cueste el dinero embarcarse en esos montajes o de unos medios que alientan y engordan esas historias por su propia supervivencia o quizá sea una suma de todas estas cosas.

Porque encima, en esa sociedad coreana tan hipócrita, aunque luego se haga pública la noticia de que las acusaciones son falsas, al acusado le queda una losa encima y tiene que estar pidiendo perdón humildemente por algo que no ha hecho para que les permitan que su cara vuelva a aparecer en la televisión o en un anuncio, razón por las que son proclives a pagar a la acusadora sean culpables o no para ver si se callan, lo que alimenta la sospecha de que, si ha pagado, será que algo ha hecho. De cualquier manera acaban pareciendo culpables. Un horror.

En el caso de Yoochun, el más vidrioso y el que creo que todavía está por ahí runrruneando, los medios que he leído utilizan indistintamente la palabra violación y abuso sexual, que no son exactamente lo mismo. De verdad de la buena, sin querer defenderle en absoluto, algunas narraciones de lo que ha hecho que he leído por ahí son tan alucinantes como el resto. Una de las chicas se quejaba de que la magreó en un baño, que muy mal por parte de Yoochun, pero si solo la magreó se sobreentiende que cuando ella dijo que no quería más, no lo hubo. Dado el lugar donde transcurrió el asunto, un bar con reservados donde se alquilan chicas con las que uno puede o no tener sexo si se llega a un acuerdo, y que la chica era una de esas chicas ¿no podemos disculpar ni siquiera un poquito a un chico que se cree que, ya que estás ahí, puedes estar dispuesta a tener sexo si te pagan? Ni todos los hombres son un horror ni todas las mujeres somos precisamente santas y no todas las cosas reprobables son delitos.

No digo ni niego que Yoochun pueda ser un cafre, un sobón y un desgraciado, pero la narración del delito es digna de un parvulario.

En cuanto a la incitación a la prostitución por haber ofrecido pagarle por sexo es ya la repanocha de la hipocresía. En Corea todo el mundo sabe que esos locales existen (y no son ilegales) y ahora resulta que es un escándalo saber que es que ¡oh sorpresa! los hombres los usan, ¿Cómo se creen que se mantienen esos negocios entonces? ¿Y para qué creen que han creado esos reservados precisamente? Ay, por favor, basta de golpes de pecho de decencia que la conducta es tan habitual que, de hecho, en todos los dramas vemos a los hombres de negocios haciendo uso de esos reservados con chicas de alquiler.

3.- Premio “Mujeres al borde de un ataque de nervios”

Este premio se lo lleva la noticia de que han sacado de un programa a una chica, miembro de un grupo musical femenino, Girl’s generation, porque durante su estancia en Japón incluyo un emoticón con la bandera japonesa en sus redes sociales, ¡¡¡el día que se celebraba en Corea la independencia de los japoneses!!!!. Los signos de exclamación son para expresar hasta qué punto el asunto me parece una salida de madre, no para acrecentar la magnitud de la ofensa.

Parece que el asunto indignó tanto a gente que nació indignada y se levanta indignada todos los días que pidieron su cabeza y los productores del programa se la entregaron en una bandeja de plata, como la cabeza del bautista.

No sé si el problema está en que la gente se levante en armas por esta nimiedad, o lo peor es que por el hecho de que dos mil, han oído bien, unas dos mil personas en un país de 45 millones de personas, hayan puesto el grito en el cielo por una sandez, los directivos de las cadenas las obedezcan.

Yo creo que deberían hacérselo mirar.

Comentarios

  1. Mara H., y no solo en Korea se cuecen habas… Acá en Argentina, cuando te cuelgan 1 “sanbenito” después no te lo saca nadie!!!!! Los medios te “queman” tanto que x más que seas inocente la “masa” te sigue viendo como culpable… El tema que si me preocupa es cuando se “bastardean” verdaderas problemáticas y delitos, que al “farandulizarlos” le quitan su verdadero significado delictivo. Acá lo úlimo “top” es la “violencia de género” y la denuncia al INADI x “discrimanación”… Algunas actrices/actores/modelos (o pseudos) esgrimen el tema x televisión, aireando “trapitos sucios” a diestra y siniestra, y me temo que es x “rating”, x el minuto de fama, o xque realmente no les “sube agua al tanque”… Y creo que todo eso no hace más que BANALIZAR una realidad tremendamente dolorosa…

  2. Sobre Joong para mi lo que le hizo a su ex novia fue horrible, y al final ella logro comprobar que estaba diciendo la verdad. La relacion de ellos dos fue enfermiza, y que bueno que ya no estan juntos.
    De Yoochun, solo me pregunto si de verdad vale la pena ir a ese tipo de bar en donde las mujeres son tratadas como objetos. Estaba leyendo un libro que menciona este tipo de bars y algunas de las chicas que trabajan en esos lugares son immigrantes de otros paises que son explotadas para trabajar alli.

    • Yo creo que ese es otro asunto. Si las chicas son forzadas a trabajar allí eso es trata de personas, pero si no, entonces es lo que antes se llamaba “comercio carnal”, se paga por un servicio y yo. Y eso de que les guste o no que las mujeres sean objetos es algo moralmente reprobable (y que no dice nada bueno del hombre en cuestión), pero creo que afecta a un porcentaje enorme de la población masculina, vamos, que Yoochun no es el único y lo que pasa es que le han cogido de cabeza de turco, sin que por eso se tomen medidas para que la sociedad cambie.

      No entiendo muy bien lo que dices que la novia ha demostrado que lo que decía era cierto. ¿No ha ganado él el juicio contra ella porque no ha podido demostrar nada? Lo que decía, un lío de historia y, como dices, una relación enfermiza.

      Respecto a lo que dice Eva13 sobre la banalización de un problema grave, no puedo estar más de acuerdo.

  3. Maggie Bee dice:

    ¡A caramba! ¿Entonces a la de Si Hoo le salió bien la jugada y otras se quisieron también subir al carro de los Hermés ediciones limitadas? Menuda desconectada que tuve yo este verano, que si no es por acá y hoy casi acabando Agosto, no huelo la chamusquina.

    En fin, que yo me había quedado con lo de deGea y Muniaín y eso porque hubo unos días en que los telediarios tuvieron aquello como historia de cabecera.

    No abogando ni por unos ni por otras –si se tiene pareja formal ¿para que meterse en berenjenales? Si no se tiene ¿no están ya curados de espanto?

    Si en Pride and prejudice la verdad universal era que un hombre acaudalado debe estar necesitado de una esposa, hoy por hoy y en lo que respecta a los asiáticos, se descoyuntan enteros con su consumismo elitista…ayer sin ir más lejos vi dos buses de coreanos en Madrid que no iban a ver la ciudad, iban de turismo a las Rozas Village (que es un outlet de alta gama en los madriles) En fin, que allá cada cual, yo con tener historias ficticias lindas, con eso me contento. 🙂

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