“Secret Love Affair” – jTBC (2014)

Secret Love Affair

RESUMEN

¿Podria una mujer de 40 años tirar su carrera ganada y el matrimonio por una relación amorosa ilícita con un estudiante de 20 años de edad? Oh Hye Won trabajó su camino hasta convertirse en la directora de planificación de la Fundación de Artes Seohan después de casarse con Kang Hyung Joon, un profesor de piano en la Escuela Superior de Música Seohan. Después de ayudar a su esposo a descubrir a un prodigio del piano, que podría ayudar a avanzar la posición de su marido dentro de la escuela de música, Hye Won inicia una relación ilícita con el estudiante, Lee Seon Jae. ¿Serán Hye Won y Seon Jae capaces de arriesgarlo todo para mantener su romance prohibido?

Resumen extraido de Wiki Drama

Nº de capítulos 16

NUESTRO COMENTARIO

Esta novela es un concierto espléndido, y no sólo de piano, es un recital por las estupendas interprestaciones, por el magnífico guión, una música inspiradora, una fotografía espectacular, unos encuadres originales…qué bueno, pero qué buen drama.

Creo que no descubro nada si les digo que me encantan los dramas coreanos. Hay algunos que no me gustan pero la mayor parte o me gustan normal o me gustan mucho. Sin embargo este drama es algo distinto, a la manera que “Mirada de mujer” fue una telenovela distinta.

No sé si es el guión en el que no nos “cuentan” nada o casi nada de los personajes. Se ve lo que se ve y de sus relaciones y de lo que hablan entre ellos tienes que sacar conclusiones o hacerte tu propia composición de por qué son como son y por qué hacen lo que hacen. O quizá es esa música, que te transmite, o provoca algo indefinible, o el color de la fotografía, la luz y los encuadres que recuerdan a los pintores flamencos del siglo XVII, o esos actores que te hacen olvidar que estás viendo una obra de ficción. El resultado es una obra que se ve, del principio al fin con la respiración entrecortada y con un nudo en el estómago, viviendo lo que ellos viven y sintiendo lo que sienten.

A diferencia de otros dramas que cuentan la historia amorosa entre un hombre joven y una mujer mayor, en las que la diferencia de edad y de estilo de vida son apenas una excusa para alimentar el conflicto de la ficción, en este caso a los protagonistas no sólo les separa una cantidad importante de años, él es apenas un muchacho de 20 años y ella una mujer de 40, sino que los estilos de vida son diametralmente opuestos y, lo más importante, ella está, además, casada.

Oh Hye Won es directiva de una fundación artística, patrocinada por la familia Seo, el Presidente Seo, su segunda esposa, Madame Han (qué belleza de señora, y qué ropa) y la hija del primero, Seo Young Woo. No llego a saber qué puesto tiene exactamente Oh Hye Won porque lo que vemos es que es la persona de confianza de esa familia, pero no una persona de confianza normal, porque en esa familia todos se espían los unos a los otros, cuando no es que directamente se odian, como Madame Han y su hijastra, y tienen a Oh Hye Won de agente triple que espía a los unos en beneficio de los otros.

Ella los maneja a los tres como una experta malabarista y con una soltura destacable mientras les lleva todos los asuntos personales y profesionales. Los asuntos profesionales incluyen mover sus inversiones de formas enrevesadísimas para no sólo ocultar el dinero del Fisco y buscar formas para blanquearlo, sino ocultárselo al resto de la familia. Entre los asuntos personales que ella lleva está aguantar a la horrible Seo Young Woo, la hijastra, una mujer insatisfecha, desagradable, arrogante y maleducada, que no se corta de pegar a Oh Hye Won cuando las cosas no le salen como ella quiere, o símplemente cuando le apetece.

Además de factotum general de la familia Monster, Oh Hye Won, una mujer culta, elegante y segura de sí misma que estudió piano en su juventud pero que abandonó su carrera musical por una lesión en una mano, se encarga de los asuntos de la fundación y de una especia de escuela de artes, en la que bajo la apariencia del mecenazgo de jóvenes talentos, se trafica con influencias y se admite a estudiantes sin talento porque sus padres son ricos y hacen importantes donaciones. De vez en cuando sí que eligen a estudiantes de verdadero talento para disimular e intentar hacer ver que el proceso de selección de los alumnos es limpio.

Oh Hye Won es compañera de la universidad tanto de Seo Young Woo como de otros profesores y empleados, y parece que también de su propio marido, Kang Joon Hyung, profesor de la escuela, un mequetrefe engreído, inútil y quejumbroso, en perpetuo lamento porque cree que no recibe el reconocimiento que se merece, un mezquino y un pobre de espíritu. No se llega a saber por qué se casaron, aunque nos dan alguna pista para que sepamos que fue un matrimonio de pura conveniencia y que Young Woo tuvo algo que ver en el asunto de conseguirle a Hye Won un matrimonio de mejor clase social que la suya. En la actualidad Hye Won y Joon Hyung, más que un matrimonio, son una comunidad de intereses y ella integra a su marido en el conjunto de sus muchísimas obligaciones.

A lo largo de la historia llegamos a saber que Oh Hye Won, pobre como una rata, fue contratada por el Presidente Seo para que fuera la “chica de compañía”, con las connotaciones que eso tiene en Corea, de Seo Young Woo cuando ésta se fue a estudiar a Europa. A cambio parece que a ella le pagaron los estudios (o puede que no). En la práctica eso se tradujo en que Oh Hye Won, además de estudiar, tenía que trabajar para mantenerse y además aguantar las impertinencias y arbitrariedades de Young Woo, a la que cada noche tenía que esperar para llevarla a casa, mientras la primera se divertía en discotecas y clubes y se emborrachaba como una cuba. Con este panorama no es de extrañar que el objetivo principal de Oh Hye Won fuera formar parte de esa clase social que se lo puede permitir todo, y tener dinero y poder. Nada de esto se cuenta de forma lineal y probablemente ese propósito de Hye Won, en su momento, fuera un propósito inconsciente del que sólo se da cuenta en la actualidad mirando hacia atrás y viendo qué es lo que ha sido su vida.

Fuera por lo que fuera, Hye Won, una mujer lista y capaz, es hoy una profesional de primera línea que gana dinero y disfruta de una posición económica envidiable, aunque eso sea a costa de aguantar las manipulaciones y presiones de todo tipo a las que la someten sus jefes, los tres, cada uno en su estilo, los dos mayores con guante de seda y la la hija de la manera más desagradable que imaginarse pueda.

Desde el punto de vista artístico, aunque ya no toque el piano profesionalmente, Oh Hye Won sigue teniendo un oído y una sensibilidad musical extraordinaria que la permite separar el grano de la paja y distinguir entre un gran pianista y uno excepcional o sobrasaliente.

Un día, en la preparación de un concierto, entra un mensajero a entregar un paquete y al poco se oye a alguien tocar el piano del escenario de una manera personal, original y exquisita. Joon Hyung, el marido, descubre que el que toca es el mensajero y le encubre porque piensa convertirle en su alumno y así destacar como el profesor de un genio. Ese mensajero es Lee Seon Jae, un joven de 20 años, que vive con su madre en un cuchitril. Lee Seon Jae aprendió practicamente solo a tocar el piano y es capaz de aprenderse una pieza con solo escucharla una vez. Seon Jae, en el terreno musical, es un superdotado.

Para estar seguro de que Seon Jae es tan bueno como él cree, Joon Hyung le pide a su mujer que le escuche tocar el piano. Lee Seon Jae va a la casa de Hye Won y desde el primer momento en que ella le oye tocar, ella percibe que él es especial y le embarga la emoción. El toca y toca, mientras ella escucha, y al final los dos acaban tocando el piano juntos a cuatro manos, una experiencia emocional de tal calibre, que se crea entre ellos un lazo y surge una atracción irreprimible, que él reconoce desde el primer momento como tal, y ella no.

No sé cómo expresar hasta qué punto Yoo Ah In interpreta a la perfección esa mezcla de madurez y agudeza y a la vez de candidez e inocencia, que no ingenuidad, que uno tiene a los 20 años. La capacidad de ver la realidad y saber qué no es como los cuentos pero conservando la confianza en que el mundo puede ser mejor y las cosas no tienen por qué ser como son.

Seon Jae acepta que hay algo muy fuerte que los une, en todos los planos posibles, la compenentración y la atracción. Oh Hye Won no quiere admitirlo, por las consecuencias que tiene para ella y porque, hasta ahora, los sentimientos y el amor han jugado un papel menos que secundario en su vida. Cuando ella al fin cede a los sentimientos que él le provoca, no les queda más remedio que ocultarlo, no sólo por el escándalo, sino porque el adulterio es todavía un delito en Corea, y digo todavía porque en España lo fue hasta nada más y nada menos que 1978. Otro motivo añadido para la ocultación es que, en ese delicado equilibrio de fuerzas, cualquier debilidad que le descubran a Hye Won puede ser utilizado en su contra.

Una vez iniciada la relación, la devoción y el amor de Seon Jae, hacen que Hye Won se vea reflejada en esos ojos tan limpios y llenos de admiración con que la mira, y se hace consciente de la diferencia entre lo que ve en esos ojos y la realidad por lo que empieza a plantearse qué demonios ha hecho con su vida, y cómo puede ser que esté metida entre tanta basura, pero de momento las ventajas de dinero y poder le siguen compensando. Seung Jae, sin embargo, no entiende nada, no entiende que una persona a la que él admira y ama, y a la que ve tantas cualidades y sensibilidad, viva en ese mundo tan sucio donde parece que el dinero puede comprar todo, hasta la dignidad.

Cuando la familia Seo se ve en un aprieto porque la Fiscalía investiga al Presidente Seo (en una especie de conspiración en la que interviene el yerno, marido de Seung Woo, que es un fiscal corrupto a la búsqueda y captura del dinero oculto de la familia del suegro para quedárselo y enriquecerse) y pretende que Hye Won se declare culpable y vaya a la cárcel en lugar de su jefe, al modo de las familias mafiosas, es que Hye Won se rebela y juega sus cartas con tal inteligencia que gana la partida. En medio de la batalla, su marido, que sabe de la relación entre Oh Hye Won y Lee Seon Jae, se debate entre enfrentarlos con lo que sabe o seguir jugando a ser el maestro de Seon Jae por los beneficios reputacionales que eso le puede traer. Menuda cucaracha.

Sin embargo, a pesar de haber logrado todo el poder que quería, Hye Won se ha perdido el respeto a sí misma, y hace lo que tiene, lo que debe, hacer para recuperarlo, por dignidad, por decencia y porque quiere ser la persona a la que Seon Jae ama.

El drama describe con gran eficacia el ambiente opresor, ese aire viciado y corrupto que rodea a la familia Seo, a la Fundación y a la escuela, la presión a la que se ve sometida la pareja, la arrogancia de esos ricos que creen estar al margen de la ley y que piensan que todo se lo merecen porque tienen dinero, la necesidad de ocultarse y disimular y la progresiva incapacidad de esconder lo que sienten. Aunque Hye Won está acostumbrada a vivir y a navegar en ese entorno hipócrita y estéril, la necesidad de mentir a todas horas va pesando más y más en la mente y el ánimo de Seon Jae, que no sabe qué hacer para ayudar a Hye Won no únicamente a salir de ahí, sino a aceptar que tiene que hacerlo.

Probablemente no sea casualidad que hayan elegido un entorno pretendidamente elevado, relacionado con la música y las artes, manifestaciones de lo mejor de la inteligencia humana, para que transcurra esta historia de gente mezquina e insidiosa, infestada de rencillas miserables, porque así el contraste se hace mayor, entre los que disfrutan y cultivan la música por el puro disfrute y los que ven la música como un negocio más, susceptible de ser comprado y vendido.

En la relación de la pareja, también de manera realista, no siempre es ella la madura y él el inmaduro. Hye Won no tiene una relación “maternal” con Seon Jae, aunque la diferencia de edad sea tan grande. La relación entre ellos es una relación igualitaria, entre un hombre y una mujer, sin que ninguno de los dos adopte un papel paternalista ni protector. Hye Won protege a Seon Jea en lo que está en su mano, pero no le maneja ni le manipula. En el caso de Seon Jae, ni que decir tiene que tampoco.

El final, sorprendentemente, ni es moralista ni aleccionador, ni retrógrado, sino que es un final esperanzador en el que se defiende que hay cosas importantes a la hora de amar a alguien, y otras que no, entre ellas la edad.

LO MEJOR

La interpretación de Kim Hee Ae y Yoo Ah In es sobresaliente, la construcción de sus personajes y la manera en la que se relacionan es emocionante, teniendo en cuenta que físicamente no puede haber una pareja más disímil, desde cómo van vestidos al estilo personal de cada uno.

La elección de la música para cada momento y la música en sí son maravillosas, lo que no sería de extrañar al ser piezas renombradas, pero es que también la música incidental, con ese piano que subraya los momentos en la que la emoción embarga a los protagonistas hacen que el corazón se ensanche y la respiración se contenga. Buenísimas.

Me encanta que ella guarde el número de él en su teléfono bajo el nombre de “hogar” como si ella hubiera encontrado en él, al fin, su lugar y su casa. Me encanta cuando en la última escena él le dice lo mismo, ¿dónde voy a ir si aquí (implicando “contigo”) está mi hogar?

LO PEOR

Nada.

REPARTO

Kim Hee Ae como Oh Hye Won
Yoo Ah In como Lee Seon Jae
Park Hyuk Kwon como Kang Joon Hyung (Esposo de Hye Won)

Fundacion de Arte Seo Han

Kim Hye Eun como Seo Young Woo (CEO)
Shim Hye Jin como Han Sung Sook (Madre de Young Woo)
Kim Yong Gun como Seo Pil Won (Presidente/Padre de Young Woo)

Personas cercanas a Lee Seon Jae

Kyung Soo Jin como Park Da Mi
Choi Tae Hwan como Son Jang Ho
Lee Kan Hee como Myung Hwa (Madre de Sun Jae)

Seo Han College of Music

Kim Chang Wan como Min Yong Ki
Park Jong Hoon como Jo In Seo
Shin Ji Ho como Ji Min Woo
Jin Bo Ra como Jung Yoo Ra
Yang Min Young (양민영) como Kim In Joo
Kim Kwon como Woo Sung

Comentarios

  1. He leído el comentario por encima porque no me quería spoilear mucho y es una de las que quería ver, pero lo poco que he leído me ha dejado la impresión que tengo que verla si o si.
    Gracias por los comments

  2. Mariceli dice:

    Entonces, habrá que verla, no me queda de otra…. gracias Marta.

  3. No puedo comentar mucho ahora, pero adelanto que Secret Love Affair es un drama diferente. Y no es para sentarse simplemente a verlo, es un drama para sentirlo.

  4. No os la perdáis, pero es un drama atípico, como Mirada de mujer era una telenovela atípica. No reacuerdo quién era la que decía que hay dramas que te llegan a un sitio que no sabes dónde está, y éste es uno de esos. Y la música clásica es una maravilla.

    He leído en algún lado que, aunque la música es pregrabada, Yoo Ah In se aprendió las piezas para que se le vea a él tocar el piano.

    • Bueno, yo digo que hay escenas y dramas que me llegan al alma. No se si a eso te refieres. 🙂

      • Sí, me refería a eso que dijste (creía estar segura de que eras tú) de que te llegaban a un sitio que no sabes dónde está pero que lo que se siente es muy intenso.

    • Yoo Ah In me encanta, ya lo había visto en Sungkyunkwan Scandal y en Lives in Love, a esta no me había atrevido a meterle el diente pues no me gustan los temas de cuernos, pero viendo que el tema es mas que eso vamos a verla……ya tiene fecha en mi calendario.

  5. Este drama esta en mi lista de dramas que quiero ver.

  6. Yo he leído comentarios no muy buenos de éste drama, por eso desde un principio lo descarté, además que a mí los romances “noona-donsaeng” no me gustan mucho, y por la sinopsis y los posters me parece que es un dramón y esos no me llegan =S =S……. no se si algún día lo veré, pero gracias por el comentario Marta. 🙂 🙂

    • Hola Monse, no es un dramón para nada, pero sí es una historia muy intensa, y tampoco es una de esas historias que minimizan lo de la diferencia de edad, como si no tuviera importancia. Al contrario, aquí incluso, con el aspecto de los protagonistas, acentúan las diferencias entre los dos.

      • Bueno, a mí me gustó muchísimo “Mirada de Mujer”, así que puede que le dé una oportunidad a éste drama, pero más adelante ; )

  7. Gracias MartaH por otro fantástico comentario y por advertir que este dorama roza el lugar de las emociones. Es un lugar que no tiene nombre, porque no siempre está localizado en el mismo lugar. Unas veces empuja hacia arriba desde el centro torácico, de modo que el aire se amontona y acaba saliendo a modo de suspiro. Otras veces se expande hacia las costillas, que acaban vibrando como amartilladas por diminutos diapasones. Tiene la particularidad de que no es previsible, no sucede de manera frecuente y escasamente en la vida diaria; pero a veces se repite revisitando las mismas situaciones. Las emociones que constriñen este lugar desde la ficción lo hacen de manera improvisada, no se desencadenan con palabras, las provoca un gesto, un roce, el desconsuelo, la generosidad que ofrece quien la necesita, la rectificación de errores propios, la aceptación de los ajenos, la fragilidad de los arrogantes… Es una manera de internarnos en las historias, es una profunda empatía con los personajes. Ya he empezado a ver “Secret love affair”.

  8. Hola chicas, otra vez aqui leyéndolas, acabo de descargar Secret Love Affair y la comenzaré a ver. Les contaré si me gustó gracias por la revisión. Nos vemos, cada vez me gusta mas leerlas, Adios.

  9. Este drama lo comencé a ver en emisión. Vi el poster y leí eso de mujer 40 años, casada, con chico de 20 y moría de curiosidad. Podrían hacer un drama con semejantes tabúes sin tener presión pública?
    Cuándo comencé a verlo me costó alrededor de 2 capítulos acostumbrarme al drama. No sabía si el juego de luces era a propósito o si era un proyecto low-budget. Y el que hubiera pocos diálogos me desesperaba.
    Pero luego, me dejé llevar y me sumergí en la historia. Secret Love Affair no es drama típico. Es diferente, es más maduro. Los personajes y la historia son más cercanos a la realidad.
    Es un drama mágico en su conjunto: el juego de luces, lo pausado, los personajes, las actuaciones, la música, esas escenas dónde no se habla, pero se dice tanto (esas escenas al piano, esas escenas !!!!) Es un drama para sentir. Para vivir la humanidad de sus protagonistas. Es emocional. Ojo, emocional no es igual a melodramático.
    Agradezco que no nos presentaran una relación noona-dongsaeng típica. Y sí una relación de ese tipo real. También agradezco que la “ex-novia” de él no fuera la típica ex, que se dedica a hacer pataletas infantiles.
    Secret Love Affair, es un gran drama, pero lo más destacable para mí es la extraordinaria actuación de sus protagonistas. Que sabían transmitar y emocionar al espectador, en muchas ocasiones, sin siquiera emitir palabras. También es destacable, el final por ser acorde a las circunstancias.

    Lo malo, el rostro tan luminoso de ella. Y la distracción que era para mí ver los labios carnosos de él. 😉

  10. Ahora voy a empezar a mirar el drama.

  11. bueno lo acaban de subir a nexflix, así que lo veré, con las recomendaciones me urge empezar a verlo, a parte que me encanta la actuación de Yoo.

  12. Y la vi después de sus sugerencias.
    La misma sensación cuando venían escena musicales, el alma recogida en un suspiro ahogado.
    Mis dos escenas favoritas:
    1- La sutileza para la escena cuando hacen el amor la primera vez.
    2- Cuando él debe ir a la casa de ella mientras entrevistan a la pareja que actúa tener un buen matrimonio. Le piden que toque el piano luego que el otro chico toca “Twinkle twinkle little star”, y él lo hace pero dandole un tono desgarrador, lleno de dolor y desesperación, el cual ella percibe desde el salón y no puede evitar llorar, entendiendo lo cruel que ha sido con él al pedirle venir y la tortura a la que estaba siendo sometido. Triste triste…

  13. Y esos labios….. Oh por dios

  14. Katherine dice:

    Me encanta es muy hermoso drama lo recomiendo 100% lo empecé a ver y no pude parar .

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