«Will it snow for Christmas» – SBS (2010)

Will it snow for Christmas

RESUMEN

Han Ji Wan (Han Ye Seul), es una mujer alegre, hija de un reconocido médico oriental que tiene una clínica en el campo. Siempre es comparada con su inteligente hermano mayor y menospreciada por su Madre. Cha Kang Jin (Go Soo) es un hombre inteligente y atractivo, que ha sido criado junto a su madre y su hermano menor en condiciones desfavorables. Cuando eran jóvenes, se enamoraron pero una triste circunstancia los obligó a separarse. Ahora siendo adultos, el destino vuelve a reunirlos y descubren que el amor que se tuvieron en el pasado todavía existe.

Resumen extraido de Wiki Drama

NUESTRO COMENTARIO

A mí me gustan los dramas-dramas más que los dramas-comedias. No me importa que los protagonistas sufran como cosacos si el final es feliz y siempre que la acumulación de desgracias no supere un determinado nivel en mi «ridiculómetro» particular (esas cosas de los transplantes de corneas y las leucemias superan el límite con creces) y mientras la actitud y comportamiento sufriente de los protagonistas sea algo que yo entienda, aunque no comparta, que me haga acompañarles en ese viaje lacrimógeno.

«Will it snow for Christmas» título que no sé a qué viene y que no tiene nada que ver con nada, es un melodrama, porque no tiene ningún argumento ni tema que no sea la vida y la circunstancias de los protagonistas. Cuando una historia es clasificada como melodrama, sobre todo si es coreana, hay un cierto riesgo de que sea un desmelene de desdichas, así que empecé a verla con cierta precaución dispuesta a tirar la toalla a la primera de cambio, pero me he encontrado con una historia bien construida y mejor explicada, con personajes que viven situaciones ciertamente rebuscadas, como no podía ser de otra manera, pero con comportamientos entendibles y explicables, no sólo por parte de los espectadores sino por ellos mismos, que saben por qué hacen las cosas sin que por eso quiera decir que sus comportamientos sean racionales, porque las emociones raramente lo son, lo que quiero decir que actúan de una manera consistente con las emociones que los guían o impulsan. Este drama me ha gustado más de lo que creía y por una vez y sin que sirva de precedente, creo que debería haber durado al menos un capítulo más.

A eso se junta que está protagonizada por un actor Go Soo, al que sólo conocía por «Green Rose» un drama que he empezado al menos dos veces pero que me pone muy nerviosa y nunca acabo, y en una película malísima en la que hacía de bombero traumatizado. Me ha gustado Go Soo, en sus dos vertientes, en lo guapo que es y lo bien que lo hace (ya habrán notado que no confundo mis prioridades :-)). Esto de los actores coreanos guapos y buenos actores parece un filón inagotable. Cuando menos me lo espero surge otro de debajo de una seta.

La historia está dividida en 5 fases temporales.

1.- La familia de Cha Kang Jin, un chico adolescente (representado por Kim Soo Hyun con un corte de pelo a la taza pero tan guapo como siempre) se traslada a vivir a un pueblo que parece el pueblo original de su madre Cha Chun Hee por un problema que ha tenido Kang Jin al meterse en una pelea que ha originado que le expulsen del colegio.

Cha Chun Hee es una mujer escandalosa, simpática pero inmadura e infantil, egoísta como los niños, un poco irresponsable, como los niños, e impulsiva. Se ganaba la vida regentando un bar y ella misma es hija de una camarera, algo que en el mundo coreano tiene un componente un poco vergonzoso, teniendo en cuenta, además, que Chun Hee viste de manera chillona, coquetea con los hombres con un aegyo exagerado y bebe más de lo que beben las mujeres «decentes». Ahora en vez de un bar tiene una casa de té, un poco menos vergonzosa por la mercancía, pero ella se comporta con el mismo estilo.Tiene dos hijos, Cha Kang Jin y Cha Boo San, cada uno de un padre diferente que los ha dejado tirados por el camino, lo que nos da pistas del tipo de vida que lleva y ha llevado esa familia.

Cha Kang Jin, a pesar de los antecedentes y de una violencia que parece no poder reprimir, producto de la frustración que le produce su madre (y de la adolescencia misma, supongo), no es un gamberro, sino un chaval superdotado y un genio en los estudios (y además es Kim Soo Hyun, así que no sé si hace falta que añada que es guapo). El mismo día de su llegada conoce a Han Ji Wan, una niña de 15 años generosa, buenísima y fantasiosa que no para de meterse en un lío tras otro. Por una serie de circunstancias que no vienen al caso, Han Ji Wan empieza a perseguir a Cha Kang Jin, que no le presta excesiva atención, lo que le permite a ella ver que las cosas no son lo que parecen y que el chico guapo y listo que todos ven no es ya que no sea un chico que lo tiene todo, sino que lo pasa bastante peor de lo que parece.

El asunto se complica porque Han Ji Wan es hija de un famoso médico de medicina oriental de esa ciudad, Han Joon Soo, que fue el primer amor de Cha Chun Hee, la madre de Kang Jin, y no sólo fue su primer amor, sino que cuando la dejó ella se quedó tan colgada (y sigue estando colgada) que eso fue el comienzo del camino de desprecio por sí misma que la ha traído hasta aquí. Han Joon Soo se casó con la mejor amiga de Chun Hee, una chica rica cuyos padres eran los dueños de la clínica que ahora regenta su marido. Además de Ji Wan, el matrimonio tiene un hijo, Ji Young (Song Joong Ki en un papelito monísimo, qué monada de crío, por dios). En esa familia, Ji Young es el hijo perfecto, ojo derecho de la madre, que pasa de su hija que da gusto, como si no la viera.

De tanto seguirle, Ji Wan se enamora de Kang Jin, pero por uno de los líos en los que ella se mete, Kang Jin acaba perdiendo un colgante importantísimo para él, que se le cae al río. El hermano perfecto Ji Young intenta ayudar a Ji Wan a encontrarlo y se ahoga. Viéndola tan triste, Kang Jin, también enamorado de Ji Wan se le declara, pero ella, llena de culpa, le desprecia de mala manera. En el funeral del hermano, la madre de Ji Wan dice una de esas cosas horribles que los padres no deberían decir nunca, que prefería que se hubiera muerto ella. Resultado final, Ji Wan, con 15 años, coge el petate y se va de su casa.

2.- 8 años después, Kang Jin, ya Go Soo, es un arquitecto brillante que ha estudiado en los EEUU y trabaja en una compañía importantísima en Seúl. Tiene éxito y liga como quiere, pero cuando las mujeres se ponen pesaditas las lleva a ver a su madre, con lo que consiguen que las chicas salgan despavoridas. Sin embargo, la relación actual de Kang Jin con su madre es buenísima, sin que por eso él se engañe ni lo más mínimo sobre lo que tiene ahí. Parece que el padre es él y, de hecho, no llama a su madre madre, sino que la llama Madame Cha.

Un día Kang Jin asiste a la fiesta de compromiso de un compañero de trabajo, fiesta a la que el novio no se presenta, y la novia es Ji Wan, a la que Kang Jin no ha olvidado. En los 8 años que han pasado, Ji Wan ha salido adelante trabajando en una cafetería, donde también vive porque la dueña es buenísima y ella no tiene dónde caerse muerta. Además de trabajar de camarera, estudia medicina oriental porque se lo prometió a su hermano, y anda todo el tiempo de un sitio para otro corriendo y muerta de sueño.

Cha Kang Jin reconoce inmediatamente a Ji Wan y ella no sabe no contesta. Las chicas de Dramabeans opinan que no, que no le reconoce hasta más tarde, pero yo opino que sí le reconoce pero no quiere reconocerle porque no quiere enfrentarse a todos los recuerdos que eso le trae y porque si le reconoce y piensa en lo que sentía por él y por qué, es muy probable que le vuelva a gustar. Como él no para de estar alrededor, al final a Ji Wan no le queda más remedio que admitir que Kang Jin es «su» Kang Jin, y es más, que es «su» Kang Jin en todos los sentidos, y que le sigue queriendo. Pero el problema está en que, aunque le quiera, todavía no es capaz de aceptar que, de alguna manera, ha «pagado» su posible felicidad actual con la vida de su hermano, como si hubiera hecho un trueque, por lo que acaba poniéndose enferma del stress.

Kang Jin, que no tenía ni idea de qué es lo que había ocurrido en el pasado, cómo había muerto el hermano, la relación de la muerte con el rescate de su colgante y la razón de la huída de Ji Wan, se entera y viendo que Ji Wan no parece digerir el hecho de quererle, rompe con ella haciéndole ver como que no la quiere.

3.- Un año después, Kang Jin y Ji Wan se vuelven a encontrar. Para ayudar al antiguo novio de Ji Wan (y a ella, de paso), Kang Jin toma la decisión de denunciar a su empresa por sobornar a los políticos para que les adjudiquen a ellos los contratos de obra, lo que perjudica a todos los arquitectos que intentan licitar contra ellos. Con esa decisión, Kang Jin no sólo es despedido sino que se convierte en un apestado del sector. En justa correspondencia al favor, el antiguo novio de Ji Wan (ese actor tan favorito nuestro Song Jong Ho – Answer to 1994, The Princess’ Man, Fugitive of Joseon…- ese que querríamos ver protagonizando algo alguna vez) le cuenta a Ji Wan que Kang Jin siempre ha estado enamorado de ella, así que ella va buscarle y los dos admiten que se aman y se las prometen tan felices.

Pero durante estos años, Chun Hee ha estado provocando al padre de Ji Wan, Joon Soo, que la evade sin dejar de sentirse atraído por ella, en un tira y afloja agotador para todos, incluida la esposa de Joon Soo, que se da cuenta de todo. Cuando Joon Soo descubre que se está muriendo y le queda poco tiempo, se desespera, porque verdaderamente nunca ha dejado de querer a Chun Hee.

Justo cuando Kang Jin y Ji Wan hacen planes para estar juntos, Joon Soo le propone a Chun Hee irse del pueblo y pasar juntos lo que le quede de vida. Chun Hee le dice a su hijo que no hay nada que a ella le importe tanto como Joon Soo, que le quiere más que a sus hijos, y más que a su vida, y que lo que les pase a Ji Wan y a Kang Jin le importa un bledo así que se van juntos. Al poco rato los dos recapacitan y cuando Chun Hee se dispone a volver, Joon Soo muere.

La mujer de Joon Soo, desesperada, provoca un incendio del que Kang Jin la salva. Cuando se despierta del shock, confunde a Kang Jin con su fallecido hijo Ji Young, y en una escena emocionante, mientras Ji Wan le mira horrorizada, él acepta esa situación, entre Ji Wan y la culpa por el mal que ha provocado Chun Hee, Kang Jin elige la culpa.

4.- 3 años después, Kang Jin sigue viviendo como Ji Young y vive con la madre de Ji Wan a la que trata con verdadero amor y atención. En ese «romance» madre e hijo, la que es tratada, al menos por su madre, casi como una extraña, es Ji Wan. Ella es ahora ya una interna en el hospital en el que estudia, y vive la vida en un estado entre desesperado, frustrado y furioso. Una y otra vez se estrella contra la determinación de Kang Jin de cuidar a la madre y ser su «hermano». No para de intentar provocarle, pero no obtiene respuesta.

En estos tres años, nadie ha sabido nada de Chun Hee, y no sabemos (ni llegamos a saber) si Kang Jin y Ji Wan saben que el padre se murió. Un día aparece Chun Hee, por esas casualidades de la vida de los dramas, y cuando se entera de que Kang Jin vive como el hijo de otra, se pone furiosa, por él y por ella misma. Un día le canta las cuarenta a la madre de Ji Wan, lo que le produce un shock, pero consigue que recuerde. Sin embargo, la madre hace como que no ha recordado y sigue como si tal cosa. Kang Jin adivina, y luego confirma, que la madre ya sabe que él no es su hijo, pero se limita a esperar a que ella actúe porque, como él explica cuando todo estalla, para él es mejor seguir viviendo como Ji Young, pero cerca de Ji Wan, que si todo salta por los aires y se tiene que ir y separarse de ella.

Pero la madre no acepta, y cree que lo más conveniente es que esa relación que no les ha traído a todos más que desgracias se rompa para siempre. Le dice a Kang Jin que se vaya y a él no le queda más remedio que aceptar. La escena en la que Ji Wan y Kang Jin se despiden por última vez es de esas que te encogen el corazón.

5.- Un año después, los dos siguen viviendo, o mejor dicho sobreviviendo, como pueden, tirando del carro pero nada felices. Un día se ven, y aunque no se dirigen la palabra, vemos que ninguno de los dos ha olvidado (obviamente, porque esto es un drama). La escena en la que Kang Jin llora en el coche ese día es tristíiiiisima.

Chun Hee agarra el toro por los cuernos y va a ver a su rival, que no enemiga, y le cuenta lo desgraciado que es su hijo, y le pregunta si su hija es más feliz, por lo que la madre de Ji Wan, no sólo tiene que reconocer en su fuero interno que su hija no es feliz, sino que al fin recuerda lo bueno y sinceramente tierno que era Kang Jin con ella, así que da el primer paso y le tiende a Kang Jin la rama de olivo. Final feliz.

Como pueden comprobar por el argumento, este drama es, de verdad, un drama, una sucesión de situaciones desgraciadas con unos pocos momentos de verdadera felicidad. Sin embargo tiene la virtud de que ninguno de los personajes es malo porque sí (una virtud enorme cuando se trata de melodramas), y los espectadores pasamos de la irritación a la comprensión en un segundo.

Chun Hee es egoísta e inmadura y en algunos casos le darías una colleja, pero en otros la entiendes y la compadeces y por eso no te acaba cayendo mal. También comprendes a la madre de Ji Wan, de la que a buenas horas les digo que se llama Young Sook, porque se ha pasado la vida aguantando que Chun Hee le tocara las narices, pero también sentía culpa por haberle quitado el novio y no ha estado nunca convencida de que su marido la quisiera de verdad, porque cuando vivía con Kang Jin le miraba con verdadero amor, porque de verdad lo que habría sido mejor para todo el mundo es que esas dos familias hubieran seguido la vida cada una por un lado. Lo único que no me gusta de Young Sook es lo poco que quiere y aprecia a su hija, y cómo la trata. Creo incluso que tratan bien el tema del shock post traumático de la madre, porque en una situación normal, los recuerdos se suavizan y la tristeza y la ira se atenúan, pero cuando Young Sook recobra la memoria, es como si lo que ocurrió hubiera ocurrido el día anterior, razón por la que sigue tan dolida y furiosa como el primer día.

Por comprender, hasta comprendes a Joon Soo, el padre, porque Chun Hee le divirte y le fascina, pero en su fuero interno él sabe que ella no le conviene, no porque ella sea la hija de una camarera, sino porque Chun Hee es demasiado volátil, demasiado dramática, demasiado intensa. Joon Soo, un hombre tranquilo, sensato y un poco soso, no puede evitar esa atracción fatal por lo distinto, pero creo que sabe que si se hubiera ido con ella habría acabado agotado y hasta las narices. Sin embargo, cuando está a punto de morir, tiene la sensación de haberse perdido algo, esa luz, esos colores, y hace un último intento de recuperar el tiempo perdido.

En el caso de Kang Jin, cuyo comportamiento parece el más irracional, los guionistas cierran el círculo y se molestan en explicarnos qué es lo que hace que se comporte de esa manera que le hace la vida tan difícil. En parte, es porque Kang Jin llega a querer de verdad a Young Sook, y también es por lo que he dicho antes de que no es capaz de obligarse a sí mismo a dejar de ver a Ji Wan, aunque sea de esa manera tan poco satisfactoria. Pero además hay un elemento más que complica más los sentimientos de Kang Jin y es que, habiendo sido él un niño abandonado por su padre, y luego por una madre que le dice a la cara que ni él ni su hermano son tan importantes para ella como su primer amor, comprende de primera mano esa desolación que produce el abandono y siente una profunda lástima por Young Sook. Es verdad que, cuando Chun Hee se larga, Kang Jin ya es mayor, pero creo que por muy mayores que seamos, e incluso cuando comprendemos y aceptamos que nuestros padres tienen su propia vida, no estamos preparados para oir en voz alta que nuestra madre no nos quiere y que no somos importantes para ella. Incluso en una situación como ésta, Kang Jin sabe que él es más maduro que su madre, pero eso no hace que alguna vez no eches de menos ser tú el protegido y no el que protege.

Chun Hee le quiere muchísimo, pero es tan contradictoria, inconsistente e infantil que siempre tiene que salirse con la suya y si para eso tiene que decir lo que no siente, lo hace. Chun Hee no es nada tonta, y en realidad, en su interior, sabe qué es lo que le pasa y se conoce a sí misma, pero finge y se reviste de un personaje despreocupado que a ella le permite salir adelante y vivir consigo misma.

Y en cuanto a Ji Wan, ella es la única que en esa situación vidriosa del novio actuando como hermano actúa como actuaría cualquiera: se rebela y está cabreada como una mona, pero es que contra la estolidez de Kang Jin no puede hacer nada. En algún momento ya tiene hasta dudas de que él la siga queriendo, porque en todas las situaciones, entre hacerle feliz a ella o el deber, Kang Jin elige el deber. También es la única que, aunque es una chica buenísima y generosa, le canta las cuarenta a Chun Hee cuando reaparece y le hace ver lo furiosa que está con ella por haberle estropeado la vida. Ttambién Kang Jin le dice a Chun Hee cuatro cosas cuando se reencuentran, pero luego pasa a no decirle nada cuando ella llora y patalea diciendo que Young Sook le ha robado a su hijo, sin decirle lo que ella se habría merecido que le dijera. Creo que no se las dice por esa perra que tienen los asiáticos con el deber filial.

A mi me hubiera gustado que se hubiera explorado más ese aspecto de los sentimientos de Ji Wan en relación con Kang Jin y Young Sook, sus dudas y sus pensamientos al ser siempre ella la excluida del tandem madre-novio-hermano. También me hubiera gustado que Kang Jin, aunque me dé pena, se hubiera enfrentado al peligro de que ella, aunque fuera fingido, le hubiera hecho ver que estaba harta y dispuesta a seguir con su vida sin él. Es que a mí, como he dicho arriba, me gusta que los personajes sufran ¡qué le voy a hacer!

El final es feliz, pero un poco frio. Creo que habrían podido explicar lo mismo, que es un nuevo comienzo y que, a pesar de los pesares, Kang Jin quiere tanto a Ji Wan que incluso sabiendo lo que iba a sufrir, si le hubieran puesto en la disyuntiva de recorrer o no el mismo camino, él habría elegido volver a querer a Ji Wan, de otra manera.

LO MEJOR

Que en un argumento fantasioso encontramos personajes de carne y hueso, en parte por cómo están escritos, pero también por cómo están interpretados.

LO PEOR

La actriz Han Ye Seul no es como para tirar cohetes. No es malísima, pero creo que no está a la altura de los demás. Aún así, es tan mona que se te olvida.

Hay algunas inconsistencias y algún error que otro, como lo que he dicho antes de no saber si Ji Wan sabe o no que su padre a muerto o el hecho de que en la puerta del estudio-casa donde viven Kang Jin y la madre de Ji Wan ponga que los arquitectos se llaman Cha y Seo y la madre no se pregunte quién ese Cha del cartel, teniendo en cuenta que ella supuestamente cree que el chico se llama Han Ji Young.

En este drama es peor lo que falta que lo que le sobra. Aunque es un melodrama no llega a ser irritantemente melodramático, pero sí le falta un poco de desarrollo de la última parte.

REPARTO

Go Soo es Cha Kang Jin
Kim Soo Hyun es Kang Jin (adolescente)
Han Ye Seul es Han Ji Wan
Nam Ji Hyun es Ji Wan (adolescente)
Sun Woo Sun es Lee Woo Jung
Song Jong Ho es Park Tae Joon
Jo Min Soo es Cha Chun Hee (madre de Kang Jin)
Chun Ho Jin es Han Joon Soo
Kim Do Yun es Seo Young Sook
Song Joong Ki es Han Ji Yong
Kim Ki Bang es Cha Boo San
Seo Jae Wook (서재욱) es Boo San (adolescente)
Suk Jin Yi (석진이) es Lee Jin Kyung
Yang So Young (양소영) es Jin Kyung (adolescente)
Kim Kwang Min (김광민) es Seo Jae Hyun
Kim Joon Hyung es Kyung Soo
Min Ji Young es Miss Sun
Kim In Tae es Noh Gyo Soo
Kim Hyung Bum es Kim Jung Pil
Yeo Min Joo es Song Yoon Joo
Do Ji Han es Jong Suk
Baek Seung Hyun

Comentarios

  1. Este drama empezó bastante bien, pero como a la mitad empieza a decaer y al final para mi gusto terminar siendo un rollo. ¿Con lo que me costó terminarlo, todavía querias un capítulo más? Chinchááá y mira que a mi me encanta el melodrama pero creo que se pasaron con tantos años que pasaban y los protas no estaban ni un cuarto de hora juntos por culpa de los dichosos padres. Lo peor la madre de ella que no parecía quererla mucho y todos los capis finales que pasó pensando y luego fingiendo que estaba mal de la cabeza y creía que el prota era su querido hijo que murió. Lo mejor, Go Soo. También Song Jong Ho y el pequeñito papel de Song Joong Ki. La prota la he visto en varios dramas y no me termina de convencer y aquí creo que es la que peor lo hace, en casi ningún momento me llegó.

    En fin, para mi un drama regularcillo, lo más flojo que le he visto a la escritora de Nice Guy.

    Ah, siempre tuve la duda si la madre de él no era o fue prostituta. No me acuerdo si es que leí por ahí o qué, que esas casas de té son como lugares encubiertos donde van los hombres a «entretenerse» con mujeres. Como yo vi el drama cuando estaba en emisión y de eso hace ya la tira no me acuerdo de algunas cosas.

    Gracias por el comentario 🙂

  2. ¡Pues sí que se te hizo larga, porque la madre no pasa fingiendo ni 20 minutos y a ti se te hicieron capítulos enteros! :-). Tienes razón en que a este drama lo que le falta es pasión. Él es demasiado contenido y ella no da la talla, pero aún así, a mí me ha gustado.

    Lo de la madre, no sé qué decirte. Desde luego, antes de llegar al pueblo llevaba una mala vida que era la que provocaba que el hijo se pegara con todo el mundo, así que puede que sí, y que si no cobraba por lo menos sí «alternaba» en el peor sentido de la palabra. Después , con la casa de te, yo creo que no era prostituta, halagaba la vanidad de los hombres, y les trataba de oppa aunque tuvieran ochenta años, pero se quedaba en ese halago inofensivo y lo que le pasaba es que seguía colgada del exnovio y daba el espectáculo para castigarle de alguna forma por haberla dejado.

    • Pues fingiendo serían 20 minutos aunque para mi que más, pero creyendo otros tantos, más todo el lío de los padres más minutos todavía, total que todos tuvieron muchos minutos menos los protas juntos.

  3. ….yo esta la vi hace tiempo……tanto k ni sikiera me acordaba de k iba!!!…….me acuerdo de la casa/estudio de él k era muy chula……..y de él k es otro k tiene ese algo k no sabes explicar y k me encanta……yo sí he visto más cosas de este actor…….pero no me preguntes como se llaman xk ni idea…..una de un concurso para casarse con un millonario….y otra muy enrevesá «Gree rose» (lo sé xk lo has puesto arriba) k ahora mismo ni me acuerdo de k iba….solo me acuerdo de él y k el malo era uno de los «gentelman dignity»……. después lo he visto en la peli esa k dices y ahora me estoy bajando un drama k ha hecho hace poco «empire of gold» pero k todavía no han terminado de subtitular así k tendré paciencia………..como ves….el chico me gusta….jajaja
    ….y bueno el drama este del k hablas pues…..al no acordarme de él tan solo puedo comentar k mucho no me gustaría…jajaja
    …Gracias MartaH x un nuevo comentario!!!

    • Maggie Bee dice:

      Empire of gold termina como el rosario de la aurora y sin venir a cuento de ninguna manera. Uno de los finales más descabellados y absurdos, que dejó a todo ‘kiski’ penando por las esquinas. No he escuchado a nadie que haya dicho ‘tuvo su aquel’ Es más, el sentir general es ‘vaya mierda de final sin venir a cuento y después de haberle invertido tantas de mis horas’

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