“Six Flying Dragons” – SBS (2015-2016)

Six Flying Dragons

RESUMEN

Este drama histórico se centra en las ambiciones y las historias de 6 personas, con Lee Bang Won como la figura central. Lee Bang Won fue el tercer Rey de la Dinastía Joseon. El ayudó a su padre el Rey Taejo a establecer la Dinastía Joseon.

Los personajes principales son una mezcla de figuras históricas de la vida real y personajes de ficción. Los seis dragones, Lee Bang Won (Yoo Ah In), Jung Do Jun (Kim Myung Min) & Lee Seong Gye (Chun Ho Jin) son figuras históricas de la vida real y Boon Yi (Shin Se Kyung), Ddang Sae (Byun Yo Han) y Moo Hyul (Yoon Kyun Sang) son personajes de ficción.

Resumen extraído de Wiki Drama

NUESTRO COMENTARIO

Maggie opina:

A los coreanos les gusta revisitar su historia más que a un tonto un lápiz. Invariablemente, sus “saeguks” van a versar siempre sobre los mismos pilares, la unificación de los tres reinos –Silla , Paekche y Goryo–, el declive de este último y la época Chosún. Sota, Caballo y Rey. Para que a un coreano le guste algo el drama, los saeguks tienen que tocar estos pilares y representar fidedignamente a todos los personajes que fueron partícipes de la historia. Hace cosa de año y medio, dos, a la nueva Jefa del Estado le dio por que la historia de Corea se tiene que reescribir y enfocarla desde un punto de vista más afin a su doctrina, supongo. Six Flying Dragons, como está hecha con el beneplácito del Ministerio de Cultura, debe avenirse a estos nuevos parámetros en cuanto a que no nos están contando nada nuevo, pero sí nos lo están pintando de distintos colores. De hecho, en el 2014 hubo otro drama, también de cincuenta capítulos, llamado Jeong DoJeon en la KBS que trataba el mismo tema pero que pasó sin pena ni gloria para los televidentes jóvenes o jóvenes adultos – dado que aquel plantel no tenía el poder de convocatoria que Yoo Ah-In, Byun Yo-Han, Yoon Gyun-Sang tienen. Ahora, eso sí los televidentes entrados en años y acérrimos defensores de su historia patria, prefirieron sobre cualquier otra la versión de la KBS.

Los dragones voladores nos cuentan el declive y extinción Goryo y el nacimiento Chosún, donde la decadencia y la amoralidad de las altas esferas de la sociedad son la chispa que enciende la mecha para un cambio del sistema que nace por y para el pueblo siguiendo la doctrina de un académico, Jeong DoJeon y su sueño utópico donde los haya. Esta historia se sitúa entre la época de “Faith”, y la de “Tree with Deep Roots”, y en esta versión, al rey que vino del exilio no lo dejan muy bien parado ni a su sucesor tampoco, en cambio al póstumo Rey Taejon que tan mal nos vendieron en Tree with deep roots ahora nos lo muestran bajo el prisma de la razón y la empatía, y todos tan contentos. Tiene bastante que ver que al Taejon de sus años mozos lo interprete Yoo Ah In que es un seductor nato a quién no se le resiste nadie y el que le hayan trabajado tan minuciosamente las relaciones que entabla con los distintos personajes con los que interactúa. No les voy a negar que me gustó una barbaridad volverlo a ver con Shin Se Kyung en una historia más amable con ambos que en aquel Fashion King que me robó 20 preciosas horas de mi valiosa vida.

El drama es muy largo y hay muchas tramas que resultan, cuando menos, pesadas. Iconoclasta e irreverente como soy, me pudre el metraje abusivo que le dan a los idolatrados (por esos fueros) y para mí, desesperantes viejitos actores con sus chácharas y sus politiqueos retorcidamente aciagos. Encima como son siempre los mismos vetustos actores, sea el saeguk que sea, son un grupo de personas que no se tienen que buscar las castañas ni imbuir sus personajes de vetas nuevas o distintas; deben llevar ya muchos años haciendo los mismos papeles, y ellos, con ponerse sus faldones ahora rojos, ahora púrpuras…, y sus gorritos coreanos con los que se revisten de rancio y confuciano abolengo, no tienen que esmerarse más. Como es tan largo también tuvieron el buen tino de meter alguna que otra veta cómica muy de agradecer. El mejor espadachín del reino y sus ojos remaquillados en azul cobalto y sus ropajes coloridos y brillantes cual pavo real, dieron más de un respiro entre tanta pesadez y babosadas de los congresistas de entonces.

Una de las cosas que más curiosas me resultan es cómo las decisiones políticas se tejen y cobran forma en los boudoirs de las gisaengs. Claro que después de leer en el periódico español “El Mundo” a principios de Abril, cómo en el Palacio de Miraflores de Caracas las decisiones presidenciales no se toman si antes no han celebrado un aquelarre con nigrománticas afines al régimen, pues supongo que, universalmente, el cuarto poder siempre si lo tienen las hijas de Lilith.

En fin. Muy agradecida estoy a Isabela, por la sugerencia; mereció la pena verla y hasta aguantarse esa récua de vejetes de nuevo. 🙂

MartaH dice:

Cuando vi “Tree with deep roots”, argumento que empieza, históricamente hablando, justo cuando termina éste, pensé que era una historia muy entretenida e interesante desde el punto de vista intelectual, pero fría; una historia que te hacía pensar pero en la que te costaba sentir emoción de la buena, más allá de la epidérmica por el destino de algunos personajes.

Los primeros 20 ó 25 capítulos de “Six Flying Dragons” tienen toda la emoción que le faltaba a “Tree” sin que por ello el aspecto intelectual del asunto pierda interés. Los primeros 25 capítulos son una gozada. A partir de ahí la historia tiene altibajos, con capítulos en los que deshojan la margarita con tejemanejes varios y otros de vuelta a la pura emoción, hasta el melancólico final.

Ese elemento de la complejidad y la emoción es todavía más excepcional si se tiene en cuenta que en “Tree” la mayoría de los personajes eran inventados, mientras que en “Six Flying Dragons” la mayoría de los personajes existieron en la realidad, y sin embargo los guionistas se las arreglan para presentarnos personas de verdad y no de cartón piedra, personajes no aprisionados por lo que la Historia nos ha contado sobre ellos.

“Six Flying Dragons” nos narra la época de las postrimerías de la dinastía Goyreo en el siglo XIV y las circunstancias que llevaron al nacimiento de la nueva dinastía Joseon que se prolongó 4 siglos. Algunos de los mimbres filosóficos que se utilizaron para el derrocamiento de los reyes de la dinastía Wang (Goyreo) para sustituirla por la dinastía Lee (Joseon) ya nos los explicaron en Tree. Para hacer corto el cuento, lo que cuentan es que en Goyreo el país funcionaba con una organización feudal en la que los nobles tenían determinados privilegios (todos, y en exclusiva), los puestos se distribuían en función de herencia y la corrupción campaba a sus anchas. Los “usurpadores” Joseon pretendían implantar una sociedad confuciana en la que los puestos de gobierno se repartieran en función de los méritos de cada uno, evaluados conforme a un examen, abolir el poder de los nobles y limitar el poder del rey mediante organismos de control mutuo como posteriormente desarrolló Montesquieu en Francia con la famosa división de poderes entre el poder legislativo, ejecutivo y judicial.

Entre los cientos de personajes (y personas) que intervinieron en ese vuelco, el drama destaca la intervención de 6, nuestros 6 dragones del título, el arquitecto e ideólogo del nuevo país, Jung Do Jun, conocido como Sambong, el general Yi Song Hye, recto, honesto y valiente, que posteriormente se convirtió en el primer rey de la dinastía, el Rey Taejo, su hijo Yi Bang Won, que acabó siendo el tercer rey de la dinastía, el Rey Taejong, padre del Rey Sejong el Grande, inventor del Hangul; el guerrero Moo Hyul, que acabó siendo el mejor espadachín de Joseon y protector personal de Sejong, y dos personas del pueblo, Bong Yi y su hermano DDang Sae, más tarde conocido como Lee Bang Ji.

En la búsqueda de la implantación del nuevo país Joseon nos cuentan que, aunque compartieran el mismo objetivo, como es natural cada uno tenía sus razones y motivos para actuar como actuaba y son precisamente esos motivos los que más adelante los llevan a disentir en sus métodos.

Los 25 primeros capítulos nos narran el camino seguido por cada uno y por el país en general, lo que los lleva a todos al mismo lugar en un determinado momento, el día D, la toma de la Bastilla o el “Grito” de Independencia en versión coreana. Los personajes están contados con tanta emoción y maestría, con esa cinematografía tan acertada y ese casting casi perfecto, desde Yoo Ah In en el papel de Lee Bang Won, reconcomido por un fuego interior que le domina, Kim Myung Min en el papel del frío y racional Jung Do, Byun Yo Han, irreconocible en el papel del atormentando Lee Bang Ji, Yoon Kyung Sang como el inocente y confiado Moo Hyul…

Como en casi todos los dramas coreanos los detalles se cuidan al extremo con el resultado de que, en vez de tener la impresión de estar viendo una aburrida novela histórica, te parece que estás viendo una de esas novelas de aventuras de Walter Scott, “Ivanhoe”, “Rob Roy”, o de Robert Louis Stevenson, como “la flecha negra”. Las batallas y las peleas están perfectas en la ejecución y en la música. Hasta el hecho de que Lee Sung Hye sea un arquero y que su hermano del alma Lee Ji Ran, un guerrero curtido, fiel y lleno de cicatrices, luche con una especie de guadaña contribuyen a la sensación épica que el relato te transmite.

Este drama tiene muchas virtudes, además de las ya contadas, la extraordinaria atención al detalle, la coreografía de las peleas y esa capacidad que tienen los dramas coreanos de volver románticos los detalles más nimios, como esa mano de Bang Won en la cabeza de Bong Yi mientras le coloca el alfiler del pelo, pero si tiene algún defecto (además de la excesiva lentitud de alguna de las discusiones políticas) es lo flojas que son las actrices femeninas principales.

Shin Se Kyung todavía tiene un pase como Bong Yi, el amor imposible y apasionado de Lee Bang Won, aunque no le aguante un asalto a la intensidad de Yoo Ah In y se pase el 80% de la historia con la misma cara, pero es que Jung Yoo Mi en el papel de Young Hee, el atormentado amor de Lee Bang Ji, está pésima. Si no fuera por el peinado, habría pensado que estaba viendo “Maids” que ella se encargó de cargarse por lo mal que lo hacía, siempre con la misma cara de sota y ese tonito aleccionador de maestra de escuela de cuarta.

En las partes de “politiqueo” la historia se ralentiza, no solo porque a veces sean idas y venidas sobre lo mismo, sino también porque se refieren a conceptos, antecedentes y símbolos desconocidos para mí y que se dan por sobreentendidos. No logro entender cuál es la diferencia de matiz entre lo que quiere Sambong y lo que quiere el pelmazo de Poeun, así que sus discusiones me cansan un poco bastante, lo mismo que me cansan las confabulaciones del grupo Mooyeon, del que sólo acabo de entrever que son un grupo clandestino que defiende los intereses de los comerciantes, razón por la que quieren estabilidad por encima de cualquier cosa, para que fluya el comercio y la falta de regulación les permita mantener sus privilegios y hacerse ricos…igualito que ahora, así que, aunque sí entiendo que acojan bajo su seno a mucho oportunista, no sé qué luz divina ni qué niño muerto hacen que haya tanto fanático ahí metido, ni qué supuesto bien común persiguen, salvo el suyo. Todo eso también me aburre bastante.

Como digo todas las veces que hablo de dramas históricos de verdad, no se pueden juzgar los comportamientos antiguos con los criterios morales de ahora pero este drama no cae en esa trampa, o quizá sí lo hace (¿En el siglo XIV de verdad les parecía tan mal que mataran a la gente?) pero no juzga con ojos de censor, sino que indaga en los motivos de cada uno, en sus razones, sus obsesiones y sus culpas. Y desde luego en una trampa en la que no cae es en juzgar a los “malos de la Historia” o, con mayúscula, con un criterio, y a los buenos con otro. En “Six Flying Dragons” tanto Lee Bang Won como Jung Do Jon son presentados de manera similar, con sus contradicciones virtudes y defectos.

Ambos, Lee Bang Won y Jeong Do Jon tienen una visión similar del mundo que quieren crear, pero difieren en un aspecto fundamental que es el de quién va a mandar más en este nuevo mundo, porque los dos consideran que nadie mejor que ellos para dirigir el asunto. Históricamente ya sabemos lo que pasó, y desde luego Lee Bang Won era mucho más expeditivo que el otro para eliminar los obstáculos de su camino. Con eso de “eliminar obstáculos” quiero decir que los mataba y listo lo que, como he dicho antes, no sé si estaba tan mal visto antes como ahora o la diferencia entre Lee Bang Won y el resto era simplemente la cantidad de gente que a él le parecía un obstáculo. Sin embargo, los guionistas nos dejan ver que, salvo en las formas, tanto Sambong como Lee Bang Won eran muy pragmáticos y cuando alguien les estorbaba lo quitaban de en medio y aquí paz y después gloria. Lo que sí es cierto es que Sambong, por lo menos, los juzgaba y creaba la apariencia de una legalidad que era, en ocasiones, de legitimidad dudosa.

Por las mismas, aunque Lee Bang Won-Taejong ha pasado a la historia como un ambicioso de tomo y lomo, hambriento de poder, los guionistas nos repiten una y otra vez, no solo la batalla interna de Lee Bang Won contra su naturaleza, sino que esa ambición no distaba mucho de la que tenían los de alrededor, sólo que él era más inteligente, arrojado y obsesivo. En el caso de Sambong, cuyas ideas políticas eran irreprochables y muy avanzadas para la época, nos enseñan que acaparaba el poder que daba gusto y que eso de los contrapesos y controles no se le aplicaban a él. Supuestamente él decía que esa era una situación temporal y que dejaría el poder absoluto cuando la situación se estabilizara, pero está por ver si, pasado el tiempo, eso hubiera ocurrido de verdad y él se hubiera apeado del burro o se hubiera convertido en un tirano. Los españoles sabemos de primera mano que, supuestamente, uno de los motivos de la Guerra Civil española era restaurar la monarquía, pero cuando Franco se vio en el poder, dejó el tema del rey para más tarde…40 años más tarde, y sólo porque se murió.

Nos presentan a Sambong como un visionario, que lo era, pero en ese aspecto negativo nos dejan entrever que aspiraba a un mundo perfecto perfecto, único momento en el que creo que Mooyeong tiene razón al intentar convencerle de que eso no es posible porque la naturaleza humana es como es. No sé si esa era la intención de los guionistas, nos muestran que Sambong estaba demasiado preocupado por “la gente” en general y demasiado poco por la gente una por una, y eso me recuerda un artículo que leí hace poco en el que citaban a Isaiah Berlin sobre los hombres como él.

Hay hombres que matan y mutilan con la conciencia tranquila bajo la influencia de las palabras y los escritos de algunos que pretenden saber con certeza que la perfección se puede alcanzar… Si uno está sinceramente convencido de que todos los problemas de la Humanidad tienen solución, puede concebir una sociedad ideal que puede alcanzarse si se hace todo lo que necesario. En tal caso, ese y sus seguidores están obligados a creer que no hay precio demasiado alto para abrir las puertas de semejante paraíso. Solo el estúpido y el malevolente se resistiría a aceptar esas simples verdades que se le ponen por delante. Los que se resistan al paraiso deben ser persuadidos; si no pueden ser persuadidos, deben aprobarse leyes para reprimirlos; y si eso no funciona, entonces hay que usar la coacción y, si es necesario, la violencia será imprescindible y, en su caso, el terror, las matanzas. Lenin creía tal cosa después de leer El Capital y predicó, coherentemente que si una sociedad virtuosa, libre, feliz, pacíficay justa podía crearse a través de los medios que proponía, entonces, el fin justificaba cualquier método que fuera necesario utilizar, en último extremo, cualquier medio estaba justificado…

Este drama no es maniqueo y se admite que los dos bandos tenían motivos igualmente válidos para ellos y aunque hacia el final de la historia se pongan, curiosamente, en el lugar de Lee Bang Won, con sus cuitas, dudas y la culpa que le plantean esa pasión por el poder que lo devora, no demonizan al contrario (ni a él mismo) y los dos reconocen la decencia, la honestidad y la sinceridad en los motivos de los otros, aunque las ideas no se compartan. De ahí esa escena final en la que se les ve a todos en la alegría compartida de haber ganado un objetivo común antes de que la vida llevara a cada uno por otro camino.

REPARTO

Yoo Ah In como Lee Bang Won (Después Rey Taejong)
Nam Da Reum como Lee Bang Woon (niño)
Shin Se Kyung como Boon Yi
Lee Re como Boon Yi (niña)
Yoon Yoo Sun como Boon Yi (mayor)
Kim Myung Min como Jung Do Jun/Sambong
Chun Ho Jin como Lee Sung Gye (Después Rey Taejo)
Byun Yo Han como Lee Bang Ji /Ddang Sa (Después guardaespaldas de Jung Do Jun)
Yoon Chan Young como Lee Bang Ji /Ddang Sae (niño)
Yoon Kyun Sang como Moo Hyul (Después guardaespaldas de Taejong)
Baek Seung Hwan como Moo Hyul (niño)

Casa de Lee en Gaegyeong

Park Hae Soo como Lee Ji Ran
Seo Dong Won como Lee Bang Gwa (Después Rey Jeongjong)
Lee Seung Hyo como Lee Bang Woo (Después Príncipe Jinan)
Kim Hee Jung como Lady Kang (Después Reina Sindeon)
Gong Seung Yeon como Min Da Kyung (Después Reina Wongyeong)
Min Sung Wook como Jo Young Gyoo (Guardaespaldas)
Seo Yi Sook como Myo Sang (Abuela de Moo Hyul)
Lee Joon Hyuk como maestro Hong Dae Hong

Políticos de Goryeo

Kim Eui Sung como Jung Mong Joo/Poeun
Choi Jong Won como Lee In Gyum
Jun Noh Min como Hong In Bang
Park Hyuk Kwon como Guerrero Kil Tae Mi
Jun Gook Hwan como Choi Young
Choi Jong Hwan como Jo Min Soo
Kim Jong Soo como Yi Saek/Mogeun
Yoon Seo Hyun como Woo Hak Joo
Jung Moon Sung como Han Goo Young
Kim Ha Kyun como Baek Yoon

Otros

Jung Yoo Mi como Yeon Hee
Park Shi Eun (박시은) como Yeon Hee (niña)
Lee Ji Hoon como Heo Gang
Jin Sun Kyu as Nam Eun
Lee Cho Hee como Gab Boon (Cantante)
Kwak Ji Hye como Gab-boon (niña)
Yoon Son Ha como Cho Young
Han Sang Jin como monje Jukryong
Jo Hee Bong como Ha Ryun
Lee Myung Haeng como Jo Joon
Han Ye Ri Joon Rang (Sa Kwang)
Cha Yong Hak (차용학) como Yi Sook Beon (Guardaespaldas de Ha Ryun)
Jo Young Jin como Min Je
Park Hyuk Kwon como Gil Sun Mi (Hermano gemelo de Gil Tae Mi)
Lee Hyun Bae (이현배) como Rey Woo
Seo Hyun Chul como Jang Sam Bong/Zhang Sanfeng
Ahn Suk Hwan como Maestro Yooksan
Park Sung Hoon como Gil Yoo (Hijo de Gil Tae Mi)
Heo Joon Seok como Dae Geun (Sirviente de Hong In Bang)
Baek Jin Hee
Jung Byeong Ok (정병옥)
Lee Sang Hoon
Jo Hyun Shik como Mendigo
Kim Hak Sun como mayordomo de Gil Tae Mi
Jun Sung Woo como Erudito
Park Yoo Na
Joo Young Ho como Lee Kwang

Apariciones especiales

Seo Jun Young como Kang Chan Seong
Ahn Kil Kang como Jo So Saeng
Kim Seung Wook como Heo Jo
Jung Doo Hong (정두홍) como Hong Ryun
Jung Suk Yong como transeúnte
Lee Soon Jae como Yi Ja Chun

Comentarios

  1. Es el primer drama de 50 capítulos que veo y lo disfruté de principio a fin. Todo estuvo bien cuidado. La historia, los personajes, actuaciones, las peleas a espada, fotografía, música instrumental y OST. Algo que me gustó mucho fue que los personajes femeninos no eran los típicos floreros. Eran líderes, espías, espadachines y ambiciosas. E independientemente nos gustaran las acciones o no de los personajes, podíamos entenderlos porque siempre supimos sus motivaciones.
    De los pocos dramas que he terminado este año, SFD es mi favorito. Y el que me hizo recuperar la fe en los dramas históricos, luego de haber abandonado varios al hilo.

    Una de mis canciones favoritas:
    :https://www.youtube.com/watch?v=KmasA7N2BAc

  2. La otra es ésta.
    https://www.youtube.com/watch?v=kRQdYMeuPSQ

    Este drama si estuvo lleno de emociones!! Olvidé mencionar que Yoo Ah In estuvo tan exquisito que no puede sentir nada malo por él. Me encanta que haya interpretado personajes tan maravillosos y opuestos como el de Secret Love Affair y el de Six Flying Dragons.

    • Maggie Bee dice:

      Es que es un buen actor. A mi me encantó volverlo a ver con Se Kyung, Tiene madera el chaval. ¿cuándo se va pa la mili?

      • Isabela dice:

        No debe pasar del año próximo. Si no estoy mal va para la policía. Si es así no hay que ser pitonisa para saber que se ganará algunos comentarios negativos.

        Tengo pendiente dos de sus películas: The Throne y la película más taquillera de Corea en el 2015, Veteran. Por ambas obtuvo muy buenas críticas y fue premiado. Con Six Flying Dragons fue igual. Este año hay una premiación, no recuerdo nombre, ni fecha, en la que él está nominado a mejor actor en categoría drama por los dragones y en cine por Veteran. Se puede ir a la mili tranquilo.

  3. Creo que Yoo Ah In era el actor indicado para representar a Taejong, tan controvertido en la Historia, porque le dotaba de una profundidad que hacía que el personaje no fuera una pura ambición. Eso es lo que he dicho arriba que me ha gustado más del guión, que han cogido personajes históricos y han hecho un análisis de su personalidad, en vez de juzgarlos por los que hicieron.

    A mí el final me dio una pena terrible. De hecho, se lo conté a mi profe (ya os conté que estaba intentando que ella lo viera también) y acabé llorando. La pobre me miraba como a un marciano.

    De las chicas, un personaje que me encanta es el de la amante del rey. No he hablado de ella arriba porque es un spoiler gigante. Bong Yi, como personaje, también me gusta, pero la actriz no. Esa chica me gusta más en dramas ligeros, porque es desenvuelta, pero cuando el papel pide más, es un poco limitada.

    • Yo no la he visto porque me espoileé el final…

      • Maggie Bee dice:

        jejejejejeje Zau ¡ay! spoilearse el final de una histórica fidedigna…

        • Es que…. no he podido evitarlo… tenía que hacerlo… por eso veo tan pocas históricas fieles…me compensa el Ministerio del Tiempo 😉
          Pero leeros a vosotras es como si la hubiese visto, muchas gracias.

    • Isabela dice:

      Los últimos dos capítulos los pasé con los ojos inundados de lágrimas.
      SPOILER ————————— > Sabía que la muerte de dos de los dragones sería inevitable, pero como quiera me dolían. Además creía que Lee Ban Ji y Moo Hyul tendrían un enfrentamiento a muerte. Para mi era algo seguro, pero no estaba preparada para ver a Ban Ji morir a manos de Moo Hyul. Que bueno que eso no ocurrió.

      • A mí esa escena en la que él le dice que está bien, pero solo, y ella le contesta que vive ocupada pero solitaria, y él la mira y le dice más o menos que se alegra de no ser el único que sufre su ausencia me dejó triste para varias horas.

  4. Vengo un poco tarde a comentar, pero recién hace 5 días me terminé SFD y me pasó lo mismo que a ustedes, sigo en la agonía de como cuando uno termina de leer un buen libro.
    Me encantó verla, la disfruté mucho, sobre todo la actuación y profundidad de Yoo Ah In (estoy buscando en internet sus dos películas The Throne/Sado y Veteran por los cuales vi que había sido ganador indiscutible.
    A mi no me molestó tanto el tiempo dedicado a los conflictos políticos, y también entendí el conflicto de Sambong y Poeun, y es que este último sostenía la importancia de la lealtad al rey y de no realizar un golpe de estado. Me encantó ver los versos célebres entre Bang Won y Poeun en la escena sobre el puente.
    Lloré en varias escenas, no creo poder mencionarlas todas. La que más me mató fue el episodio 32 y la “despedida” de Bang Won a su inocencia, a su amor para dejar libre accionar a la ambición. Me gusta que pongan a Taejong, aunque no deja de ser despiadado, como comprende cual es su rol para lograr la meta del sueño de todos y de quien debía dejar de ser para lograr su propio sueño, su sacrificio.
    MartaH tiene razón, tanto los personajes ficticios y reales están bien concebidos y desarrollados.
    La actriz Shin Se Kyung (Bon Yi) me tenía aburrida de verla siempre con lágrimas en los ojos incluso en escena que no lo requerían, sobre todo entendiendo la fortaleza de cáracter del personaje. Es cierto, no logra sostener el peso de la actuación intensa de Yoo Ah In.
    Después de ver esta serie quise relajarme y me puse a ver Fashion King (2012) porque justo actuaba Yoo Ah In y Shin Se Kyung juntos, a modo de consuelo por SFD, y como sus primeros episodios eran medio comedia….. pfffff jajajajajajajaa Prefiero no comentar la serie por si no la han visto, no les haré Spoiler. Aqui veo la actuación de Yoo Ah In empezando a coger peso, un poco caricaturesco al comienzo. Shin Se Kyung…. pfffff si ya no convence en SFD, imagínense más joven en su carrera… no la soporté. Pero me encantó el final de esta serie a pesar que a varios no. Es que no había otra manera de romper el círculo.
    Ahora veré Tree with deep roots. Espero disfrutarla.
    PD* MartaH me encantó tu comentario y analisis sobre la serie. Al menos pudiste comentarla, yo no tengo conocidos aqui en Chile que disfruten de las series coreanas. Cada vez que lo menciono, me ven con cara… “¿en serio?” Hay un prejuicio, imagino por series como “Boys over(before) Flowers”.
    ¿Viste Descendant Of The Sun? ¿Que te pareció? También la disfruté mucho.

    • Que gusto leerte. Cuando terminé el drama me sentí exactamente como tú. Hasta me tomó tiempo recuperarme. Jajaja Todavía todo lo que encuentro sobre él me emociona.
      Vi Veteran y Sado. Sado la vi con subtítulos en inglés porque no la he encontrado con subtítulos en español. En ambas Yoo Ah In estuvo acompañado de muy buenos actores y estuvo a la altura. Me encanta como actua y que interprete diferentes personajes! Otra de sus películas recientes es Like for Likes. Que está bien para pasar el rato.

    • A mí sí me gustó Descendants, pero no me encantó. A diferencia de este drama, Descendants es una historia que olvidas al segundo y medio de haberla terminado. Sólo se te queda en la retina lo buenísimos que están los chicos, que según en el momento en que te agarre, está muy bien. Cuando pienso en la escena del rappel desde el helicóptero me vuelvo a entusiasmar.

      No te preocupes por lo de la cara rara por que el hecho de ver dramas coreanos. Aquí ponen la misma cara, aunque sin ningún prejuicio porque en España no ponen series coreanas y nadie sabe de qué estoy hablando.

      Para ser sincera, yo también tenía prejuicios. Nos recomendaron los dramas coreanos cuando yo escribía artículos de telenovelas en Todotnv.com con mi amiga Diana. Ella me dijo que por qué no veíamos uno y le comentamos y le dije que no, que menudo rollo. Luego ella insistió tanto que vi en Youtube Sonata de Invierno. Me la vi entera en un fin de semana y se me quedó el trasero plano. Menudo atracón…y hasta hoy, 7 años después.

      • Hola MartaH
        Gracias por responderme 😀
        Te confieso que tu post sobre la serie la re-postee en mi facebook. Obvio, no como mía.
        Bueno, yo comencé este furor desde… mmm … ¿marzo? ¿abril? de este año y no he parado. Estoy suscrita en DramaFever y ahí veo las series. Lo único que por derecho de autor, no pueden desbloquear las películas para Latinoamérica.. snif.
        Lo simpático es que estoy casada con un hombre que si bien nació en Corea del Sur, fue adoptado y criado en Francia. Es mi “publicidad” engañosa jajajaja, asiático por fuera pero nada de hangul, ni Taekwondo, ni nada de nada jajajaja. Al menos me consuelo con sus lindos ojos rasgados jajajajaja.
        Descendants la vi mucho antes de SFD, y hasta ese momento era la que más me gustaba, sobre todo por las actuaciones de sus protagonistas y el guión… aunque yo lo hubiera dejado muerto jajajajaaja (Dato curioso, Yoo Ah In hace un cameo en esa serie, no lo conocía en ese entonces: https://www.youtube.com/watch?v=J1X1bEjRHK4 ).
        Porque me gustó la actuación de Song Joong Ki, quise ver otras series y llegué a Sungkyunkwan Scandal, y ahí estaba Yoo Ah In. La dupla de ambos con su bromance me hacían la serie, pues a la verdad que es más o menos. Esto de poner mujeres que se hacen pasar por hombres con esas caras y gestos de chicas pfff … La única que realmente lo logra es Yoon Eun Hye en Coffee Prince.
        Después como quise involucrar a mi marido con sus “raíces” y mi adicción a las series, le dije que por qué no veíamos una juntos que no fuera tan romance… y ahí puse SFD. Obviamente mi marido no pasó de los dos densos primeros episodios, pero como yo había leído de esa época, quería seguir… y que bien hice. Hasta el día de hoy sigue siendo mi favorita. No logro sustituirla aún.
        En Chile quienes ven estas series son los que en los años 2009 estaban metidos en esa moda de “Pokemones” como se les decía aquí. Que ven grupos de Kpop, etc. Bueno, fíjate que no viene nadie aquí ni tan siquiera a concierto. He visto que a Perú sí, y en Mexico van bastantes. Pero a mi como que no engancho con el Kpop. Me banco a So Ji Sub porque es más contemporáneo de edad conmigo y está como él quiere, estupendo jajajaja, colirio para mis ojos.
        Buscaré Sonata de Invierno para verla. Yo confireso que entré con esto por Boys over Flower… sí, lo dije, lo admito jajajaajaja fui Minoz por un tiempo jajajaaja

        Vaya, como que encontré tribuna para mi fanatismo y ahora no me callo… lo siento jajajajaja

        • Sonata de invierno me gustó en su día, pero la historia se ha quedado un poco anticuada, la verdad. Eso sí, la fotografía es preciosa.

          Yo también soy fanática de Yoo Ah In. ¿Has visto Secret Love Affair? En esa está maravilloso. Ese drama sí que es bueno.

          • Secret Love Affair aún no. La tengo seleccionada en la lista de espera. Cuando me gusta un actor suelo ver todas sus series y cuando las consigo, sus films. Estaba entre esa y Fashion King y me fui por esta última pensando que era comedia.
            Si veo Secret Affair creo que me va a dar algo, huiré a Corea del Sur a ver si me encuentro con un chico con fiebre de Noona Love jajajajaja (De preferencia Yoo Ah In jajaja). Dicen que esta serie se realizó en un período donde una canción se hizo popular en Corea, que trataba de un chico enamorado de una mujer mayor. Y como que la idea estuvo de moda y apareció esta serie.
            Imagino que Sonata de Invierno debe estar pasadita. Lo mismo debe ser como con la de la serie “I’m Sorry, I Love You” (2004) con So Ji Sub de protagonista. No me la pude, adelanté episodios, salté otros…. era eterna.

        • Ya he comentado mucho, pero es que al encontrar un post de Six Flying y Yoo Ah In me siento en la obligación de comentar. 🙂 Pienso que entre sus contemporáneos Yoo Ah In y Joo Won son los mejores. Son los que se arriesgan con diferentes personajes y son excelentes actores. Solo que YAI lo supera en que sabe escoger mejor sus dramas y películas. Vi Veteran y me encantó verlo de un malo tan odioso. Tambien vi The Throne, más abajo dejé un comentario, y me falta Like for Likes.

          @Nanette tienes que ver Secret Love Affair. Con ese drama me hice fan de Yoo Ah In.
          Te cuento que gracias a este mundo de dramas conozco a varias chicas chilenas de diferentes edades. Todas apasionadas por los dramas, chicos guapos, comida y películas coreanas. A algunas le gusta el kpop a otras no tanto. Por ellas me enteré que a Chile han ido grupos de kpop. Entre ellos, el único grupo que me gusta, JYJ. Lo que parece es que ahora prefieren a México, pero Chile fue de los primeros países visitados por grupos de kpop.

          • Hola Migdalia 🙂
            Estoy en eso, estoy viendo Secret Love Affair y ya me estremecí con el primer beso…. ¿Cómo me hacen esto chicas? jajajjaja Muero por esos labios.

            Con respetcto a las Kpop band. Sí, tienes razón, Ha venido: B1A4, Super Junior, Infinite Effect, NU’EST, BTS.
            En el 2012 vino JYJ, era esa la única que sabía porque fue la primera banda Kpop por estos lares y ese día pasé por fuera con mi marido y mi hijo. Las chicas empezaron a decirle cosas en coreano a mi esposo, pero como este no habla ni J. Ahora me doy cuenta que eran cosas como “Oppa, Annyeong Haseyo” jajajaja

  5. Oh chicas, acabo de terminar de ver The Throne….. aún lloro… Conocía la historia pero está bellamente contada. Yoo Ah In ….. wow, maravilloso. Song Kang‑ho (el rey) también, se me partió el alma cuando acariciaba el cadáver. La música hermosa. Y como bonus track, mi hermoso So Ji Sub haciendo un emotivo cameo.

    • Estoy de acuerdo contigo. También sabía de que iba la historia, pero eso no desmerece en nada la película. Es una película de 10. La historia muy bien contada y las actuaciones fabulosas. Me encantó ver a Yoo Ah In en este papel. Y más aun que estuviera junto a Song Kang Ho, un actor de excelencia, y uno de los mejores de toda Corea del Sur.

  6. Nunca antes había visto un drama de 50 capítulos. Me aventuré con este por la promoción y por Yoo Ah In, otra fan aquí. Fue una decisión acertadísima. Amé el drama de principio a fin. Me hizo vivir muchas emociones y Yoo Ah In estuvo exquisito en su personaje. Para que tengan una idea de todo lo que me gustó, en los capítulos finales lloraba por la historia y porque terminaba. Cuando terminó me sentí huérfana por un tiempo. Y todavía veo cortos de algunas escenas. De los que han terminado en el 2016, Six Flying Dragons es mi favorito.

Tu comentario