Los príncipes azules ¡qué paradoja!

Príncipes azules

En el periódico El País del domingo 20 de octubre hay un reportaje sobre el aumento de las cifras de maltrato de las chicas adolescentes por sus novios. Según dicen, es alarmante lo pronto que aparecen los patrones machistas más dañinos y chicos de 15 ó 16 años maltratan física o psicológicamente a sus novias de la misma edad. En un año, la cifra de chicas maltratadas que han hecho una denuncia por esta razón ha aumentado, nada más y nada menos, que en un 30%.

Entre los motivos de estos patrones tan perjudiciales el artículo cita cierta literatura adolescente (la saga Crepúsculo) que ha contribuido a perpetuar en la mente femenina el mito del «Príncipe Azul»: hombres posesivos y fuertes frente a chicas desamparadas y débiles que renuncian a todo por amor, incluso a la vida, como Bella.

Las chicas que sufren este maltrato muchas veces ni siquiera se dan cuenta de que están siendo maltratadas: en el imaginario popular las víctimas del maltrato machista son siempre mujeres incultas que no tienen donde caerse muertas, aunque en la realidad no haya barreras ni de grado de educación ni de clase social. Todas somos susceptibles de caer en una relación así. Las chicas adolescentes, y los chicos, identifican los celos con una manifestación del amor, y cuando se quieren dar cuenta ya están atrapadas en relaciones enfermas. En este año dos adolescentes han sido asesinadas por sus novios, la última una chica de 14 años asesinada por su novio de 18 hace unos días.

Y este artículo me ha recordado algo qde lo que escribí hace tiempo y algo que he observado en mí misma recientemente.

Lo mismo que esas chicas que piensan que ellas no están siendo víctimas del maltrato porque «no dan el perfil», me pregunto hasta qué punto está en nuestra educación ese «ideal masculino» del hombre fuerte y protector y hasta qué punto no intentamos encajar a los hombres en un molde irreal al que no pueden adaptarse, originando insatisfacción para ambas partes. ¿Por qué mujeres totalmente autosuficientes y que no necesitan a nadie que las proteja siguen encontrando el gustillo del héroe carpetovetónico que todo lo puede? ¿Por qué los príncipes azules son siempre hombres que nos salvan hasta de nosotras mismas?

Ya no es que no nos parezcan «románticos» los hombres normales, lo peor es el tipo de hombres que sí nos lo parecen. ¿Cómo es posible que nos parezcan atractivos esos hombres antipáticos y despectivos hasta el punto de que en los dramas coreanos esos hombres constituyen un tipo de «héroes» y protagonizan cientos de historias de amor?¿Cómo es posible que sigamos creyéndonos el cuento ese de «es un borde pero cambiará por mí»? Pues no lo sé, pero sí sé que el estereotipo todavía funciona «Full House» un drama con un héroe borde a más no poder es uno de los dramas más populares de todos los tiempos. Y no nos engañemos «Full House» es un drama popular no sólo en Corea, o en Japón, o sea, no es que les guste sólo a «esas mujeres» tan lejanas, de las que apenas sabemos. «Full House» ha tenido éxito fuera de Asia, ha tenido éxito en casi todo el mundo. Ha gustado a mujeres de todas las longitudes y latitudes.

Seguro que me van a decir que son vestigios de las primeras edades del hombre y que también tiene una relación con la biología: los machos más fuertes físicamente son los portadores de los mejores genes y eso hace que las hembras los encuentren más atractivos. Seguro que hay un componente biológico en esto pero ¿A estas alturas todavía los hombres y los mujeres nos relacionamos como machos y hembras? ¿No podemos aspirar a unas relaciones humanas un poco más desarrolladas?¿qué tiene que ver la fuerza con la dominación y con el abuso? Que los hombres sean más fuertes físicamente no implica que sean más listos, ni con más carácter, ni que sus convicciones ni argumentos sean más profundos y firmes que los nuestros. La fuerza física, como la idiotez según el libro de Carlo Cipolla, es independiente de cualquier otra característica del macho. Se puede ser fuerte y listo, fuerte y tonto, fuerte y rubio, o moreno, o flaco o gordo…

En el artículo se dice que es que tenemos que empezar a educar a los chicos y chicas en la igualdad desde pequeños, pero poco se puede hacer mientras la imagen ideal de lo romántico para todas nosotras sea el conquistador redimido, o el capitan de equipo de fútbol aunque no sepa hacer la «o» con un canuto. Y no me digan eso «a mí no me pasa»: Si lo pensamos bien a todas o casi todas nos pasa o si no ¿a qué viene que nos encanten esas historias de amor con protagonistas masculinos tan «intensos» que serían literalmente insoportables en la vida real?¿Por qué nuestras fantasías masculinas son ese tipo de hombres?

En los últimos tiempos estoy viendo a salto de mata la telenovela «Pasión prohibida» protagonizada por Mónica Spears y Jencarlos Canela. Digo que la estoy viendo a salto de mata porque la veo, o mejor dicho la escucho, casi todos los días al llegar a casa mientras hago otras muchas cosas con la televisión encendida.

«Pasión Prohibida» es una novela un poco rara, primero por cómo acaba (si quieren saber cómo pueden, o bien esperar a que acabe de emitirse en España o bien irse a Youtube) y también es rara, al menos para mí, porque no encuentro ni un personaje que me caiga simpático, ni siquiera los protagonistas, pero me produce morbo por razones que todavía no he llegado a descifrar. La telenovela me produce morbo, pero había algo algo que me chirriaba y no sabía que era hasta que me di cuenta de lo que era y cuando lo hice yo misma me sorprendí de mis mecanismos mentales: Mónica Spear es más alta y más grande y corpulenta que Jencarlos Canela y eso hace que me cueste creer que «pegan» como pareja porque él no parece lo suficientemente «fortachón»…¡tócate los pies, pensamiento retrógrado!

Comentarios

  1. Ajá y tú la primera que prefieres a los protagonistas con mala baba a los tiernos y adorables. 🙂 Pero bueno, como quien dice, quien esté libre de pecado que tire la primera piedra. Supongo que a todas en algún momento nos ha gustado un prota un poco o muy borde. A mi mientras no exceda los límites tiene un pase, es decir, nada de maltrato. Y claro, dentro de la ficción, que yo a los bordes en la vida real no les doy ni la hora. Y bueno lo del estudio no sé, no creo que por leer Crepúsculo las niñas se vayan a volver idiotas en ese sentido. Tampoco por leer novela negra o ver series de asesinos en serie te vas a convertir en un psicópata.

  2. Sí señora, yo la primera, y entono el mea culpa. Supongo que lo de Crepúsculo lo ponen como ejemplo de repetición de patrones más que anticuados, no para decir que el libro en sí sea la causa, sino un síntoma.

  3. Pues en cuestión de ficción a mí me gustan de las dos sopas, o sea, los «mala baba» y los «tiernos adorables», aunque debo de admitir que últimamente estoy cayendo rendidita por los segundos jijiji y es que por lo regular en los dramas los protagonistas son un poco o muy cafres y cuando sale uno que trata bien a la chica me requeté encanta!!!!,……pero claro, en ambos casos, depende del actor, si me cae bien y si el personaje no se pasa de los limites, porque puede ser muy guapo, pero si se la pasa pegándole a la chica o insultándola, yo en vez de sentirme atraída lo odiaría con todo el corazón, como el prota de «Full House», tanto me cayó mal que hasta al pobre Rain le agarre manía…..o caso contrario, puede ser muy tierno, lindo, amable y simpático pero si para mí el actor es soso no me gustaría, como me pasa con la mayoría de protas japoneses.

    En cuanto al maltrato en las adolescentes, creo que hay muchos factores que la propician, pero para mí lo que más influye es la educación, si en el hogar no se le enseña a la niña a quererse y respetarse a sí misma va a ser muy fácil que acepte este tipo de conductas. Es muy triste que en pleno siglo XXI se sigan dando estas situaciones, y que vayan en aumento es para espantarse!!!

    Sobre la pareja de “Pasión Prohibida”, lo que a mí me parece es que los dos son taaaaan plásticos, que me daba cosa verlos juntos.

  4. Maggie Bee dice:

    A mi me parece más que la violencia de género en épocas tempranas más se debe a la saturación general que tiene la gente joven de video juegos sádicos y al acceso a internet sin mesura. Ya las semana pasada puse donde lo del besucón de 16, el documental que sacó hace dos Channel 4, donde un chavalín de 8 años sabía de términos de prácticas sexuales que yo ni sus luces…

    Si desde tan chiquitos están expuestos a contenidos así de fuertes, obvio que las neuronas se les atrofian y luego no saben distinguir lo que es real de lo que no. Si tu matas y vejas en call of duty y es diver, porque no hacer lo mismo con la pibita que miró para otro lado…

    Echarle la culpa a un libro (por muy superficial que sea) no me parece que venga a cuento, porque en realidad lo que había era que estarle muy agradecido por haber generado lectura en un mundo que cada vez lee menos.

    Acerca de los patrones de ‘galanes’ que nos hacen suspirar; yo creo que porque son de ficción y los tienes ahí para desconectar de lo que te pasa día a día. Funcionan dentro del contexto en el que están; no se salen a darte dolores de cabeza. Yo Full house no la he visto, así que ni idea de lo borde que pueda ser el chaval, pero pues, dentro de lo que cabe en la bordería, me acuerdo de Fabrizzio Ristori y lo mucho que me gustó como entró en cintura.

  5. Creo que lo primero que tenemos que enseñar a distinguir es ficción y realidad, me podrán gustar mucho las novelas policíacas, pero ni soy Miss Marple ni una asesina en serie. Pues en las relaciones debería ser igual.
    Me parece muy romántico y una historia preciosa la de Rosario y Francisco-Emiliano, pero visto desde dentro a mitad de novela que no sabes lo que te deparará la vida es muy duro, eso sin contar con que, por muy guapo y mucho que me quisiera, yo no aguanto en mi vida un Francisco más de dos escenitas de celos.
    Claro que nos gusta la idea del protagonista atormentado, que ha llevado una vida dura (bien físicamente o emocionalmente) y que por el poder del amor se convierte en un hombre nuevo, entregado y feliz por fin. Pero sabemos o deberíamos saber que en la vida real estos cambios no son de la noche a la mañana y que esa vida deja unas marcas que no son tan sencillas de borrar.
    En los últimos años de lo que pasa a nuestros niños o adolescentes se tiende a quitar responsabilidad a los padres que en realidad son los que más deberían influir en su educación. Todo es culpa de lo que leen o ven, nunca de si nosotros les hemos preparado para ver todo eso, para entender lo que ven.
    De hecho, creo que jamás dejaré que mi hija vea Playfull Kiss 😉 eso derrite cualquier cerebro.

  6. El problema viene principalmente de la educación en casa, de los patrones que los niños vean en el hogar, a eso le llamamos, cordones umbilicales, pueden ser de rechazo, donde cuando llegamos a adultos entendemos que no es saludable lo que vivimos en casa o puede ser de imitación, donde repetimos la conducta enferma que aprendimos en casa. Si enseñamos a nuestros niños lo que es una relación saludable ellos van a conocer la diferencia cuando la vean. Si vemos una novela, una película o leemos un libro donde el hombre sea un abusador físico o verbal, los chicos pueden identificar esa conducto como non-grata. No podemos hecharle la culpa a las novelas, las películas o los video-juegos, nosotros los adultos somos los responsables de inculcar conductas saludables a nuestros chicos.
    En cuanto a nuestros protagonistas coreanos, nunca me han gustado los gritones y abusadores, me parece horroroso que una chica se enamore de un imbecil como ese, que casi siempre tiene como excusa que fue maltratado o abandonado. Puede estar buenísimo y a mi ni cosquillas me hace. Me enferman las protagonistas bobas, buenas para nada que caminan con la cabeza baja recibiendo cantazos de todo el mundo y no tienen la entereza para decir basta y hacerse valer. Las sigo viendo (las novelas) pero no siempre estoy de acuerdo con el resultado, como mirar a un idiota que lo unico que hace es humillarte cuando tienes al lado un hombre tierno, la mayoria de las veces bello, que te trata bien y que muere por ti. Esa «lógica» no me parece lógica.
    Me puse como que muy seria!!! Es que este tema me toca mucho, lo veo a diario en mis estudiantes (universitarias) con la autoestima baja y el complejo de martir, me saca!!!

  7. ….pues estoy con las k decís k no hay k confundir ficción y realidad….a mí en la ficción, me gustan h.d.p. y cuanto más mejor!! xk me encanta verlos poco a poco caer en las redes del amor y tener k «agachar la cabeza»….totalmente enamorados besando el suelo k pisa la prota…me encanta este cambio y lo disfruto mucho……..cosa k en la vida real no sucede…..lo primero y principal es k si me viene uno de estos…..ni si kiera me molesto en mandarlo a «freir puñetas»……tan solo paso de él olímpicamente y ni me vuelvo a acordar de k algún día existió!!

    ….y teneis mucha razón….todo consiste en la educación k se les dé…tanto en casa como en el colegio…..yo creo k es labor de los dos…apoyándose los padres en los maestros y viceversa…….pero esto vale tanto para la violencia de genero como para cualquier cosa……la buena educación ,para mí y creo k para mucha gente más,es lo más importante y fundamental y la pena es ….k se está perdiendo!!…..en fínnn….mejor me cayo…k empiezo a profundizar y akí estamos para pasar buenos ratos…..jajaja

  8. Maggie Bee dice:

    Uno jamás se tiene que sentir culpable de arrastrar el ala por el Conde ¡ni de vainas!

  9. María Luisa dice:

    Ay esa manía de las mujeres de besar sapos!!! Es una pena que en pleno siglo XXI esos patrones sigan vigentes y que para más inri, sean las mismas mujeres las que las mantengan vivas y que muchas tengan la ilusión de que un hombre va a cambiar su forma de ser, su forma de pensar, hasta su forma de caminar por el amor que le pueda tener. Eso es una fantasía y quién se lo crea bien podría caerse de la nube en la que anda.

    En cuanto a la ficción, muy avergonzada =) =), me declaro pecadora, a mí me gustan los hombres bordes, fríos e indiferentes que cambian por amor. Y también me gustan los que son caballerosos, atentos, sin importar si son los protagonistas o los secundarios. Aunque también depende mucho del actor, porque si no es de mis favoritos (que ahora ya tengo muy claro quiénes son) por mucho que cambie o por mucho que sea tierno y considerado, nunca me va a gustar.

    Full House fue de los primeros dramas que vimos y por culpa de ese personaje nunca he visto otro drama en donde trabaje Rain. Ese personaje se pasó un poco de la raya, no llegó a los golpes, pero con las palabras era suficiente, hasta me quede pensando si la chica no tendría un problema de autoestima. En algunos dramas japoneses con humor anime, he visto que llegan al maltrato físico, en forma de chiste (que yo no le encuentro la gracia) porque el prota empuja y golpea a la chica y ellas muy enamoradas. Esas sí que no me han gustado para nada.

    Ahora, por qué nos gustan??? Pues quién sabe, ha de ser un gen descompuesto que tenemos en lo más recóndito de nuestro cerebro, que nos hace adorar tanto a ese tipo de “galanes románticos”,Pero si ese gusto solo nos lo reservamos para los oppas en la pantalla y no en nuestra vida real, creo que no es muy dañino.

    Saludos

  10. pues yo idem de lo mismo, me gustan tanto los bordes que acaban cayendo en el amor, tipo Armando Mendoza, Fabrizzio Ristori….como los dulces y caballeros que muchas veces son los antagónicos ( ahora mismo me estoy acordando del francés de Betty La Fea).

  11. marta&joo jin mo mi amor saranhae yeobo,amor gracias por volver con Hwatu Goryeo kingdom mi Rey¡¡¡¡ dice:

    Yo me quedo con Queen of the game y la secuela del Principe y la rana! jajaja
    Y si todo era un truco de la Princesa para que el Principe cayera? …..ahhh me mori con esa paradoja del destino Lo que tiene que ocurrir, ocurrirá, es inevitable,..aahhhh dios mio que bonitaaaaa tiene tantas cosas rescatables el dorama y el Principe de mi vidaaaaaa

Tu comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.