SKY Castle – Jtbc – 2018-2019

Sinopsis
En unos departamentos en los suburbios de Seúl, viven profesionales de prestigio y con trabajos igualmente prestigiosos. Las madres ‘Abejas’ desean tener a sus hijos en las mejores universidades. ¿Pueden hacer princesas a sus hijos?

“SKY Castle” sigue la vida de 4 mujeres que viven en el elegante SKY Castle. Intentan que sus esposos sean más exitosos y crían a sus hijos como príncipes y princesas.

Han Seo Jin (Yum Jung Ah) está casada con el cirujano ortopédico Kang Joon Sang (Jung Joon Ho). Tienen dos hijas. Han Seo Jin parece tener una vida perfecta, pero ella tiene un secreto.

Lee Soo Im (Lee Tae Ran) es una escritora de libros para niños. Ella tiene un profundo afecto y consideración por las personas. Lee Soo Im está casada con el neurocirujano Hwang Chi Young (Choi Won Young). Ellos tienen un hijo.

No Seung Hye (Yoon Se Ah) está casada con el profesor de la escuela de derecho Cha Min Hyuk (Kim Byung Chul). Su esposo habla de justicia y felicidad, pero esconde un lado diferente, con tener egoísmo extremo. Ellos tienen tres hijos.

Jin Jin Hee (Oh Na Ra) proviene de una familia rica. Su padre posee edificios. Jin Jin Hee admira a Han Seo Jin y trata de copiar lo que ella hace. Al igual que Han Seo-Jin, Jin Jin Hee está casada con un cirujano ortopédico, Woo Yang Woo (Jo Jae Yoon). Ellos tienen un hijo.

Maggie dice

El día que en que nació Kim Hye-na los dioses andaban con los cables cruzados. Y solo porque el de la inteligencia encontrábase coqueteando con la de la belleza, no se dio por aludido, pudo la chavalita nacer más lista que el hambre. Es lista y no le pasa media tontería a nadie, así sean las madres de sus compañeros. Tiene criterio y principios férreos, por lo cual ni es muy querida dentro del drama, ni tampoco lo es del grueso de tele videntes quienes la tildan de grosera; única razón por la cual yo hago esta reseña desde su punto de vista.

Hye-na logró destacar académicamente, a tal punto que a pesar de ser más pobre que rata de sacristía –y teniendo que atender a su madre enferma; tuvo el mérito suficiente para estudiar en el prestigioso colegio “Shinwa” de donde sale el grueso de universitarios del SKY; por sí misma y sin ayuda de ninguna academia. SKY, valga la pena aclararlo es el acrónimo de las universidades Seoul, Korean y Yonsei –y quien logre entrar en alguna de ellas tiene el “sky” agarrado con las manos…Entiendo que se precian de ser el Ivy league de por allí. Que graduarse allí te garantiza a posteriori una red de apoyo y ayuda infinita. La pátina que recubre al tener su orla, abarca a toda la familia del graduado.

La generación de Kim Hye-na ya está en el segundo ciclo de secundaria, y la carrera (para asegurarse el sitio y colmar de prestigio a toda la familia) se intensifica. Pero ella está a su bola, da clases particulares a sus compañeros de clase, y en un momento dado, en el que se ve acosada por el retraso en el pago del hospital, le hace el examen a uno de los chicos que enseña y cobra por ello miles de dólares. Todo soterrado porque; primero, es ilegal dar clases particulares en Corea, entiendo que estos profesores tienen que estar legalmente acreditados. Y obviamente, porque la mamá del lumbreras no le interesa que sea ‘vox populi’ que la nota de su crío no es suya en realidad.

Ajeno al mundo de Hye-na; hay otro que vive y respira en pos de conseguir tan ansiada entrada en alguno de aquellos tres templos de sabiduría. Son los residentes del SKY Castle, una urbanización a lo centro europeo muy Transilvania, con ciertos dejes moriscos, tal vez. Bueno. Una mezcla rara muy alejada de lo coreano. Porque lo verdaderamente coreano radica íntegramente en la psique de sus habitantes. Cuyas cabezas de familia son ex alumnos SKY y hoy ostentan cargos importantes en el mundo hospitalario y en el mundo de las leyes. Que pese a tener sueldos holgados, viven gratis en dicha urbanización. Prebendas que tiene el tener un diploma de estas tres universidades. En esta serie queda patente el clientelismo acérrimo que impera por allí…Si alguno tuvo la suerte de estar en la misma universidad que el actual Ministro de la cartera que sea, y el Director de su empresa tiene ganas de conocerlo; vaya si no lo aprovechan para escalar puestos codiciados.

Park Young-jae, bachiller, logra plaza para estudiar medicina –a juzgar por como reacciona todo el vecindario, lograr esa plaza es casi que milagroso. Y todos en el castillo quieren saber que fue lo que hizo, cual es su portafolio. Estos críos no tienen currículo, tienen portafolio. Tienen los medios para contratar unos “entrenadores académicos” (Qué cuestan un ojo de la cara; o directamente un amplio apartamento en la milla de oro de Seúl)

Un inciso que viene a cuento: En esta serie tocan un tema que siempre me llamó la atención –Las mujeres en la sociedad coreana van a la universidad y pueden llegar a ostentar doctorados en la carrera que escojan, para soltarlas como a una patata caliente en el momento que son madres; porque su única meta y el motor de su existencia es entrenar a sus hijos para entrar en la élite de las universidades. Entonces estas mujeres entran en una vorágine canalla en la cual pierden la cordura y la moral y son capaces de lo que sea por lograr su objetivo. Hete aquí la semilla de esta “comedia negra” que de comedia tuvo más bien poco. Hay un momento en el que una de ellas, la más cuerda y la que más mira por el bienestar de sus hijos Noh Seung Hye recapacita y dice “¡Pero si yo tengo un doctorado, qué carajo hago aguantando las ínfulas de mi marido y su pirámide!”…Si, su marido está obsesionado con estar en la cúspide de la pirámide.

Siguiendo con el cuento del bachiller con pase a medicina: Lee Myung Joo, pletórica por el logro de haber metido a su hijo en la facultad de medicina, les da la clave a dos ansiosas madres Han Seo-jin y Noh Seung-hye. El éxito viene asistiendo a una “subasta” de “entrenadores académicos” que lleva a cabo la banca privada para sus clientes VVIP una vez al año. Han Seo-jin consigue contratar a la misma persona que llevó las riendas de Young-jae, Kim Joo-young. El marido de Noh Seung-hye se queda muy disconforme con el fracaso de su mujer.

Valga la pena recalcar que tanto Han Seo-jin como el marido de Noh Seung-hye están cortados con la misma tijera. Quiero decir, los dos son de clase humilde que escalaron posiciones hasta llegar a donde están hoy. Así que el mismo ímpetu los impulsa. Cuando su mujer “vuelve a perder” contra Han Seo-jin, este se remanga y empieza a “entrenar” él mismo a sus hijos. Él ya tiene una hija estudiando en Harvard, y quiere que sus gemelos sean igual de éxitosos, pues “el único sitio digno es la cúspide de la pirámide”.

Lo que se suponía era miel sobre hojuelas para los Park, con su hijo a punto de entrar a la uni, el marido fanfarrón y generoso, cual pavo real, que recompensa a su mujer con un crucero por Europa (¡Sola! ¿Quién carajos regala un crucero para que viaje alguien sola?) —Se torna pesadilla cuando ella se suicida y padre e hijo, acongojados y llenos de culpa se marchan de la urbanización.

Para entonces Kim Joo-young entrenadora extraordinaria, ya tiene a Ye-seo, la hija de Han Seo-jin entre sus “garras” y pese a que la mamá se da cuenta que el suicidio de su amiga fue propiciado por la entrenadora, hace la vista gorda ante la ignominia y sigue adelante; porque el lograr plaza en la facultad de medicina se antepone a todo. Y para entonces Kim Joo-young ya le dijo que hay otro estudiante que tiene las mismas posibilidades que Ye-seo. Cosa que se ve como algo catastrófico (¿a la facultad de medicina no entra más de un estudiante por año?)

La casa de los Park es ocupada por…¡Exacto! La familia cuyo hijo tiene las mismas posibilidades. Otro cirujano y su mujer, con su hijo Woo-joo. Solamente que este chico no necesita de entrenador ninguno ni de clases extracurriculares para destacar. El chaval es de naturaleza inteligente. Cosa que indigna a todos los residentes del castillo (Y a mi me dio otra bofetada. La indignación colectiva porque escogen no cargar a un adolescente de clases que no necesita. Muy ridículo) La mamá de Woo-joo es escritora y desenfadada y cuando se entera de lo que aconteció en su nueva casa, se pone a investigar.

Se da cuenta que Kim Joo-young es manipuladora y que se vale de sus estudiantes para arruinar moralmente a las familias que la contratan. Es una psicópata que ya antaño arruinó sus propias posibilidades y ahora se venga de la vida a través de la gente que la contrata.

Hay una escena que se me quedó grabada en la retina, que es cuando Young-jae le dice a su profesora que no aguanta más, que su mamá le corrió de mala manera a su novia (Si, el chaval se enamoró de la sirvienta…Telenovelesco, digamos) y ella le cuenta la historia de una pareja de taberneros en el lejano Chosun. La pareja tuvo tres hijos muy inteligentes, que lograron pasar con méritos el examen público y cuando volvían de regreso al pueblo ¡catapluf! Los tres se mueren súbitamente. Así que los padres quedaron sumidos en la más grande tristeza, en vez de celebrar con todos los vecinos su buena fortuna, tuvieron que enterrar a sus tres vástagos. Indignada ella se va a ver al dios del inframundo y él le recuerda lo que pasó antaño. Esta pareja mató a tres comerciantes que se hospedaron a pasar la noche, por robarles el dinero que cargaban. Estos tres comerciantes se reencarnaron en sus hijos y los colmaron de dicha…Y en el momento que más dichosos estaban. ¡Zácate! Ahí no más le segaron la dicha. Eso es lo que ella viene haciendo sistemáticamente. Dejarlos tocar el cielo para inmediatamente tumbarlos.

Volviendo a los chicos; Ye-seo no se aguanta a Hye-na. A Hye-na le resbala. Ye-seo está enamorada de Woo-joo. A Woo-joo Ye-seo no le mueve nada. Woo-joo está enamorado de Hye-na. Hye-na lo sabe. Hay elecciones presidenciales en el curso. Hye-na y Woo-joo unen fuerzas para postularse… Llega oronda Kim Joo-young y le dice a la mamá de Ye-seo que la presidencia tiene que ser de su hija. Han Seo-jin no se corta ni un pelo y al más puro estilo mafia calabresa 1900 va y extorsiona a una chiquilla de 17 años para que le deje la vía libre a Ye-seo.

Se muere la madre de Hye-na. En medio de su dolor y su desgracia, la chica se entera no está íngrima en el mundo, que tiene un padre y que es el mismo de Ye-seo. La profesora Kim que se precia de tener un dedo en cada pastel, también hace labores de inteligencia y descubre lo mismo. Hye-na se las ingenia, sin mucha sutileza y con el ímpetu de su adolescencia, para entrar como profe de apoyo interna para su ‘hermanita’ pequeña en la casa de su padre. Cosa que logra hacer, porque la profe Kim le dice a Seo-jin que tener a su archienemiga bajo el mismo techo va a ser el aliciente que haga que Ye-seo logre la tan ansiada plaza en la universidad.

Hye-na, que pese a ser muy inteligente académicamente hablando, no deja de ser una adolescente cuyo objetivo primordial es ser reconocida por su padre y tocarle un poquito (ya de paso) las narices a su hermana Ye-seo, ya que ésta, aparte de no ser demasiado inteligente, es simple, cicatera y mala como su mamá. Hye-na descubre viviendo en la casa de los Kang, que lo que hace que los estudiantes de la profesora Kim obtengan el acceso a la universidad es que los exámenes son robados…Y como elefante en cacharrería se va directa a confrontar a la entrenadora psicópata, sin calibrar el resultado de sus acciones.

Hye-na muere sin que la reconozca su padre. Es más, él (que estaba molesto de tener a una extraña viviendo en su casa) de manera fría da la orden de que a ella no la atiendan hasta que no hayan operado al nieto de su jefe. La chiquilla exhala su último aliento diciendo “papá”…y el muerto se lo cargan a Woo-joo. Por más que tanto Ye-seo y su madre saben que fue Kim Joo-young quién la mató, y que los padres de Woo-joo suplican, ellas callan porque los exámenes finales están a espuertas.

Para mí, la historia terminó ahí. Los otros cuatro capítulos dedicados a la redención de unas personas absolutamente irredentas me parecieron excesivas, pero entiendo que para hacer sentir mejor a los telespectadores coreanos que siempre apoyaron la manera de ser y actuar de Han Seo-jin Ye-seo y Kim Joo-young les tenían que decir que todo está bien si enderezas tu camino.

Valga la pena contar que en Corea, las universidades solían tener una lista de espera, que quitaron cuando se dieron cuenta que había chavales en lista de espera asesinando a los aceptados para coger ellos la plaza en la universidad.

Una serie muy buena, con unas magníficas actuaciones, que no te deja indiferente en absoluto.

Reparto
Yum Jung Ah como Han Seo Jin
Lee Tae Ran como Lee Soo Im
Yoon Se Ah como No Seung Hye
Oh Na Ra como Jin Jin Hee
Jung Joon Ho como Kang Joon Sang (Esposo)
Kim Hye Yoon como Kang Ye Seo (Hija)
Lee Ji Won como Kang Ye Bin (Hija)
Choi Won Young como Hwang Chi Young (Esposo)
Kang Chan Hee como Hwang Woo Joo (Hijo)
Kim Byung Chul como Cha Min Hyuk
Park Yoo Na como Cha Se Ri (Hija)
Kim Dong Hee como Cha Seo Joon (Hijo)
Jo Byung Kyu como Cha Ki Joon (Hijo)
Jo Jae Yoon como Woo Yang Woo (Esposo)
Lee Yoo Jin como Woo Soo Han (Hijo)
Kim Suh Hyung como Kim Joo Young
Lee Hyun Jin como Profesor Jo
Kim Bo Ra como Kim Hye Na
Jung Ae Ri como Madam Yoon
Song Min Hyung como Choi In Ho
Kim Jung Nan como Lee Myung Joo
Yu Seong Ju como Park Soo Chang
Song Geon Hee como Park Young Jae
Lee Joo Yeon como Lee Ga Eul
Lee Yeon Soo como madre de Hye Na
Yoo Yeon como Laura Jung
Kim Chan Mi como Chan Mi (cameo episodio 3-4)
Kwon Hwa Woon como Lee Choong Sun

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