Temptation – SBS – 2014

SINOPSIS

Yoo Se Young, una mujer que hereda la compañía de su padre desde una edad muy joven. Ella se encuentra con Cha Suk Hoon y su esposa en un viaje de negocios en Hong Kong en donde les ofrece un trato que cambiará sus vidas: pagarles una gran cantidad de dinero por el cuerpo del esposo, él tendrá que aceptar la oferta ya que necesita el dinero para pagar una enorme deuda. Los personajes demoran en mostrar sus verdaderos sentimientos.

MI COMENTARIO…

Érase una vez en lejanas tierras de Confucio un empresario en quiebra a quien su socio dejó en la estacada con una deuda millonaria. Sobre Sukhoon el empresario, pende la espada de Damocles: o bien encuentra al socio que puso pies en polvorosa con el dinero de cuantiosos inversores, o da con sus huesos en la cárcel; y ya de paso su bien intencionado suegro, se queda en la calle por haber puesto su humilde morada de aval. Siguiéndole la pista, el aguerrido Sukhoon y su comprensiva y fiel esposa, Hongyoo, descubren al huido en Hong Kong. Sin tiempo que perder, y como el cura les dijo que en las duras y en las maduras, ambos parten raudos, siguiendo su estela allende el mar. Eso sí, en turista que los ahorros no dan para mucho más.

En el mismo vuelo, con el mismo destino, aunque, estos si en primera clase (porque como en el anuncio de L’Oreal, ellos lo valen) y por motivos distintos viajan otros dos bípedos a los cuales otro sustantivo les viene quedando grande (y que si me apuran muy mucho yo ¡hasta les quitaba el prefijo y me quedaba más ancha que larga!) Estos dos, son viejos conocidos que además adoran odiarse. Tal cual.
La una, empresaria de altos vuelos a cargo de un gran conglomerado con intereses en campos de diversa índole, va con el propósito de lavar unos cuantos milloncejos de dólares que tiene más negros que el carbón, comprando un hotel a un chino mandarín. Seoyoung se llama la susodicha. Ya de paso también se desentiende de las indicaciones y súplicas de su amiga y ginecóloga quién la apremia para que se trate un tumor intrauterino que la aqueja y gracias al cual Seoyoungshi resulta estar premenopáusica. ¡Venirle a ella con dizque tumores…háganme el favor, si ella es la Gran Seoyoung, reencarnación de Myrina, reina de las Amazonas (Eso sí, sin amputarse un pecho, que una es coreana y en Corea hay que ser bella y tener bolsos de marca)!

Su queridísimo enemigo, Minwoo, dejó a su mujer recuperándose del mal parto de su tercera hija; al recibir una postal de una amante cabaretera que canta desgarradoras baladas de desamor en un club de esos para niños pijos. A la premisa de su parturienta mujer de que le transmita a la matriarca del clan que los obstetras desaconsejan más embarazos ya que el útero le quedó hecho unos zorros, él parte presto al encuentro de la cabaretera. Huelga decir que Minwooshi es también un portento de las altas finanzas cuyos intereses de negocio también resultan de lo más eclécticos. Ambos van con la mosca tras la oreja sin cejar por un momento de vigilarse mutuamente.
Sukhoonshi y Hongyooshi se encuentran con el empresario fugado, más tieso que la mojama, recogen su último legado, una nota pidiéndoles perdón y tres mil míseros dólares de toda la fortuna que choriceó, para que se los gozaran ya que estaban en Hong Kong. Y que les cuento, que ni cortos ni perezosos, hacen caso de esa última voluntad, a instancias de Hongyoo – valga la pena decirlo- se registran en un hotel cinco estrellas… ¡Sí! Se imaginaron bien, en el mismo que habían recalado los enemigos íntimos. Una vez registrados se van de compras. Hongyoo, con el gen asiático del gusto por los brillitos borracho de la emoción; se enamora de un par de Jimmy Choos exclusivísimos (Que seguían en la vitrina, pese a que ya estaban vendidos) y su amantísimo y generosísimo esposo hace hasta lo indecible por comprárselos a su bella, joven y angelical esposa. Dijo una mentira más grande que la catedral de Burgos, camelando a la dependienta con el cuento que su mujer estaba aquejada de algo terminal, y que él solo quería cumplir su última voluntad. Creo que es menester aclarar para quién todavía no lo sepa (Cosa que en este blog dudo mucho haya alguien ajeno al hecho) que los coreanos tienen la superstición de que a la mujer amada no se le regalan zapatos para que ésta no abandone la relación.
En fin, que después de pasar un día idílico

Hongyoo decide decirle a los problemas adiós. Deja los Jimmy Choos sobre la arena y se adentra en el oscuro y yerto mar; Mientras Seoyoung, mortificada por un revés en los negocios, rematada por una escaramuza dialéctica con Minwoo, va dando un paseo por la playa, ve el percal e impide el suicidio. Acto que desemboca en su conocimiento de los problemas que arrastran los esposos, y soberbia como es ella, tienta al amantísimo marido con una suculenta oferta. Le da toda la deuda completa, si éste pasa tres noches y tres días con ella. ¡Miércoles!

Yo, al igual que Hongyoo, no me pude creer que Sukhoon pasara tan rápido a merecer ser catalogado bípedo sin el bí. Ella le dice que recapacite, que lo espera en el aeropuerto de Hong Kong, que llevan siendo pareja 10 años, que él es un hombre íntegro que de cuando acá le dio por meterse a gigoló. Antes de abordar infructuosamente lo vuelve a llamar. Mientras él, expresa e incondicionalmente incomunicado, está remangado entre informes y análisis haciéndole un estudio de mercado a quién lo compró. Ahora, eso sí. Él con las ganas no se queda, y en el último día, la compra a ella por tres míseros dólares y la lleva a un bucólico y romántico paseo en bicicleta, muy revestido de tonos pastel difuminados y música angelical, lo cual hace que la premenopáusica dé un giro de 180º sin saber muy bien a cuento de qué… (Bueno, sí. A la euforia irrefrenable que ver a sus adorados Cha Song Joo y Kim Ji Su desató en las huestes enardecidas de la Escalera al cielo, creyéndolos renacidos) y entonces empiece a

Mientras tanto Minwooshi se encontró con que la cabaretera se había muerto pero que de regalo le había dejado un vástago; y tan linda ella, le había enseñado a hablar un coreano como si hubiera vivido todos sus cinco años de vida en Seúl… Roy que así se llama el vástago, no tiene muy claro eso de tener papá así de sopetón, pero en el hotel conoce a una ayuma de la que se queda inmediatamente prendado. Hongyooshi le resulta balsámica en ese mar embravecido que resulta su vida sin mamá y con papá de nuevo cuño. Minwooshi que es seductor por naturaleza intenta camelarse a Hongyooshi con caros regalos que le son devueltos sin pestañear. Minwooshi no puede de buenas a primeras llegar a su casa con un pequeño de un lustro, entonces lo esconde en la casa de campo; donde el chiquitín lo pasa pésimo y no hace sino llorar por la ausencia de la ayuma (sí, a mí también me sorprendió que llorara por la ayuma y no por la mamá que se murió)

En otro barrio de Seúl, Hongyooshi está que no la calienta ni el sol, furiosa por la traición y por el descaro con el que la enfrentaron al hecho; para colmo de males, no tiene trabajo. Obvio que cuando Minwooshi la llama para suplicarle que cuide de Roy entre semana como interna, agarra la oportunidad con ambas manos. Así evita verse a diario con un hombre con quién pese a haber vivido una década de repente le resulta del todo extraño; poniendo distancia para meditar.

Lo que pasa es que el marido, ya de vuelta en la casa del suegro, no para de pensar en la que vale tres dólares; hasta que llega el momento

Durante otro bucólico y candoroso viaje por la campiña coreana donde la premenopáusica no hace más aegyo porque no le dan más minutos. ¡Ah! Además que nos regalan el erótico juego de las camisetas mojadas… Entre tanto Hongyoo, decidida a darle otra oportunidad a su enclenque matricidio (de la única manera que no se debe hacer que es quedándose embarazada) Se da cuenta que eso ya es un despropósito

Y obviamente Sukhoon que no es vivo ni es ná y ya se las ve de portento chaebol con dinero para gastar a lo gay en fiesta del orgullo, le responde con un

Hongyoo sigue muy ardida, (Ya sabemos que las fases de un divorcio son 3; Incredulidad, ira y aceptación) Para rematar; cuando vuelve a trabajar en lo suyo, la enfermería, ¡malaya sea su suerte! la clínica que la contrata es donde la premenopáusica se hace sus chequeos. Premenopáusica que sigue haciendo aegyo alentada y aplaudida por su amiguísima del alma, la ginecóloga…eso de enamorarse por vez primera pasados los cuarenta es todo un hito ¡Da igual si fue un capricho y le bajó el marido a otra! Por fin, la ginecóloga la aplaude mientras que Hongyoo no se aguanta y le suelta a Seoyoung

Mientras estos 3 andan en este entuerto Minwoo y Jisun están interpretando una pseudo imitación de la “Guerra de los Rose”, con investigador privado que se vende al mejor postor. En fin, que Minwooshi como es tan macho y es tan cabrío

Porque claro, que su mujer luzca cornamenta a él le parece lógico y normal, pero que el de los cuernos sea él…eso ya es harina de otro costal. Además que como tiene a la matriarca del clan más contenta que cochinita en lodazal con eso de que tiene un nieto varón, no tiene que aguantarse sermones por

Y colorín, colorado Jisun su tiempo como esposa ha terminado. Ella se va dejando a las dos niñitas más grandecitas detrás, pero como dice el dicho, los recién nacidos traen el pan bajo del brazo, y la suya; pues le trajo un centro comercial de los del conglomerado del ex. Minwoo es un hombre muy hábil en los negocios y sabe echar mano de lo que sea para lograr su cometido, y como en una borrachera de esas de despecho desgarrador Hongyooshi le contó cómo le habían bajado el marido; él ni corto ni perezoso empieza a maquinar maneras de usar ese despecho a su favor, porque claro; en Corea tampoco hay más conglomerados con los que jugarse sucio. No. Ahí nada más están Dasung (que es la de Seoyoung) y Ajin, que es la suya. Igual, lo que sea y como sea, el objetivo es camelarse a Hongyoo

Pero ella no le hace así demasiado caso, ni a él ni a la abuela que no sabe qué hacer para hacerse con una mamá para sus nietos…eso de andar cuidando críos en vez de estar en el spa haciéndose masajes es de lo más aburridor… Ahora, eso sí, Hongyoo que ya está en la fase de la ira, y ante un ardid de Minwoo de juntarlos a los 3 en una fiesta, ella cegada, le dice a Minwoo que vale que acepta casarse con él, no porque lo quiera, sino porque puede usar su estatus y su dinero para hacerles la vida a cuadritos al par de tortolitos otoñales. Lo que pasa es que la cabra tira al monte y Jisun sigue por ahí queriendo meter cizaña, como conoce a su ex mejor que a la palma de su mano, lo seduce. Se queda preñada. Se lo cuenta a la ex suegra. Cita a la ex suegra a algún sitio donde incita a Hongyoo a tal punto, que esta le suelta una bofetada. ¡Vaya por dios! La ex preñada pierde al bebé, la suegrísima amonesta a la nuera, a quién ya le están colmando el vaso

Y se larga sin tocar ni un mísero céntimo de tal fortuna. Ya dice el dicho que no hay peor desprecio que no hacer aprecio. ¡Que le quedó de órdago! Hongyoo a estas alturas ya aceptó su suerte, y siguió adelante, porque pa’tras ni pa’coger impulso.
A todas estas, el quiste intrauterino de Seoyoung resultó ser maligno pero como no le dio la gana tratarse a tiempo, ahora tiene metástasis y no le queda mucho tiempo tampoco…cosa que obviamente no le dice a Sukhoon, porque a decir verdad, ella en realidad a él lo quiere para el foforro, lo que es tener una relación de pareja donde existe complicidad y se cuentan cosas mutuamente; ¡pues va a ser que no! después de todo ¿Quién va a ser la ingenua que confíe en un hombre que dejó atrás toda una vida sin remordimiento alguno por el vil metal? En fin, que él se pasa el 95% de la novela reclamándole que no le cuente cosas. De hecho, es gracias a Hongyoo que Sukhoon se entera que a su dulce y tierna amada le van a hacer una histerectomía en breve. El periodo post quirúrgico, Seoyoung escoge pasarlo en una casa de campo alejada de Seúl y le pide a su amiga la ginecóloga que se agencie los servicios de Hongyoo para que la cuide en la campiña, obviamente sin decirle de quien se trata, para que la negativa no sea inmediata. La cara de asco que hace Hongyoo al darse cuenta de la encerrona, no tiene precio; y obvio todo su afán es largarse de ahí cuanto antes; pero a Seoyoung le da un jamacuco y obvio que al ser enfermera no le puede negar auxilio. Interim que aprovecha Seoyoung para quejarse de su amarga suerte, que para una vez que ama, no le va a poder dar retoños a su amado; y que por lo de la encerrona le devuelve los Jimmy Choos que estuvo usando durante todos los 20 capítulos. Como quien dice, le paga con zapatos robados y bien usados. A lo que Hongyoo, con mucha clase

Ella vuelve a Seúl, los otros tres siguen en sus escaramuzas, llega un momento de surrealismo absoluto en el que Minwoo le hace entrega a Sukhoon de todos los documentos para que lo pueda empapelar bien, Minwoo sigue rondando a Hongyoo, que ni corta ni perezosa les dice a los 3

El círculo se cierra con el trio calavera de vuelta en Hong Kong luciendo palmito, divinos de la muerte gozando una velada de farra, baile y canción cómo los mejores amigos

Ambles lectoras/es me sabrán disculpar si esta crítica la hicE musical, porque según dicen la música amansa las fieras ¡y no les quiero contar como quedo yo cada vez que pienso en Temptation! Para serles franca, es verdad que a esta historia en concreto le calzan como anillo al dedo mucha lírica hispanoamericana (También inglesa) y pacientemente me puse a ver cuál canción le cuadraba mejor a este arroz con mango. De verdad que solo si ustedes son muy fans de Kwon Sangwoo y de Choi Jiwoo, veánla…si no, mejor disfruten de otra historia menos descabellada, donde se nota como van modificando a los personajes para que esta pareja pueda tener su final feliz y así cerrar de un modo aceptable lo que no se pudo aceptar hace 11 años.

REPARTO
Kwon Sang Woo como Cha Suk Hoon
Choi Ji Woo como Yoo Se Youn
Lee Jung Jin como Kang Min Woo
Park Ha Sun como Na Hong Joo
Lee Jung Shin como Na Hong Kyu (Hermano menor de Na Hong Joo)
Personas cercanas a Se Young

Kim So Young como Yoo Se Jin
Hong Yeo Jin como Jung Yoon Suk
Joo Jin Mo como Choi Suk Ki
Kim Sung Kyum como Yoo Dal Ho
Personas cercanas a Suk Hoon

Kim Tae Hoon como Jo Young Chul
Personas cercanas a Hong Joo

Choi Il Hwa como Na Shi Chan
Ahn Se Ha como Park Han Soo
Personas cercanas a Min Woo

Jo Hwi Joon como Roy
Yoon Ah Jung como Han Ji Sun
Kim Ji Young como Kang Yoon Ah
Heo Jung Eun como Kang Sung Ah
Choi Hyun como Kim Doo Hyun
Jung Hye Sun como Im Jung Soon
Aparición Especial/Cameo:

Fei como Jenny

Comentarios

  1. jajaja gracias por el comentario Maggie…a ver mi primera pareja doramera fueron precisamente ecalera al cielo, pero reconozco que les faltó salsa en este drama, no sentí ese amor para cortarse las venas…lo que si que tenia claro es que iban a hacer que terminaran juntos, sino para que reúnen una pareja once años después.
    El final un poco descafeinado, las ex inaguantables, el CEO tan guapo como malo…y lo de los zapatos yo no tenía ni idea…como es el cuento?

    • ¿No sabías que a las novias ni a las esposas se les regalan zapatos para que no abandonen la relación? Esa es una superstición muy arraigada que tienen, igual que lo del hilo rojo que une destinos….

  2. ¡Ay Maggie, me ha encantado el comentario, y la selección musical me ha dejado sin palabras! ¿No decías que tú no distinguías una música de otra? ¡Eres una experta!

    No me he llegado a enterar si al final la premenopáusica cancerosa con zapatos de Jimmy Choo se muere o no. Interpreto que sí, porque no está en la celebración final Hongkonesa. ¿o la que no está es la esposa digna? ¿se la pasan de farra a pesar de que está a punto de morir? O a lo mejor encuentran una cura milagrosa para el cáncer en lo que tú ya sabes y yo no ignoro del dale que te pego.

    ¡Ay qué cosa tan remala, por dios!

    • La premenopáusica cancerosa es la que se va a bailar con sus Jimmy Choos regastados a Hong Kong mientras que espera que por ella llegue la parca. La otra simplemente les dice que ni en estampitas quiere volverlos a ver a ninguno.

  3. De lo que me perdí (sarcasmo total) Gracias Maggie, menudo rollo!!!

  4. Genial. Aunque no he participado hasta ahora en tu página, entro frecuentemente y sigo tus comentarios. Cómo siempre, en esta ocasión tambien me han parecido super acertados, ingeniosos y divertidos.Tengo que confesar que me costó decidirme a ver la serie porque Choi Ji Woo no es precisamente una de mis actrices preferidas, es más la pondría en reserva, porque me parece que siempre hace los mismos papeles y siempre actua con la misma cara de pocos amigos, debe imponer trabajar con ella, (es una opinión, sin ánimo de ofender). Y tal cómo pensé, al final fuí saltando escenas hasta llegar a las que participaban Lee Jung Jin y Park Ha Sun. Creo que él dá al papel un toque irónico y divertido que no es frecuente en su papeles. En fin, han querido meter mucha intensidad y se han pasado.

  5. María Luisa dice:

    Maggie, muy bueno tu comentario, muy ilustrativo y sobre todo, muy entretenido =D =D. Así me he convencido más de no ver este drama, soy del grupo de las que no les gusto Escalera al Cielo y por eso no me hacía ninguna ilusión ver a los dos actores juntos. Lo que más me horroriza es el aegyo en una mujer de ¡¡¡40 AÑOS!!! Si no lo soporto en mujeres de 30 o de casi 30, menos lo iba a soportar ahora. Sería mucho para mis nervios. Así que creo que no me pierdo de nada.

    Gracias por tu comentario.

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